Corrección en el sector de la biotecnología: ¿oportunidad de compra o momento de vender?


El índice Nasdaq Biotech acumula una caída superior al 10% desde máximos, la primera corrección de importancia para el indicador desde las pérdidas del 10% que registró entre el 14 de mayo y el 20 de junio del año pasado. Teniendo en cuenta los temores a que la biotecnología esté viviendo una burbuja, el especialista de producto para el mercado americano de Legg Mason Global AM, Tristan Camp, toma el pulso a este sector para concluir si la reciente corrección es una señal de venta o un buen punto de entrada para comprar barato.

Camp comienza analizando si existen puntos en común con las caídas del sector el año pasado y la actual. Aparentemente, no: los números rojos del año pasado se produjeron en un contexto de caídas generalizadas de los mercados de renta variable y renta fija tras introducir por primera vez la Reserva Federal la posibilidad del desmantelamiento del QE3. En cambio, en 2014 la biotecnología se ha descorrelacionado temporalmente del resto de la renta variable, que ha seguido al alza.

La conclusión de Camp es que las caídas se han debido precisamente a las preocupaciones en torno a una posible burbuja. El especialista detalla que el catalizador de las ventas fue una carta del regulador estadounidense al consejero delegado de Gilead respecto al elevado coste de un tratamiento para la Hepatitis C. “Sin embargo, el análisis independiente que hemos hecho pone el caso de que es probable que la carta tenga un nivel limitado a un nivel micro. Por tanto, la cuestión es qué ha afectado al sentimiento contra el sector”, explica.

Camp estima que “las valoraciones no son consistentes con niveles de burbuja”. “Aunque se hayan incrementado en los dos últimos años, están lejos de máximos anteriores”, añade. Pone como ejemplo los precios a los que cotizan Biogen y Amgen, dos valores presentes en la cartera del Legg Mason ClearBridge US Aggressive Growth. Biogen cotizaba el pasado 2 de abril a un múltiplo de 27,4 veces su PER, con una estimación de crecimiento del BPA superior al 26%. Amgen, por su parte, cotiza a un PER de 15,5 veces, frente a las 16 de media del S&P 500.

Además, señala que el mercado alcista que está viviendo actualmente la biotecnología difiere del registrado en el periodo 1999-2000, que coincidió con la burbuja puntocom y en este caso particular estuvo marcado por la descodificación del genoma humano. “Los periodos de desarrollo de nuevos productos médicos son por supuesto mucho más largos, y sólo recientemente la productividad en I+D en la parte de compañías biotecnológicas se ha acelerado realmente”, continúa el especialista: el número de aprobaciones realizadas por la FDA, la autoridad estadounidense, batió máximos de 1997 en 2012 con el visto bueno a 39 medicamentos, y el año pasado se dio luz verde a otros 27.

La innovación y el favorable marco regulatorio no son los únicos drivers que van a seguir alentando el crecimiento del sector, en opinión de la firma. También son positivos en sus previsiones de M&A, al estimar que las grandes farmacéuticas se irán de compras para paliar la caída de patentes: según Bloomberg Industries, la industria farmacéutica de Estados Unidos y Europa perderá unos 78.500 millones de dólares en ingresos para 2016 debido a la expiración de patentes y la aparición de medicamentos genéricos.

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