Cuando es momento de cambiar de trabajo


Algunas de las señales más comunes a la hora de estar en los últimos momentos de nuestra relación profesional con la entidad para la que trabajamos, empiezan a la hora de hacer una valoración meditada del desarrollo profesional que la compañía me puede ofrecer, si uno mira hacia delante, a 5 años vista por ejemplo, y no le resulta interesante lo que ve, es un claro síntoma que ha perdido la motivación por el puesto actual y sus funciones o, directamente, por la entidad.

 

Adicionalmente, otro indicativo menos reconocido por uno mismo, pero detectado a través de nuestra experiencia entrevistando candidatos, aparece si una persona tiene la inquietud clara de hacer un MBA, un PDD o similar, en términos generales, suele estar con ganas de explorar nuevas oportunidades profesionales.

 

Es una buena pista, al calibrar tus objetivos con la realidad, si tienes la percepción de que tus responsables han cambiado a peor, o ya no te aportan nada, es otro punto muy sintomático de tu baja motivación por continuar en ese proyecto.

 

Si te descubres criticando habitualmente la estrategia corporativa o la mayor parte de las decisiones que se toman, vete automáticamente a actualizar el cv. Uno no debe estar de acuerdo con todo lo que se hace, pero si dejas de comulgar con la cultura o estrategia, tus días de entrega total en la entidad han terminado.

 

Cualquiera de nosotros, en este momento, se refugia en el concepto “capear el temporal” para no buscar proactivamente, es una lástima que el trabajo diario sea una fuente de malestar y pueda afectar a nuestro equilibrio personal y felicidad. Hay pocas oportunidades profesionales en Banca, cierto, pero si no las buscas activamente es complicado que las encuentres. Abre tu mente, muchas veces el dejar una gran estructura Financiera de prestigio para pasar a una Boutique local, o viceversa, te puede aportar mucho profesionalmente.

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