Descorrelacionando carteras


Reina un cierto descontento en la industria de fondos por tener que lidiar con un mundo bipolar, donde los escenarios "risk on / risk off" hacen que la mayoría de los activos y las subestrategias de los mismos estén correlacionados. Hemos vivido un año donde el perfomance attribution se podrían descomponen únicamente en dos variables: activo refugio vs. activos con riesgo y es una situación que puede ser especialmente frustrante cuando a toro pasado tienes que dar explicaciones sobre la rentabilidad que llevas.

La galleta post vacacional del mercado, con caídas en la onza de oro (activo refugio por excelencia) de más de un 25% simultaneándose con duros recortes en las Bolsas y en la Renta Fija Emergente, da señales de que la etapa de supercorrelación puede estar tocando a su fin. Se les presenta a los partidarios de la gestión activa un escenario perfecto para sacar partido de las ineficiencias y volver a ofrecer rentabilidades espectaculares. No obstante alguien me podría decir, y con razón, que el mundo sigue politizado y que no están los presupuestos de riesgo para grandes alegrías. Y mi respuesta sería que puede ser, pero aún así, lo que no estoy tan de acuerdo es en que todo está totalmente correlacionado y mucho menos en la industria de fondos.

Los CTAS, también los fondos en sus formatos UCITS, han hecho un buen trabajo en lo que va de año y, no exentos de volatilidad, han logrado realmente ganar mucho dinero en mercados bajistas. También en la categoría de los fondos market neutral puros de renta variable, que suena a estrategia compleja pero que se reduce a algo tan sencillo como comprar la acción que te gusta y vender la que no te gusta, repitiendo el proceso con otros 40 pares de valores para ser capaz de ofrecer fondos con volatilidades en el entorno del 2%, han dado tremendas alegrías. Los inversores están disfrutando en lo que va de año de rentabilidades que han batido a los todo poderosos depósitos bancarios, a pesar de tener que valorar sus posiciones a precios de mercado, ofreciendo liquidez diaria, haciéndolo además dejando un margen importante a sus distribuidores de manera consistente a lo largo del 2011 y sin dar ningún susto a los inversores. Es cierto que los aficionados a etiquetarlo todo, meten a estos fondos en el mismo grupo que aquellos long/short que tradicionalmente mosquean a sus patícipes por sus elevados niveles de correlación con los mercados de renta variable. Pero como digo muchas veces, y siento ser cansino, si hay un sitio peligroso a la hora de generalizar es precisamente en nuestra industria.

También los aficionados a comprar bonos directos están de enhorabuena. La industria de fondos ha demostrado durante todo este año, que incluso limitándose al segmento de Investment Grade, se pueden encontrar fondos UCITS, y con track record muy potentes, que aportan descorrelación real a estas carteras constituidas mayoritariamente por activos de renta fija directa. El otro día me decía uno de los mejores analistas de fondos que tenemos en España, que dignifica de verdad la profesión en general y la mía en particular al poder darle servicio, que había que ir uno a uno dentro de la categoría de credit market neutral porque hay muchos fondos que se meten demasiado en el segmento de High Yield y que, también aquí, el tamaño importa, y alguno es demasiado grandes para ser flexibles. Como no puede ser de otra manera, estoy completamente de acuerdo con él, al igual que también creo que hay que controlar la evolución de la liquidez de los bonos a lo largo de la vida de los mismos porque es de todo menos constante en momentos de estrés de mercado. De todas formas los fondos credit market neutral, tras el análisis pertinente, con tamaños pequeños/medianos y limitados al segmento de Investment Grade nos ofrecen este 2011 otra demostración de activos “batedepósitos” con bajas volatilidades.

Y en un mundo donde los requerimientos de capital lo son todo, los fondos vuelven a estar a la vanguardia para sacar partido de un activo, con nombre chungo, pero que las compañías aseguradoras se están teniendo que desprender de pequeños lotes del mismo a pesar de su valor, por temas de concentración de riesgo y consumo de ratios de liquidez. Son como el pimentón en las comidas. No te puedes pasar, porque si echas mucho te puedes cargar el guiso, tampoco son para comerlo directamente del bote, pero son un pedazo de activo a la hora de ofrecer 100% descorrelación y rentabilidades muy potentes con una grandiosa relación rentabilidad/riesgo. Efectivamente, me refiero a los CAT Bonds. Ya por fin disponibles en formato UCITS. ¡Aleluya! Los fondos de pensiones y Warren Buffet ya hace años que se benefician de ellos.

No quiero terminar sin romper una lanza por los productos de volatilidad. Estoy de acuerdo que se esperaba algo más de ellos, y que no han tenido su mejor año, pero nadie está libre de no triunfar una temporada. Tanto en aquellos que tienen direccionalidad con la volatilidad, los que la arbitran vía convertibles o con los inversos a la misma, son un activo más que tienen su hueco. Son otra manera de hacer las cosas, otra forma de pelear la batalla del 4% y es justo decir que los fondos que hay bajo estructura UCITS, cuando se le escapa un borrón en el historial, lo hacen consumiendo poco riesgo. No merecen ser mandados al ostracismo.

Después de escuchar a los que saben, entramos en un escenario que si los políticos dan un respiro, se puede lograr con alta probabilidad rentabilidades de dos dígitos con el High Yield americano, especialmente en los tramos BB/B, y también se puede aportar Alpha a las carteras diversificando parte de la renta fija emergente en divisa local tomando posiciones en bonos ligados a la inflación de dichos países emergentes. Los breakeven rates, tras las expectativas de recesión que han cotizado parcialmente los mercados de renta variable, están a precios atractivos y tienen intacto todo su potencial de cobertura ante rebrotes inesperados de los precios, especialmente en Brasil donde comerse una hamburguesa cuesta el doble que en Estados Unidos. No obstante, aunque los “servidores de lo público” la vuelvan a liar, no nos deprimamos porque no es verdad que todo está correlacionado.

Levantemos la moral, que la industria de fondos tiene muy buenas herramientas para cuidar del dinero de la gente y batir depósitos. Yo por primera vez en mucho tiempo, he vendido mis humildes depósitos, para demostrarme a mi mismo que me creo de verdad lo que digo. Es un gran momento para asumir un poco de riesgo. Iba a terminar diciendo que no es momento de acojonarse y recular -si el riesgo de tu cartera lo permite- pero, como no se pueden utilizar palabras malsonantes, pues no lo digo y terminaré diciendo que ánimo que no es momento de venirse abajo.

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