Corazones de otoño


Nuevo post del blog de María Folqué y Montserrat Formoso de Funds People.

Algunos de ustedes, amables lectores, nos han recriminado que últimamente no seamos el colmo de la regularidad. Y tienen razón. Y hay una razón. Tenemos que decirles algo. Nos hemos separado. Y sí, hay una tercera persona. El marido de una de nosotras se ha ido a trabajar a Londres, el corazón financiero de Europa, allá por donde cada gestor de hedge funds hay, al menos, un Aston Martin en el garaje. Y claro la cobloguera que le ha seguido con la mudanza, y ya están empezando a beber té todos los días y han escogido su pub favorito en el vecindario. De aquí a la moqueta en el cuarto de baño y a convivir con quince gatos hay un paso.

Pero ustedes no deben preocuparse porque nuestra separación es meramente física y a ustedes los vamos a seguir queriendo igual. Pero sí, lo que es innegable es que en el intermedio se nos han escapado algunos fenómenos dignos de estudio y de nuestra fina y sutil capacidad de análisis. No hemos dicho nada todavía del nuevo y flamante Premio Nobel de Economía, Jean Tirole, con lo que nos gusta a nosotras hablar de monopolios. Ni del tortazo monumental nuestro de cada octubre. Ni del pequeño Nicolás, que tendrá muchas fotos, pero un selfie con nosotras no. Ni de lo de Reneé Zellweger, madre mía, Reneé pero qué te has hecho. Y otra cosa, si en nuestras casas entraran unos sabuesos entrenados para buscar billetes, les pasaría lo mismo que en la visita al pequeño Oleguer: se irían con las mandíbulas vacías. ¿Ven? Analizar no es sino conectar cosas, aunque a veces no tengan nada que ver. O sea, que hay mucho por hacer.

Para empezar, la comida del domingo. Porque mientras el metabolismo se nos ajusta al cambio de hora, cada uno la suya, tocará hablar del impacto de las elecciones en Brasil o Ucrania, o de la publicación de la nueva ronda de test de estrés de la banca europea. Costumbre no añorada la de abordar eventos relevantes para el mundo financiero en el día del descanso, muy de moda tiempo atrás y que tantos lunes de emoción e intriga nos ha dejado.

Y costumbre muy europea la de alargar el chicle durante años mientras los mercados se van amoldando a ese entorno. Hasta que un día el momento Minsky, cual niño de Sexto Sentido, llama a la puerta para comprobar que todos se habían dormido sobre un exceso de complacencia, porque realmente seguimos en el mismo punto de partida: falta de demanda interna, presiones deflacionistas, una deuda creciente que pagar, inacción política... Película sin final que ya hemos visto.

Siempre nos quedará el señor multitarea Mario Draghi (o multitask que estamos ampliando mercado), cuyas espaldas empiezan a sufrir el peso de las expectativas. Ustedes saben de nuestra simpatía por el señor Draghi, no compartida sin embargo por Jens Weidmann, Presidente del Bundesbank, por lo visto por alguna discrepancia sobre lo de las compras de deuda. Cosa mala si es lo único que queda para animar lo económico, y cosa peor si enturbia la comunicación entre Frankfurt y Berlín.

Y es que fuera de Alemania nadie entiende a Alemania, ni su empecinamiento de afrontar la situación actual con ajustes y sólo con ajustes. Medidas que funcionaron en su economía entre 2003 y 2005, pero que tal como señala Martin Wolf en el FT, no funcionarán por sí solas en el conjunto de la Zona Euro.

Pero la realidad llega al rescate, y tanto los datos empresariales como el alivio de la macro dieron cancha a los índices, alejando los temores de las últimas semanas de que Europa iba de cabeza a una tercera recesión. No, terceras partes, no. Ni siquiera para el Padrino. El malo de la clase sigue siendo Francia donde las cosas andan revueltas en materia política y deprimidas en lo económico. Al menos  para allá ha ido el Nobel de Economía.

Porque el académico francés Jean Tirole es un referente para los llamados policy makers gracias a los avances que sus estudios han supuesto en el ámbito de la regulación de las grandes compañías para que ni los consumidores ni sus competidores sean perjudicados por sus prácticas monopolísticas. Estudios empleados para casos recientes como prevenir una posición dominante por parte de Google, o que ayudan a entender el impacto que en el mercado tiene la incursión de una fuerza como Uber. Tenemos curiosidad por saber si el trabajo del señor Tirole ayudará a resolver la posición monopolística que en ciertos mercados de renta fija la Fed ha creado y el BCE va camino de.

 

Buena semana. 

 

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