Deuda de alta rentabilidad: “La fiesta continúa… al menos por ahora”


El futuro estará marcado previsiblemente por un escenario de bajos tipos de interés, escasa rentabilidad, una inflación moderada y un crecimiento económico débil. Esto ha disparado el interés de los inversores por la deuda de alta rentabilidad (high yield), que en lo que va de año ofrece un retorno del 22,7% en Europa y del 12,1% en Estados Unidos. Según AXA Investment Managers, la demanda por esta clase de activos ha sido insaciable. ¿Estamos creando una burbuja? ¿Es mejor recoger beneficios y salir de este mercado? La gestora cree que no: “La fiesta en el mercado de bonos de alta rentabilidad continúa, al menos por ahora…”

En un exhaustivo informe publicado por la gestora francesa sobre el mercado de high yield, los expertos de la entidad afirman que existen varias razones para creer que el favorable comportamiento mostrado por esta clase de activo se prolongará, al menos, durante el primer semestre del próximo año. “Si bien la cautela está debidamente justificada, creemos que sigue habiendo valor a ambos lados del Atlántico”, afirman. En este sentido, unas tasas de impago muy bajas y unos niveles de liquidez empresariales muy elevados representan un apoyo sin precedentes a este mercado, lo que de acuerdo con AXA IM debería derivar en la primera mitad de 2013 en una compresión de los diferenciales.

 “La rentabilidad del mercado ha estado conducida de manera artificial por la política llevada a cabo por los bancos centrales, en particular por el BCE y la Fed. También el apoyo regulatorio impulsado desde Solvencia II ha servido de soporte. La confianza de los inversores y el aumento de la liquidez ha puesto el resto”. A este respecto, los inversores saben que en el futuro inmediato las autoridades monetarias seguirán con la política monetaria mantenida hasta ahora, lo que contendrá la aparición de riesgos de cola. “Salvo imprevistos incumplimientos o malas decisiones políticas, esta confluencia inusual de circunstancias permitirá la continuidad de esta tendencia a medio plazo”.

El encanto de poder recoger rentabilidades de doble dígito es evidente, sobre todo si se compara con los menores retornos que ofrece el mercado con grado de inversión o las rentabilidades negativas que trae aparejado invertir en deuda soberana de países como Alemania o Estados Unidos. Esto no significa, sin embargo, que el inversor deba esperar el próximo año rentabilidades tan jugosas. “Se advierte que los retornos de 2013 no coincidirán con los registrados este año, si bien estos seguirán siendo superiores a los que ofrece el mercado con un grado superior o mantener un posicionamiento en liquidez”, señalan desde la firma.

Nuevas emisiones

En Europa, por ejemplo, los emisores se enfrentan a grandes desafíos. Entre ellos, el hecho de ver limitadas las fuentes tradicionales de financiación a través del sistema financiero, algo que ocurre sobre todo en la periferia. “Dado que las empresas requerirán de altos volúmenes de capital, el mercado de bonos de alta rentabilidad tendrá que ocupar el espacio que dejan las entidades financieras, lo que sugiere que muchos emisores de deuda high yield se verán forzados a acudir a este mercado”, indican. Sólo este año, Moody’s calcula que las emisiones totales de deuda han estado dominadas por esta clase de activos (con una calificación B), lo que representa más del 50% del total.

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