Descorrelacionar con M&A: la alternativa idónea y fondos ejemplares


Las cifras de operaciones de fusiones y adquisiciones empresariales continúan en niveles elevados en 2017, en línea con los últimos años. Desde 2009, en el inicio de la crisis, la tendencia del M&A ha sido creciente, con el año 2015 como referencia máxima de este periodo, ejercicio donde se registraron 4,7 trillones de dólares en concepto de valor global por operaciones de fusiones y adquisiciones, según datos de J.P.Morgan recogidos en el último informe de Mercados y Estrategias de Morabanc Asset Management.

Este incremento de las operaciones de M&A se produce fundamentalmente “por un entorno de tipos muy bajos que permite una financiación barata a las empresas, balances de compañías saneados y con disponibilidad de cash, así como una parte del ciclo maduro que hace que haya más opciones de crecimiento a través de compras que no de forma orgánica”, resume en este informe Juan Hernando, selector de fondos de la firma, quien sigue de cerca este tipo de operaciones por una razón básica: generan una oportunidad para los inversores, ya que normalmente, cuando se producen estas compras, conllevan una prima respecto a la cotización que supone el beneficio para el inversor.

Pero, ¿cómo puede un inversor aprovecharse de estas operaciones de mercado en su cartera? Existen dos vías: detectar las compañías susceptibles de ser compradas e invertir en ellas a la espera de que se produzca algún anuncio o, en su defecto, centrarse en operaciones anunciadas. La mencionada prima para el inversor sería mayor en el primer caso, aunque una ejecución correcta se antoja complicado si no se conocen las dinámicas sectoriales, los balances de las compañías o las intenciones de los participantes. Y, aun conociendo todo esto, debe acertarse en el timing, algo que no siempre ocurre. Por eso, Hernando destaca las bondades del segundo caso: “El potencial es más limitado, tanto en beneficios como en pérdidas, pero históricamente es una estrategia que aporta descorrelación respecto a la renta variable o la renta fija”.

Operaciones de M&A y gestores especializados

En esta segunda vía, una vez se anuncian las operaciones, los gestores estudian la operación, las posibilidades de que se lleve a buen puerto y los precios. Teóricamente, la estrategia es ponerse largo de la empresa fusionada o adquirida y ponerse corto de la compradora esperando que la compañía objeto de la compra suba su cotización hasta llegar al precio anunciado y que la compradora caiga en su cotización.

Un ejemplo de operación reciente por ser “de las más llamativas”, según el selector de Morabanc AM, es la de Bayer-Monsanto. Bayer hizo en la primavera de 2016 oferta por Monsanto por 128 dólares. Todavía con falta de aprobación por parte de algunos reguladores, ya con la oferta sobre la mesa se podía haber comprado Monsanto por debajo de 100 dólares, cuya cotización está ahora próxima a los 122 dólares.

Hernando señala dos fondos para posicionarse en este tipo de operaciones. Uno de ellos es el Lyxor Tiedemann Arbitrage Strategy, gestionado por Drew Fidgor desde 1993. Está centrado fundamentalmente en Estados Unidos, lo cual “es lógico teniendo en cuenta que allí se da la mayor parte del volumen de operaciones a nivel global”. Una de las ventajas que tiene es el conocimiento que reúne de gestores de las compañías y, sobre todo, de la forma de proceder de los reguladores, que “es un elemento clave en este tipo de actividad para saber si las operaciones se van a llevar a cabo o no”, subraya el selector. El otro es el Gamco Merger Arbitrage, gestionado por Ralph Rocco, Willis Brucker y Paolo Vicinelli. También sobre operaciones anunciadas, busca el spread de las compañías adquiridas. Si la operación es en efectivo, se pone largo de la adquirida; si hay canje accionarial, hace market neutral (largo de la adquirida y corto de la compradora).

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