¿Cuál es la situación real en la que se encuentran las economías nórdicas?


"La economía mundial está mejorando de forma lenta, pero segura. Tanto Estados Unidos como China pueden esperar un sólido progreso durante los próximos años, y hay esperanzas de que Japón resucite de su prolongada espiral deflacionista. El eslabón débil sigue siendo la eurozona. En nuestras nuevas previsiones, esperamos que la economía mundial registre un crecimiento del 3,3% en 2013 y que ascienda hasta un 4% en 2014”, afirma Helge J. Pedersen, economista jefe de Nordea, quien considera que esta mejoría también se extenderá a las economías nórdicas, aunque a velocidades muy diferentes.

A pesar de sus sólidas finanzas públicas y de su fuerte competitividad subyacente, las economías nórdicas no consiguieron salvarse de las secuelas del débil desempeño económico de la eurozona en 2012: “todas ellas comenzaron 2013 en un nivel inferior. No obstante, las mejores perspectivas internacionales también aliviarán la situación de los países nórdicos durante los próximos años, cuando las exportaciones deberían volver a tomar impulso”, señala. En el caso de Suecia, por ejemplo, la tasa de paro está subiendo, si bien los hogares suecos aún no se están resintiendo y se espera que sean el principal eje de crecimiento. El experto no espera recortes adicionales en los tipos de interés.

Asimismo, en Noruega las perspectivas económicas para los próximos dos años son bastante positivas. “Probablemente, el consumo volverá a repuntar, la inversión en viviendas y petróleo seguirá creciendo y la demanda del sector público aumentará de forma moderada. Dado que el Banco de Noruega elevará sólo lentamente su tipo de interés, no es probable que la corona noruega se estabilice significativamente durante el periodo contemplado en las previsiones; de hecho, a finales del periodo, incluso podríamos observar cierto debilitamiento”, indica Pedersen.

En lo que respecta a Dinamarca, el economista jefe de Nordea cree que su economía se encuentra cerca de una nueva recesión técnica, aunque la política de reformas del Gobierno ha sentado las bases para que la economía danesa recoja los frutos una vez que el ciclo económico internacional vuelva a mejorar. “La competitividad de Dinamarca es fundamentalmente buena y, en algún momento, la ola de medidas destinadas a impulsar a corto plazo el gasto de los consumidores y la inversión surtirá efecto”, asevera.

Peor le estarían yendo las cosas a Finlandia, donde según el experto las perspectivas para su economía aún son sombrías. “A muy corto plazo, no se distinguen motores claros de crecimiento, pero existe la esperanza de que las exportaciones puedan recuperarse conforme avance el año, mientras que las importaciones deberían mantenerse en un nivel débil debido a la baja demanda interna. El volumen de inversión aún es escaso y se espera que el consumo privado registre tan solo un ligero incremento durante los próximos años, dado que el aumento del paro y los mayores impuestos limitarán el poder adquisitivo de los hogares”.

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