Crecimiento e inflación: ¿A toda máquina?


TRIBUNA de Keith Wade, economista jefe de Schroders. Comentario patrocinado por Schroders.

Cómo cambian las cosas en un año. El año pasado, las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington estuvieron marcadas por las dudas sobre las perspectivas de la economía mundial. Este año, sin embargo, el FMI ha revisado al alza sus previsiones y las reuniones se han centrado en el tema del crecimiento sostenible.

Los indicadores adelantados sugieren que el crecimiento continuará siendo robusto gracias, en gran medida, a la sincronización del ciclo económico actual, en el que tanto EE.UU. como Europa y Japón avanzan con fuerza.

No cabe duda de que las políticas monetarias expansivas han influido en este buen comportamiento, como también lo han hecho la recuperación de los precios de las materias primas y la resiliencia que ha demostrado la economía china.

También parece que se está reactivando la inversión, sobre todo en EE.UU. Pese a que este está siendo uno de los ciclos expansivos más largos de la historia, también está siendo uno de los más débiles en lo que se refiere al gasto de capital (capex) estadounidense, sobre todo en el ámbito empresarial.

Las explicaciones a este fenómeno se centran en la diferente naturaleza del crecimiento estadounidense (más crecimiento en servicios intensivos en mano de obra y menos en manufactura intensiva en capital) y en lo difícil que resulta medir el coste de la tecnología.

El rompecabezas de la inflación: ¿deberíamos olvidarnos de la curva de Phillips?

La recuperación del crecimiento mundial ha mejorado el sentimiento y ha impulsado a los mercados. Sin embargo, el comportamiento de la inflación desconcierta tanto a los inversores como a los banqueros centrales. Teniendo en cuenta que el desempleo se ha reducido, la mayoría esperaba que se hubiese producido una aceleración de los salarios y de la inflación. Sin embargo, nos encontramos en una recuperación moderada en la que el crecimiento no es lo suficientemente fuerte para empujar los precios al alza. 

El quid de la cuestión está en la curva de Phillips, que describe la relación entre desempleo y crecimiento salarial por la que la caída del desempleo se traduce en salarios más altos y viceversa. El problema es que la curva parece haber perdido su vigencia en este ciclo e incluso hay quien argumenta que la relación se rompió hace ya, al menos, un par de décadas1.

Esta constatación ha provocado una especie de crisis intelectual entre los banqueros centrales, para quienes la curva de Phillips representaba una brújula que guiaba la política monetaria.

Sería útil contar con una brújula mejor

En el debate sobre si la curva de Phillips sigue resultando útil en la actualidad, los economistas se dividen básicamente en dos grupos. Para el primero, los bancos centrales deberían admitir que la relación ya no funciona y buscar otra guía para sus políticas monetarias. El segundo grupo defiende que se siga usando la curva pero que se estudien con más profundidad los factores subyacentes. Es la diferencia entre intentar que la brújula funcione mejor o tirarla a la basura.

En nuestra opinión, los bancos centrales no deberían abandonar la curva de Phillips. Más allá de la cuestión de con qué la sustituiríamos, creemos que aún hay mucho margen para mejorarla.

Por ejemplo, si se ajustase el desempleo por factores como el trabajo a tiempo parcial o los contratos temporales, podríamos obtener una visión más certera de las presiones salariales e inflacionarias. Analizar las brechas de producción a escala mundial, en vez de local, también prodría arrojar datos más útiles.

Los próximos meses representarán una dura prueba, ya que es probable que las señales de fortalecimiento de la economía mundial que hemos comentado contribuyan a la creación de más empleo. En un contexto en que, por fin, podríamos empezar a ver un repunte de la inflación, será útil contar con una brújula mejor.

1 Puede consultar aquíla presentación Through the looking glass de Claudio Borio, Banco de Pagos Internacionales, OMFIF City lecture, 22 de septiembre de 2017.

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