COVID vs. elecciones de EE.UU.: ¿qué pesa más en los mercados?


Nunca se sabe en unas elecciones en EE.UU., y aunque ahora las encuestas dan por ganador al demócrata Joe Biden, esta vez tampoco es una excepción. Varios gestores analizan, a poco menos de 20 días de los comicios, el escenario que están descontando los mercados en un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por State Street Global Advisors, gestora que presentó un análisis cuantitativo de las pasadas elecciones de 2016 que da muchas pistas sobre la situación actual: US Elections-Investing amid political risk

Tanto las encuestas como las casas de apuestas pronostican una amplia victoria del candidato demócrata. Es más, Dimas Cuevas, gestor de carteras en SabadellUrquijo Gestión, también destaca que el profesor Allan Lichtman, el único analista político que ha acertado desde 1984 en sus pronósticos sobre la victoria de los candidatos (incluida la de Donald Trump), ha vaticinado que será Joe Biden quien gane estas elecciones. Ahora bien, “es muy cierto que el resultado va a depender de unos estados muy concretos: Florida, Míchigan, Pensilvania...”, y lo que sí se aprecia muy claramente es que el mercado está descontando una gran volatilidad para el momento de las elecciones. “La volatilidad implícita del mercado de opciones nos está diciendo que se espera un movimiento del 3,5% el día concreto de los comicios. Por lo tanto, incertidumbre existe”.

No obstante, la excepcional situación generada por la pandemia hace que los inversores tengan otras preocupaciones. Cuevas explica que “el principal interés se focaliza en la recuperación económica, en que los bancos centrales sigan apoyándola, en que los gobiernos continúen aplicando políticas fiscales y, después, ya aparecen las elecciones de EE.UU. entre sus principales preocupaciones”.

Pese a la claridad de los resultados que muestran las encuestas, el mercado tiene motivos para estar a la expectativa. José María Yraola, director de Multiactivos de BBVA AM, recuerda lo que ocurrió en 2016 para advertir de que el voto oculto y el indeciso pueden cambiar las cosas en las últimas semanas. También explica que a favor de Biden juega la mala gestión de la pandemia por parte de la Administración Trump. Y en contra, el hecho de que, si resulta elegido, tendrá 78 años el día de su investidura en 2021, y sería el candidato con mayor edad que llega a presidente de la Casa Blanca. 

Respecto a la prima de riesgo, Yraola reconoce que es complicado calcular la prima específica que están descontando los mercados respecto a las elecciones precisamente por el entorno en el que nos encontramos. “La pandemia y la volatilidad que ha generado pesa más que las elecciones americanas pero, indudablemente, siempre que hay incertidumbre hay una prima de riesgo asociada”. Coincide en que la volatilidad esperada a corto plazo de la bolsa americana es más elevada en el punto concreto del momento de las elecciones, hablamos de volatilidades esperadas para el vencimiento en noviembre del VIX de alrededor del 29% frente al 25% actual. Además, comenta que, en principio, no debería ser un evento que afecte de forma sustancial al ciclo económico, no es eso lo que ha pasado históricamente, “pero sí que habrá sectores que se verán más afectados, como el energético, farmacéutico o tecnológico, a los que la regulación les impacta de una forma mucho más directa que a un índice general”.

También Francisco Simón, cogestor de la gama de fondos Mi Fondo Santander de Santander AM, considera que es complicado saber qué escenario descuentan los mercados, las opciones son varias, como se recoge en el cuadro Guía para las elecciones estadounidenses de SPDR ETF: Posibles resultados e ideas de inversión: “Si bien parece que Joe Biden va por delante, creo que los mercados están muy indecisos. Están más preocupados por la evolución de la pandemia y por la recuperación económica, por si coge tracción o no”. Considera que es un evento de riesgo y que habrá volatilidad, la cual se está poniendo en precio, pero, “más que ese momento concreto, lo que importa es el medio plazo”. Recuerda las caídas cuando se eligió a Donald Trump como presidente, y la rápida recuperación: “Fue determinante que hiciera una política fiscal expansiva, favoreciendo a las compañías e incluso al crecimiento”.

En cualquier caso, volatilidad es sinónimo de oportunidades, gane Trump o gane Biden. Simón explica que estructuralmente puede haber efectos en determinados sectores debido a que la regulación les sea más o menos favorable dependiendo de si gana uno u otro candidato, por lo que será muy importante “estar pendiente de lo que pasa para tomar posiciones, ya que en estos momentos de volatilidad muchas veces aparecen las oportunidades”.

Daniel Ung, responsable de Quantitative Research and Analysis, ETF Model Portfolio Solutions en SPDR EMEA & APAC, la unidad de ETF de State Street Global Advisors, y coautor del informe US Elections-Investing amid political risk, coincide en que, de momento, el mercado está más centrado en la recuperación de la pandemia y en la economía en general; y en que existe bastante incertidumbre, no solo en las bolsas, también en el mercado de divisas, entre el dólar y el euro. “De esta situación podemos deducir que si bien los inversores pronostican una victoria de Biden, esta va a ser bastante estrecha”.

Observa, como en las elecciones de 2016, un elevado nivel de  dispersión sectorial. Un caso extremo es la diferencia del 68% entre las rentabilidad del sector de tecnología (23,9%) a mediados de septiembre frente  al sector energético (-44.6%). Este nivel raramente se ve en otros instrumentos de beta como la inversión regional o por factores. La recuperación económica (como argumenta SPDR en un reciente artículo publicado en la web de FundsPeople) ya no va a ser en forma de V o de W, sino en forma de K, por lo que la selección sectorial jugara un papel fundamental para  aportar rentabilidades extras.

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