¿Cuáles son las consecuencias del Caso Google-China para los inversores?


Análisis de Bernabé Gutiérrez, CEO de Arthur Global Practice. Según las últimas informaciones, Google (GOOG) está decidida a cerrar su buscador en China (Google.cn) y redirigir con ello a sus usuarios al buscador de Hong Kong (Google.com.hk), manteniendo su intención de seguir presente en el país asiático a través de desarrollo, investigación, etc.

Entre los principales motivos señalados por Google estarían la censura y control impuestos por el gobierno de Pekín en los buscadores de la compañía norteamericana. Sin embargo, este argumento tiene poca validez. Entre otras razones, porque la realidad demuestra que es tan difícil buscar información sobre “Tiananmen Square” y “Falun Gong”, por ejemplo, en cualquier buscador de Google en China como en el de Hong Kong. Sin obviar que Google está operando en países del Golfo Pérsico, por no mencionar otros, en los que se aplica también censura.

Igualmente, el gobierno de China siempre ha sido claro al respecto: la censura es legal y acorde con el sistema político vigente en China. Por lo tanto, la decisión de Google es errónea y desmesurada, señalan los gobernantes chinos.

Entonces, ¿Por qué Google ha decidido actuar de tal manera en China?

¿Por qué ahora?

Básicamente podemos decir que la respuesta se basa en dos significativas tendencias que los inversores deberían de tener en cuenta.

1)Por un lado, Google se siente en este momento respaldado por la política exterior norteamericana. La acción de Hillary Clinton sobre este caso en los últimos meses es más que significativa. Igualmente no debiera pasarse por alto que haya sido el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional norteamericano, Mike Hammer, quien haya mostrado su decepción con China.

2)Por otro, China ha incrementado su política nacionalista en el último año. Ello ha tenido como consecuencia un reforzamiento de su dinámica interna que le hace actuar más poderosamente con respecto a las compañías “occidentales”; apoyando a compañías que pueden competir a nivel doméstico con el modelo de negocio de Google y similares: Baidu, Taobao, Renren, QQ, etc.

Con ambas tendencias en mente, el resultado a corto plazo de la decisión de Google será mínimo, ya que dicha compañía tan sólo tiene un 2% del negocio en China. Sin embargo, a medio y largo plazo el sentimiento de los inversores se verá afectado. Por ejemplo, incrementándose el seguimiento y control sobre cuál va a ser la respuesta del gobierno chino sobre un sector considerado estratégico: el tecnológico.

En este sentido, cada vez son más los inversores y multinacionales que solicitan ayuda a las agencias de seguridad (desde Estados Unidos a Francia): cuestiones de seguridad cibernética, información financiera, propiedad intelectual, etc. Peticiones que al final del día están politizando el proceso de toma de decisiones y de inversión en el sector tecnológico chino.

En suma, este caso recuerda a empresas e inversores “occidentales” que para aprovechar las oportunidades de crecimiento en China debe jugarse con las reglas políticas de China. Sencillo pero complejo. Recordando el chiste, para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos. Pues bien, los inversores deberían considerar el caso de Google el primero de otros muchos huevos que se romperán.

 

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