Desaparacen los nubarrones sobre el mundo hedge


Artículo de Pelayo Lantero Miranda, responsable de ventas institucionales de BrightGate Capital



Desde su nacimiento a mediados del siglo pasado hasta 2009, la industria de los hedge funds ha sido una historia de éxito y crecimiento continuado. Bien es cierto que en el camino se ha encontrado, como es lógico, con períodos de consolidación como el experimentado recientemente. Así, a mediados de 2008 los activos bajo gestión llegaron a ser de unos 1,9 billones de dólares, y hoy en día se sitúan en unos 1,4 billones.



Como bien es sabido, el detonante de la caída de patrimonio se inició con la recesión global, continuó con la quiebra de Lehman Brothers, la crisis de liquidez, y se agudizó con el fraude de Bernard Madoff. Cabe destacar que a pesar de todo lo sucedido desde 2007, los activos bajo gestión de la industria vuelven a crecer a partir del segundo trimestre de 2009. De forma que atrás quedan cinco trimestres consecutivos de caída de activos bajo gestión y las estimaciones que se barajan para el futuro próximo son muy prometedoras. Según las proyecciones para 2013, se estima que la industria de los hedge funds llegue a gestionar un patrimonio de unos 2,6 billones.



En España, la historia de la industria hedge inicia su andadura a finales de 2006, con la introducción de la nueva normativa. Desde entonces muchas han sido las gestoras que iniciaron el lanzamiento y la comercialización de los fondos de inversión libre. La acogida a lo largo de 2007 fue muy prometedora, aunque enseguida se vio afectada por la gran crisis financiera, y el enorme impacto que lamentablemente ha tenido en nuestro país el fraude de Madoff.



Una vez pasada la tormenta, lo cierto es que el inversor institucional vuelve a considerar la inversión en hedge funds por los múltiples beneficios que estos aportan dentro de una cartera. Aunque en la mayoría de los casos esta vuelta está siendo algo lenta, debido a la restructuración a la que se están viendo sometidas las carteras institucionales. Eso sí, en esta vuelta a la inversión alternativa se hace un mucho mayor énfasis en el control de riesgo de las gestoras alternativas, la transparencia que ofrecen y los términos de liquidez de sus productos. Es lógico pensar que a partir de ahora saldrán muy fortalecidas todas aquellas gestoras hedge que hayan estado ajenas a los problemas recientes que han experimentado muchos fondos, tipo gating o side pockets.



También es cierto que en España el modelo está cambiando, en un inicio las gestoras españolas apostaron por ser fábricas de producto alternativo y después de lo acontecido en 2008 la tendencia está en la búsqueda de producto de terceros de calidad.



Poco a poco se van despejando los nubarrones que cubrían el horizonte de los fondos hedge en España y, aunque llevará todavía unos cuantos meses hasta que la confianza de los inversores se restablezca, lo cierto es que en muchas bancas privadas y family offices nadie quiere ser el primero pero tampoco el último en volver a incluir este tipo de activo en sus carteras modelo.

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