Covfefe eres tú


Lo mejor de la semana. Blog de María Folqué y Montserrat Formoso.

Hemos dejado pasar varias semanas sin escribir y las cosas han ido mejor en el mundo. En efecto, el populismo ha sido parcialmente conjurado en Francia y una canción bonita, con melodía y sin necesidad de que ningún animal cruzara el escenario, ha ganado Eurovisión. La victoria de Portugal nos hace pensar que a lo mejor se deja de llevar lo raruno o lo alternativo. Que la reversión a la media, esa cosa inevitable pero a veces tan denostada, puede ser una realidad. Animosas, nos atrevemos a anticipar (en realidad a desear) que en las próximas elecciones americanas volverá a llevarse el político americano más convencional.

Superada la aventura electoral con el millonario extravagante que se queda dormido a mitad de tuit, puede que vuelva ese señor más de toda la vida, con tres hijos de la misma mujer (que será su sweetheart desde el college y dará un poco más de pereza que Melania, que al fin y al cabo, es la que le pone el punto a la pareja presidencial) y con algún pecadillo escondido (se fumó unos porros, tuvo un rollete o dos, pasó de alistarse al ejército). Pero sobre todo, un presidente americano que sepa que la primera y sagrada ley de la geopolítica es que el espacio que tú no ocupas lo ocupa otro enseguida.

Así que Covfefe, a lo mejor te aburre leer briefings y documentos, pero que sepas que a tus homólogos chinos, japoneses, rusos y hasta europeos, eso no les pasa. Y si no mira a Ángela, birra XXL en ristre, dispuesta a repasar los acuerdos de la COP 21 y el artículo 5 del tratado de la OTAN. Es raro que viviendo en Nueva York no temas la subida de las aguas y la venganza de la madre naturaleza Covfefe, pero claro, a lo mejor el desastre no llega a tu ático. En tu caso, una lástima.

Angela lo dejó bastante claro: “los tiempos en los que podíamos contar plenamente con los demás se han terminado”. Lo que viene a ser eso de el problema no soy yo, eres tú, en una Europa más introspectiva por necesidad. “Los europeos tenemos que tomar las riendas de nuestro propio destino”, continuaba la jefa del clan. Unas palabras que podríamos guardar en la recámara para cuando empiecen a darle fuerte al debate sobre la estrategia de salida del BCE. ¿Quién comprará para entonces la deuda pública?

Weirdman, otro alemán de los de pro, advierte que los estímulos monetarios son como la coca-cola, la chispa de la vida, pero con una cara b colmada de azúcares (veneno, veneno, Ramón). Draghi es más de la Zero, el retroceso de la inflación se lo permite.

A todo esto, ¿qué fue de la reflación? La reflación era covfefe.

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