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“Creemos que 2015 será un año excepcional para la inversión en Factores (smart beta) en Latinoamérica”


Los inversionistas latinoamericanos siempre han sentido un feeling especial respecto a la gestión pasiva según han ido diversificando su inversión. Especialmente institucionales como los fondos de pensiones, en general pioneros de tendencias por sus volúmenes. “Históricamente los inversionistas de Latinoamérica han tenido un enorme sesgo nacional en comparación con otras regiones. En los últimos años han aumentado su inversión internacional y han abrazado los ETF como una manera eficiente para capturar beta”, explica Paula Salamonde, directora ejecutiva y responsable de MSCI Client Coverage en Latinoamérica. En este sentido, asegura que los ETF referenciados a índices MSCI “siguen atrayendo interés e inversión”, y señala que hay 39 ETF locales o interrelacionados con Latinoamérica con más de 11.500 millones de dólares de patrimonio, lo que le da a MSCI una cuota de Mercado del 56% en este segmento de negocio.

Un desafío para los selectores de los inversionistas institucionales, que suelen tener una parte importante de sus recursos invertida en ETF (casi 20.000 millones de dólares sólo las AFP chilenas), es el estudio de las estrategias smart beta o, como la denomina Morningstar, beta estratégico. Desde MSCI lo llaman estrategias de inversión en Factores. “Una parte vital en la relación de MSCI con sus clientes está en la formación. Revisamos y elaboramos por qué la inversión en Factores tiene sentido que sea cuidada por los inversionistas. En MSCI hemos identificado seis factores, que son persistentes en el tiempo y a través de geografías. Al demostrar datos históricos y la capacidad de combinar las estrategias de Factores, el concepto está empezando a ser analizado y adoptado en Latinoamérica”, expone Salamonde.

Hay diferentes estrategias en función de los objetivos del portafolio y del perfil del inversionista. “Clientes en Brasil han mostrado propensión a mínima volatilidad, calidad y alto dividendo, mientras que en México han ganado más atractivo estrategias momentum”. Pero, en general, se observa un crecimiento potencial para estos modelos de inversión en gestión pasiva en Latinoamérica. “Creemos firmemente que 2015 será un año excepcional para la inversión en Factores no sólo en Brasil sino para toda la región en su conjunto”. De esta forma, Salamonde reitera: “Según los clientes se vuelven más conocedores de cómo estas estrategias se pueden implementar de manera eficaz, su aceptación y apetito, sin duda, crecerán”.

La responsable de MSCI Client Coverage destaca la importancia de conocer el funcionamiento y las ventajas y desventajas de asignar recursos a estas estrategias. En ello trabaja MSCI. “Parte de nuestro análisis cuando trabajamos con clientes es revisar varias métricas, como liquidez, capacidad, error de información, etc., que ilustran numerosas maneras en que una cartera teórica puede cortarse antes de la inversión real. La riqueza de los datos que llevamos a la mesa en nuestros debates es increíble. También aprovechamos nuestro research para trabajar en la experiencia de lo que otros están haciendo alrededor del mundo”.

El crecimiento en la gestión pasiva no sólo vendrá por los vehículos smart beta o Factores, sino en ETF en general. Y no sólo desde las AFP. “La demanda ha sido universalmente amplia entre todos los segmentos de clientes en América Latina, incluyendo las administradoras, agentes de bolsa, y family offices por nombrar unos pocos”. En el caso de los índices MSCI, “la demanda sigue creciendo a medida que la fuerza y la transparencia del proceso de construcción y la metodología utilizada ha permitido que nuestro equipo trabaje con estos clientes en el desarrollo de nuevos productos que sean replicables, ya sean ETF, productos estructurados, índices personalizados, futuros, etc”.

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