Cuenta atrás para que el BCE empiece a comprar deuda corporativa


Poco a poco, Mario Draghi ha ido administrando a los mercados dosis de una información valiosa: los detalles sobre el programa de adquisición de deuda corporative del BCE. Primero anunció la creación del programa, durante la reunión correspondiente al mes de marzo. Después, en la reunión de abril, explicó siete puntos importantes del programa, centrados en las características de bonos susceptibles de ser adquiridos y cómo se efectuarán dichas adquisiciones. En el encuentro de junio, Draghi ha desvelado un dato clave: la fecha de comienzo del programa. Lo ha hecho con poco margen de tiempo: el BCE empezará a operar en el mercado de deuda el próximo 8 de junio. Además, este mes empezarán las nuevas rondas de TLTROs.

Por lo demás, la reunión de la autoridad monetaria europea se ha saldado con una reivindicación sobre la idoneidad de las políticas monetarias aplicadas hasta ahora, y las renovadas peticiones por parte del presidente de la institución de que los países de la zona euro sigan profundizando en sus reformas.

“Draghi estaba mostrando que su plan está funcionando y que él lo ha gestionado. Ha señalado que el crecimiento será correcto y que las iniciativas del BCE están haciendo progresos, pero que hay más cosas por hacer. Una vez más, él ha devuelto la responsabilidad a los políticos diciendo que las reformas estructurales deberían ser más rápidas. Esto no es una gran sorpresa, pero tranquiliza, que el BCE esté pensando en el Brexit, entre otros riesgos”, indica Patrick O’Donnell, gestor de Aberdeen.

O’Donnell estima que la decisión de mantener la previsión de inflación sin cambios, en el 1,6%, “resalta el duro trabajo del BCE para cumplir con su mandato”. Se refiere a que los miembros del banco central deben encontrar un difícil equilibrio entre sus obligaciones, pues “tienen que caminar en la delgada línea de ser demasiados cautos, pero también tienen la carga de estimular la economía”.

“Las compras empezarán el 8 de junio, pero el BCE no ha anunciado cuánto planea comprar cada mes. En vez de eso, emitirán cada lunes desde el 11 de julio los nombres de los emisores que hayan comprado y el desglose de las compras del BCE en el mercado primario y el secundario”, comenta Tanguy Le Saout, responsable de renta fija europea de Pioneer Investments

Sobre la revisión de las expectativas de inflación, que han sido incrementadas ligerísimamente (del 0,1% al 0,2%) para 2016, el experto considera que es una decisión que puede tomarse como “algo dovish”, frente a la estimación del consenso de que se elevaría como respuesta al alza en el precio del petróleo. Además, teniendo en cuenta que la previsión de inflación del BCE para 2016 y 2017 no han cambiado – y están por debajo del objetivo del 2%-, Le Saout opina que el BCE “está dejando la puerta abierta a una extensión del actual QE, pero sospechamos que si anuncian esa extensión, probablemente será durante la reunión de septiembre”. 

La última novedad de la reunión tuvo que ver con el auge de los riesgos políticos, particularmente el riesgo de Brexit. Cabe recordar que quedan sólo 20 días para la cita de los ciudadanos británicos con las urnas. En particular, Draghi afirmó que el balance de riesgos está empezando a mejorar, y que los riesgos bajistas específicos se centran sobre “la economía global, el Brexit, las perspectivas apagadas de los mercados emergentes y las lentas reformas estructurales”, detalla Le Saout.

El experto se fija en último lugar en un rumor de mercado: que el BCE estaba estudiando incluir la deuda helena dentro de su universo de deuda elegible: “Draghi mencionó que se había hecho una presentación durante la reunión, pero no se había tomado ninguna decisión, principalmente porque todavía se necesitan completar “acciones previas”. Una vez que esas “acciones previas” se hayan completado, entonces el BCE realizará una declaración sobre la elegibilidad de la deuda griega para el programa de adquisición del BCE”, resume.

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