Crisis política en Italia: las gestoras internacionales opinan sobre las consecuencias del nuevo escenario


Esta vez no hubo sorpresas y las encuestas acertaron de pleno. El pueblo italiano dijo rotundamente no a las reformas constitucionales planteadas por Matteo Renzi (60% de noes frente a un 40% de síes), lo que ha derivado en la dimisión del hasta ahora primer ministro italiano. El nuevo escenario abre una crisis política e institucional en el país que según Patrice Gautry, economista jefe de UBP, deja al gobierno del país sin margen para poner en marcha nuevas reformas económicas y sitúa a Italia en una posición difícil para formar un nuevo gobierno de coalición o encontrar una mayoría parlamentaria estable. “La economía italiana sigue atravesando un periodo de fragilidad y su evolución probablemente seguirá estando por debajo de la mostrada por la Eurozona”, afirma el experto.

Impacto en los mercados

A tenor de la tranquilidad con la que ha sido recibida en los mercados la nueva crisis política en Italia, parece que la victoria del no y la dimisión de Renzi era algo descontado. Tan es así que, lejos de caer, las bolsas están reaccionando con subidas, con avances del entorno del 1% para las principales plazas europeas. “Para la renta variable, el foco estará en los bancos, cuyos accionistas se enfrentarán al riesgo de reducción de próximas ampliaciones de capital. Ahora tenemos que centrarnos en las recapitalizaciones de las entidades. Esperamos volatilidad en lo sucesivo, hasta que se conozcan más detalles. Sin embargo, serán los inversores en renta variable, no tanto los inversores en renta fija, los que carguen con el peso de las ampliaciones de capital que se dibujan en el horizonte”, señala Alberto Chiandetti, gestor del Fidelity Italy Fund.

En los mercados de renta fija la situación es algo distinta y las primas de riesgo de los países periféricos se han ampliado sensiblemente a primera hora de la mañana para después volver a moderarse. La de España lo llegó a hacer en dos puntos básicos, hasta los 128 puntos, mientras que la italiana se ensanchó hasta los 169, con la rentabilidad del bono transalpino a 10 años en torno al 2%. Según Mondher Bettaieb, gestor del Vontobel Fund- EUR Corporate Bond Mid Yield en Vontobel AM, la reacción está siendo bastante positiva esta mañana. “Hay que tener presente también el resultado de las elecciones en Austria donde ha ganado el independiente Van der Bellen, lo que significa que en cierta medida la amenaza populista está remitiendo en Europa, lo que ha tranquilizado a los mercados”, explica. Valentijn van Nieuwenhuijzen, estratega jefe y director de multiactivos en NN IP, califica lo sucedido en Austria como un rayo de esperanza de cara al calendario electoral que se abre en Europa en 2017.

De todos modos, la mayoría de expertos consideran que el verdadero problema está en la situación que atraviesa el sector financiero transalpino. “La incertidumbre que conlleva este desarrollo dificultará la recapitalización de los bancos, algunos de los cuales necesitan desesperadamente inyecciones de nuevo capital", recuerda Paul Brain, director de renta fija de Newton (BNY Mellon IM).

La clave estará en el 8 de diciembre

En lo que respecta a la renta fija italiana, la fecha clave sigue siendo la reunión del BCE este jueves, 8 de diciembre, de la que en Fidelity esperan que salga una ampliación del programa de QE durante al menos otros seis meses, hasta marzo de 2017. “En nuestra opinión, el apoyo que está dando el BCE a la deuda pública europea hace improbable que los diferenciales de los bonos italianos se amplíen de forma significativa y, en este sentido, el aumento de la incertidumbre en el mercado reforzará la postura expansiva del Consejo de Gobierno de la entidad. Por lo tanto, interpretaríamos una posible oleada de ventas en la deuda pública de la periferia como una ocasión de compra”, aseveran. Pero los tipos del bono italiano a 10 años están por debajo del nivel de apertura del pasado viernes por la mañana y el diferencial con los bunds a 10 años sigue estando aún lejos de los máximos de las últimas semanas, por lo que no se puede afirmar que haya sensación de pánico en el mercado.

Impacto sobre la política del BCE

Otro de los efectos colaterales del resultado del referéndum en Italia será ver qué efectos tiene sobre la política del BCE. Son muchos los que piensan que esto animará al BCE a continuar siendo acomodaticio, lo cual explicaría la favorable reacción de los mercados. De hecho, Mondher Bettaieb se muestra convencido de que este jueves Mario Draghi anunciará una extensión del programa de flexibilización cuantitativa hasta finales de 2017. “Lo hará fundamentalmente porque todavía se sucederán en Europa el año próximo importantes citas electorales y el presidente del BCE no quiere adoptar ningún riesgo para el mercado”, vaticina el reputado gestor. Igualmente confiado se muestra el economista jefe de UBP, quien considera que la autoridad monetaria europea está preparada para dar liquidez en caso de ser necesario y también para evitar cualquier fragmentación o contagio en el mercado de bonos, a través de sus programas de QE o el TLTRO.

Tal y como recuerda Patrick O’Donnell, gestor en Aberdeen, el mercado mayoritariamente espera una prórroga durante seis meses de 80.000 millones de euros al mes. "Si Draghi no da la respuesta esperada, o parece menos comprometido con el programa de flexibilización cuantitativa, los mercados no serán tan optimistas. Podría fácilmente descarrilar el cuidadosamente equilibrado plan de recapitalización que Monte dei Paschi está tratando llevar a cabo en este momento. Si falla el plan de Monte dei Paschi, se convertirá en una mala noticia para los demás bancos italianos que necesitan recapitalizarse. Si Italia no puede resolver los problemas de sus entidades bancarias, se encontrarán en un caos. Una vez más, Europa se encuentra en una posición donde la política, el BCE y los bancos están peligrosamente entrelazados”, asegura el experto.

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