Confianza para los inversores


Llevamos casi dos años de travesía de la crisis financiera y cada vez está más claro que la única manera de recuperar la normalidad del mercado es reencontrar la confianza del inversor. Volver a poner al cliente financiero como eje y centro de toda la estrategia del mercado es la vía más eficaz para recuperar la confianza y empezar a crecer de forma sostenible.

No queda otra opción que posicionar al cliente como fundamento sólido de una nueva forma de gestionar patrimonios. Pero esta reubicación del cliente como centro del negocio financiero exige contar con un nuevo modelo de cliente, al que se debe exigir un notable esfuerzo de reconversión personal para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. En la actual configuración del espacio financiero, el cliente pasivo, indolente, influenciable, tiene todas las de perder. Sólo el cliente motivado e informado tiene opciones para obtener las máximas ventajas del mercado. Y un cliente motivado e informado es únicamente aquel que está adecuadamente asesorado.

En este punto, estamos ante una cuestión esencial y básica para la recuperación de la confianza del cliente y el resurgir del mercado. El asesoramiento tiene que ser el protagonista del sistema financiero. Sólo el conocimiento, la independencia, la transparencia, la objetividad que proporciona un asesoramiento financiero profesional puede ofrecer los elementos de juicio necesarios para que el cliente recupere la confianza. Y para alcanzar este objetivo no hay otro camino que dotar de la máxima excelencia a la figura del asesor. Esa excelencia supone conocimientos y habilidades que no caben dentro del apartado de lo supuesto, sino en el ámbito de lo cierto, aquello de lo que sólo una reputada certificación puede dar fe pública. Supone también una estricta articulación de los procesos de certificación, que no pueden detenerse en la simple expedición de titulaciones sino en la implantación de una cultura de formación permanente y de puesta a punto constante de conocimientos.

Una solución integrada de gestión de patrimonios: además de ofrecer un asesoramiento sobre la adecuada asignación de activos en la cartera del cliente, también deberá incorporar una planificación financiera basada en los objetivos del cliente durante su ciclo de vida financiero.

En este sentido, EFPA España cuenta ya con una nueva certificación, European Financial Planner (€FP), el estándar de cualificación de más alto nivel en la Asociación y de más prestigio en Europa en el terreno de la planificación financiera. En la actualidad hay 150.000 financial planners en el mundo. Los más de 7.500 asociados de EFPA España que cuentan con la certificación €FA (European Financial Advisor) pueden optar ya a este nuevo estándar de cualificación profesional.

En Reino Unido ya han puesto en práctica la idea del reciclaje permanente, donde la Financial Services Authority ha elevado el nivel de certificación exigible para operar como asesor financiero, lo que obligará a más del 70% de los asesores a actualizar su cualificación profesional. Un entorno, el británico, verdaderamente envidiable para el mundo del asesoramiento financiero, donde según una encuesta reciente, el 84% de los clientes financieros no serían clientes de una entidad donde sus profesionales no estén adecuadamente certificados.

 

 

 

 

 

 

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