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Renta fija: así ven las cosas Amundi y Carmignac


Las perspectivas sobre la evolución de los mercados de renta fija han dado un vuelco importante tras el último mensaje (más acomodaticio) de la Reserva Federal de Estados Unidos y el anuncio del BCE de seguir aplicando su programa de compra de activos. Todo ha cambiado. Donde antes los inversores veían un riesgo, ahora aprecian oportunidades. A continuación les ofrecemos la visión de dos casas, muy reconocidas por la gestión de fondos de renta fija, que recientemente han traído a varios de sus responsables a España para explicar el nuevo escenario que encaran los mercados de bonos.

La visión de Amundi

“La crisis secular que se preveía para los activos de renta fija provocó una masacre en el precio de los bonos el año pasado. Sin embargo, esta crisis no se ha producido… ni se producirá”, afirma Vincent Puente, especialista de Inversión en renta fija europea de Amundi. “Ahora, el escenario para la renta fija es el ideal. La ralentización del crecimiento mundial, con poca o nula inflación, y unos bancos centrales comprometidos en evitar una mayor desaceleración económica, nos hace augurar que los tipos se mantengan bajos y continúe una demanda estable por los activos de renta fija. En este contexto esperamos que la búsqueda de yield mantenga el protagonismo”, indica el experto en una presentación a periodistas en Madrid.

A su juicio, el BCE no subirá los tipos en 2019 y, probablemente, tampoco lo haga en 2020. “El entorno de bajos tipos de interés se mantendrá durante un tiempo mucho más prolongado de lo que se anticipaba hace un año. Siempre y cuando la economía europea no entre en recesión, el escenario para la renta fija europea es positivo”, señala. Los principales riesgos que Puente aprecia para el crecimiento económico son dos: por un lado, la guerra comercial, que podría afectar principalmente al sector automovilístico, restando hasta 0,3 puntos al PIB; por el otro, el Brexit, cuyo resultado final sigue siendo incierto. Su visión es importante ya que refleja cuáles son en estos momentos las perspectivas de Amundi, la que actualmente es la gestora europea más grande en renta fija.

La visión de Carmignac

Para Pierre Verlé, responsable de deuda corporativa de Carmignac, tras un inicio de año marcadamente positivo en el que hemos visto revertirse el descenso de la liquidez de noviembre y diciembre de 2018, los mercados de crédito han vuelto a un régimen más parecido al que experimentamos durante gran parte de 2018. "Los diferenciales del mercado se están ajustando, tal y como cabría esperar. En efecto, las tasas de impago no han repuntado todavía y los diferenciales suelen reflejar la tasa de impago actual (mientras que lo realmente importante es la tasa de impago acumulada a cinco años)”, explica.

A medida que avanzamos en este ya de por sí prolongado ciclo crediticio, el experto considera que deberíamos presenciar una mayor dispersión y una mayor aversión al riesgo. “Esperamos que el mercado se muestre cada vez más dividido respecto de lo que entiende como activos seguros y de lo que considera activos de riesgo, y cuando los inversores perciben que un emisor ya no está exento de riesgos, los precios caen y pueden surgir interesantes oportunidades por rentabilidad/riesgo”.

Además, Verlé observa que la estructura de los mercados de crédito ha variado considerablemente en los últimos años. “Si bien en la era de la crisis financiera mundial los bancos dominaban el negocio de los préstamos, los inversores institucionales (fondos de pensiones, municipios, fundaciones...) soportan actualmente la mayor parte del riesgo de crédito, principalmente en forma de ETF o fondos limitados que guardan vinculación a los índices de referencia. Este nuevo régimen debería conllevar un aumento de la volatilidad en el siguiente ciclo bajista”.

En este contexto de final de ciclo, Verlé cree que los mercados de crédito se deberían analizar en gran profundidad y de acuerdo con sus propias particularidades. A su juicio, esta coyuntura resulta favorable para los profesionales de la selección de bonos. “Dado que la dispersión ha llegado para quedarse, esperamos mantener un perfil de riesgo general prudente y asignar el capital a los nichos de mercado, donde la combinación de aversión al riesgo y reducción de la liquidez generarán oportunidades idiosincrásicas para los inversores que gocen de flexibilidad”, revela.

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