Deutsche Bank: “Los flujos negativos en emergentes son una tendencia de corto plazo”


Las bolsas de los países en desarrollo han mostrado una fuerte correlación con las de los mercados occidentales en los pasados años, si bien en los últimos días la rentabilidad ha disminuido y los inversores han apoyado a EEUU y Europa a la vez que han retirado capital de las bolsas emergentes. “Ahora hay un mayor interés en ponerse cortos sobre estos mercados, coincidiendo con los flujos positivos hacia EEUU y también Alemania, pero es algo que ocurrirá durante un corto periodo de tiempo, uno o dos meses, pues a largo la tendencia sigue siendo positiva”, afirma Engracia Borque, responsable de db x-trackers & db ETC Team en España. Con todo, han lanzado un ETF inverso diario listado en la bolsa de Londres en dólares y libras, y que próximamente llevarán también a Fráncfurt para aprovechar este tipo de situaciones.

Para Maria Laura Lanzeni, estratega de Mercados Emergentes de Deutsche Bank, en 2011 será necesario hacer una mayor selección de los mercados, con diferencias clave según los países y también los sectores. “Algunos parecen sobrecomprados, pero hay otros que siguen siendo muy competitivos”, añade, explicando que el análisis sectorial será una de las claves para este año y que también habrá que huir de las generalizaciones, como ocurre con la situación inmobiliaria china. "Existe burbuja en algunas ciudades y sectores, pero no es general", apostilla. Un año en el que los emergentes también irán ganando peso en los índices, aunque eso es algo que tardará más en llegar.

Subidas de tipos inminentes

En Deutsche Bank consideran que los mercados emergentes siguen beneficiándose en mayor medida de una recuperación de dos velocidades, si bien matizan que EEUU podría acelerar su crecimiento del PIB hasta superar el 4% este año, algo que aminoraría las diferencias con respecto al 6% de los emergentes que, con todo, no volverán a situar su crecimiento en niveles pre-crisis, según Lanzeni.

Unas perspectivas que podrían llevar a la Fed a subir tipos antes de lo planeado, en el último trimestre de 2011, mientras el BCE podría hacerlo en junio, con sus implicaciones negativas para los flujos de mercados en desarrollo. Y es que, aun contando con una baja deuda externa, una mejor situación fiscal, y una mejor percepción del riesgo, estos mercados también afrontan desafíos y dificultades.

Entre las principales está la inflación, que llevará también a las autoridades monetarias emergentes a subir tipos de forma más agresiva, dado que los actuales tipos de interés reales están en negativo y alimentan burbujas; junto a la apreciación de las divisas que perjudica sus exportaciones, así como la dependencia de las materias primas. Los países también tendrán que mejorar la calidad de sus exportaciones, mejorar el ambiente de negocio y los estándares de gobierno corporativo de sus empresas, así como lidiar con los riesgos geopolíticos.

Con respecto a la forma en que los índices MSCI lidian con estos útimos, Borque señala el caso de Pakistán, retirado tras la crisis de 2008, al ver que era más duradera de lo esperado. Con Egipto pasa lo mismo: se monitorizan los riesgos y en principio sigue en el índice, a menos que los problemas duren más de lo esperado y su bolsa esté cerrada durante más de 40 días seguidos.

 

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