¿Cuándo volverá el ahorro a la bolsa?


Existe una variable muy relevante en los mercados financieros a la hora de saber cual va a ser el comportamiento de diferentes activos de inversión en el largo plazo que no son las habituales de crecimiento del beneficio, valoración atractiva, rentabilidad por dividendo y nivel de tipos de interés. La variable a la que me refiero es a la distribución global del ahorro: ¿dónde invierten los grandes patrimonios del mundo?

Desde el año 2000, los grandes distribuidores de inversión del ahorro llevan reduciendo la exposición que tienen en renta variable e incrementándola en activos de menor riesgo como la renta fija hasta llegar a 2012 con la menor exposición a bolsa y la mayor exposición a bonos de los últimos 15 años.

Es cierto que este tipo de inversores se basan en dos variables básicas de inversión: la rentabilidad y la volatilidad. Es evidente que, en la última década, la bolsa no ha dado rentabilidad positiva y, a cambio, ha batido todos los registros en cuanto a incrementos de volatilidad, llegando a marcar un 45% de volatilidad anualizada, a finales de 2008 y principios de 2009, cuando su media histórica es del 20%.

Por su parte, la renta fija ha dado retornos muy atractivos con una volatilidad muy reducida. La rentabilidad de los bonos europeos de renta fija gubernamental a 10 años desde 1999 ha sido de un 115% frente al –23% del EuroStoxx 50. Sin contabilizar los dividendos y los cupones.

Este buen comportamiento de la renta fija de menor riesgo se refleja muy claramente hoy en día, en la rentabilidad que ofrece el Bund alemán a 10 años, solo un 1,3% anual. Mínima rentabilidad de toda su historia.

Si los tipos de interés a 10 años del bono alemán subiese hasta el 4%, el inversor que tuviese ese activo perdería más de un 20%. La rentabilidad media de los bonos a 10 años desde 1998 es del 4% mientras que actualmente está en el 1,5%-1,75%. Pues bien, ese movimiento de tires en la renta fija de 10 años, llevaría a los inversores de renta fija (aseguradoras, planes de pensiones, fondos de inversión de renta fija, etc) a pérdidas latentes de más del 15% si la subida de tires ocurriese en un periodo de unos 3 años.

¿Es lógico pensar que en algún momento las tires volverán a su media de los últimos 15 años? La solución a la crisis soberana pasa por la inyección de liquidez, el incremento de la masa monetaria y el fortalecimiento de los balances de los bancos. Todo lleva a incrementar la inflación y por ende a que los bancos centrales suban los tipos de interés tarde o temprano.

Ante este panorama, la distribución de la inversión sigue siendo excesivamente prudente entre los principales inversores (especialmente aseguradoras y planes de pensiones). Éstos siguen incrementando la inversión en renta fija a pesar de la reducida rentabilidad que obtienen hoy en día en los activos de menor riesgo. Y siguen reduciendo la exposición a renta variable, especialmente, en la renta variable europea donde se concentra la mayoría de los riesgos económicos.

Se hace bastante improbable que las salidas de flujos de fondos de inversión y planes de pensiones en renta variable europea sigan el mismo ritmo que en la última década. Más que nada porque cuando no se tienen títulos, es más complicado que haya presión vendedora.

Otra gran “macro-tendencia” de los últimos años está siendo la huída del ahorro de Europa. Los inversores globales llevan disminuyendo su inversión en Europa durante toda la crisis financiera, la distribución de ese ahorro se está invirtiendo en cualquier área geográfica que no sea Europa. Estas dos variables explican notablemente por qué EEUU se encuentra en un mercado alcista desde 2009 y Europa, sin embargo, mantiene intacta su tendencia bajista de 2007.

El índice estadounidense S&P 500 ha recuperado la caída del crash del 2008 mientras que los índices europeos como el EuroStoxx 50 o el Ibex 35, permanecen a la mitad del valor que tenían a principios de 2008, aproximadamente.

Si Europa logra desvanecer las dudas que llevan acechando al euro y los países miembros, la renta variable europea tiene mucho que ganar en los próximos años. Y este hecho se justificaría por valoración y por flujos de capital.

* Sígueme en @javiergalan77

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