Deuda en mercados emergentes: análisis de las noticias


TRIBUNA de Cem Karacadag, director del Grupo de Deuda Soberana de Mercados Emergentes de Barings. Comentario patrocinado por Barings.

Las guerras comerciales, las tasas de interés, la tensión geopolítica, la reducción en el ritmo de crecimiento. Para muchos inversores en deuda de mercados emergentes, estas causas de incertidumbre están entre los principales factores de riesgo al adentrarnos en la segunda mitad de 2019. Al tiempo que los mercados emergentes siguen siendo noticia en todo el mundo -con momentos de volatilidad idiosincrática, incluidas las recientes crisis de Argentina, Ucrania y Turquía, además de la guerra comercial entre Estados Unidos y China-, hay dudas sobre cuál es la mejor manera de abordar esta clase de activo. Desde nuestro punto de vista, el universo de deuda emergente sigue ofreciendo oportunidades atractivas para obtener rendimiento y apreciación de capital, aunque también advertimos de la necesidad de ser muy selectivos. Se necesita de un detallado análisis de cada país y la voluntad de ver más allá de los límites de los índices tradicionales para conservar y aumentar el capital, no solo en mercados como el actual, sino en todos los ciclos económicos.

Encontrar oportunidades en la volatilidad

Si bien el aumento en las tensiones comerciales y las crisis políticas representan un desafío para los mercados emergentes, creemos que existen grandes oportunidades de inversión en esta clase de activo, especialmente en deuda pública soberana que está denominada en divisas fuertes (USD o EUR) y, por ende, tiende a ser más estable en el tiempo. Además, a pesar del débil crecimiento europeo y del debilitamiento del crecimiento estadounidense, no prevemos una desaceleración a corto plazo lo suficientemente pronunciada en los mercados desarrollados como para hacer descarrilar a la mayoría de las economías de los mercados emergentes. 

Dicho esto, seguramente continuarán los titulares relacionados con las disputas vinculadas al comercio internacional y las preocupaciones por el crecimiento. China no solo está en las noticias todos los días debido a las tensiones actuales con Hong Kong, sino que también está pasando por una desaceleración, parcialmente atribuible a la guerra comercial con los Estados Unidos. Es probable que los efectos resuenen, no solo en los mercados emergentes, sino en todo el mundo. En consecuencia, mantenemos una exposición limitada a China. En nuestras estrategias soberanas seguimos con una posición reducida al país, al tiempo que mantenemos posiciones a corto plazo en compañías de desarrollo de propiedades en nuestras estrategias mixtas.

Argentina presenta sus propios desafíos. Las recientes primarias del país mostraron que la mitad de la población está insatisfecha con el rendimiento del presidente Macri. Las noticias llegaron a los mercados, que rápidamente comenzaron a ajustar los precios ante la posibilidad del incumplimiento del pago de la deuda del país. Para los inversores de deuda soberana, la atención rápidamente se enfocó en un análisis de potenciales valores de recuperación en caso de default. Pero la volatilidad suele venir de la mano de la oportunidad. Por ejemplo, y en nuestra opinión, la rápida caída del peso argentino después de la tormenta política parece haber llegado a un punto exagerado, especialmente al tener en cuenta que los contratos a futuro se están pactando a un precio mucho menos dramático, que creemos se fijará más cerca del actual tipo de cambio. Esta situación se ha dado como consecuencia de un amplio apoyo de un peso más fuerte, no solo por parte de los líderes actuales del país, sino también entre los eventuales futuros líderes. En situaciones como esta, en que los precios se despegan del valor fundamental, generalmente encontramos algunas de las oportunidades de inversión más atractivas.

Con el impulso de la convicción

Aunque es fácil quedar atrapado en la situación de los mercados emergentes que atraiga la mayor atención de las noticias en un determinado momento, es apropiado recordar cuán amplia y profunda es esta clase de activo: su tamaño es casi de 11 billones de dólares estadounidenses. Lo que generalmente no aparece en las noticias es el enfoque de inversión que se necesita para analizar adecuadamente la diversidad de este universo. Comprender las instituciones, las estructuras de gobierno, el marco político y la estabilidad financiera de un país es clave para tomar adecuadas decisiones de inversión en estos mercados.

Al mirar en el universo de los mercados emergentes en la actualidad, podemos ver una variedad de oportunidades de inversión atractivas, principalmente en la deuda soberana de países con sólidos marcos políticos y prolongadas trayectorias de gestión macroeconómica eficaz. Un claro ejemplo es el caso de Colombia. También percibimos valor en los países de grado de inversión que cuentan con una administración fiable. Este es el caso de México, donde hemos visto al presidente Obrador exponer explícitamente sus planes y ajustarse firmemente a ellos, hecho que los mercados parecen no tener en cuenta. También percibimos valor en Brasil, con una sólida posición financiera lograda sobre la base de las mejoras en la empresa petrolera estatal, Petrobras. Aunque las principales agencias calificadoras le otorgan a este país una calificación de alto rendimiento de tipo especulativo debido a su cuestionada posición fiscal, tras nuestro propio análisis de la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras, en nuestra opinión, esta debería ser de grado de inversión. De hecho, los países en donde mejoran los números financieros, que pueden ser candidatos a mejoras en las calificaciones, a veces pueden estar entre las oportunidades de mercados emergentes más atractivas.

Poniéndolo en perspectiva

Los mercados emergentes no carecen de riesgos. Esto nos ha sido recordado recientemente por casos tan variados como el de Argentina, Turquía y China. Pero como sucede en los mercados desarrollados, es difícil hacer generalizaciones amplias o llegar a conclusiones de inversión que se apliquen a todo el universo de esta categoría de activo. Mientras los inversores navegan un entorno de ciclo tardío en que se hace más difícil lograr rendimientos, la deuda de mercados emergentes puede ofrecer una pista clave para ese laberinto que se quiere atravesar. A pesar de ello, la selectividad, la atención en los fundamentos y la posibilidad de capitalizar la oportunidad cuando surja son claves.

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