Cómo superar nuestros miedos a invertir


En los últimos meses, los asesores financieros estamos percibiendo por parte de los inversores un creciente temor a invertir en los mercados financieros especialmente motivado por la continua inestabilidad económica en Europa. Por esta razón, es interesante analizar cuáles son las opciones al alcance de los inversores para que puedan invertir con éxito en estos tiempos y no morir en el intento. Si bien, los inversores deben recordar que la inversión en renta variable históricamente ha demostrado que ofrece mayores rentabilidades en el largo plazo, aunque en ocasiones venga acompañada por periodos o ciclos de alta volatilidad, por lo que teniendo un sólido plan de inversión se podrá obtener los resultados deseados a lo largo del tiempo.

En primer lugar, no hay aspecto más importante dentro de la construcción de cartera que la diversificación, que siempre va a ser nuestro mejor aliado. Sin embargo, y al contrario de lo que algunos inversores piensan, diversificar una cartera no consiste únicamente en poseer un par de valores diferentes de un determinado índice, sino que implica tener exposición a diferentes clases de activos y, además, que éstos pertenezcan a distintos mercados geográficos, compañías de tamaño diferente (mega, mid, small cap), de diferente estilo (crecimiento, valor), clases de activos (renta fija, variable), etc.

En segundo lugar, es fundamental conocer los riesgos adheridos a nuestra cartera. Todos conocemos el binomio riesgo/rentabilidad del que se desprende la idea de que si no se toma riesgo no hay recompensa y por tanto todas las inversiones están sujetas al riesgo. Sin embargo, lo difícil es determinar cuánto riesgo está dispuesto un inversor a tomar y más en mercados tan volátiles como los actuales, cuando los inversores sienten el impulso de cerrar posiciones al apreciar que los mercados se mueven en su contra. Por tanto, es esencial saber manejar correctamente el riesgo de las carteras y mantener nuestro plan de inversión para finalmente poder obtener nuestra ansiada recompensa. De esta forma, es fundamental que nuestra cartera esté construida de manera personalizada, para asegurar que no se toman riesgos innecesarios y, por supuesto, si no sabemos cómo calcular el nivel de riesgo al que está expuesto nuestro portfolio, un asesor financiero podrá determinarlo sin problema. Igualmente, en caso de no estar cómodo con ese nivel de riesgo se pueden realizar fácilmente cambios en la cartera, para que se ajuste a su umbral de sueño utilizando tipos de activos con menor volatilidad.

Seguimiento y rebalanceo de cartera: es clave revisar periódicamente la evolución de la cartera y, a través del rebalanceo, se podrá asegurar que la distribución y peso de los activos en la misma siguen siendo adecuados conforme al objetivo marcado, o bien efectuar variaciones para adaptarse a los cambios acaecidos en los últimos tiempos, tomando en cuenta tanto la situación personal como financiera del inversor.

Seguir la regla del “Dollar Cost Average”. Para todos aquellos inversores que no sepan cuándo es el mejor momento para invertir en bolsa, nuestro consejo es invertir siempre en los mercados, independientemente de si éstos están subiendo o bajando en ese momento concreto. Invirtiendo una cantidad fija en periodos determinados, por ejemplo cada mes, trimestre, medio año…, se reduce el miedo asociado a invertir si el mercado está pasando por un ciclo bajista.

Por tanto, no cometan errores al dejarse llevar por sus sentimientos a la hora de realizar operaciones de compraventa, influenciados por emociones y errores cognitivos. De hecho, esta combinación ha sido estudiada en numerosas ocasiones por psicólogos y economistas, los cuales han analizado en profundidad el discernimiento de los inversores, tanto en etapas económicas estables, como en épocas de incertidumbre. De esta forma, a la hora de invertir en los mercados hay que, en parte, intentar eliminar el factor emocional en la toma de decisiones de inversión, comprendiendo los riesgos intrínsecos de los mismos.

Consecuentemente, hay que tener disciplina y paciencia, no recurriendo a la venta inmediata de los activos, a consecuencia de las noticias de tipo alarmista que nos llegan cada día. La gran ventaja que supone la liquidez de los mercados, en ciertas ocasiones se puede volver nuestra mayor enemiga, y si creemos que no vamos a conseguir la disciplina de mantener la calma ante las noticias diarias, es siempre aconsejable considerar la búsqueda de ayuda por parte de profesionales que sepan asesorarnos y nos ayuden a mantener la confianza en los mercados y, de igual modo, se aseguren no se pierda el rumbo de nuestro plan de inversión.