¿Cómo será la industria de gestión de activos en 2020? Puedes ser ganador o seguidor


A los expertos de PwC no les gusta calificar a las gestoras de activos como ganadoras o perdedoras a la hora de afrontar un futuro de la industria de fondos de inversión que será radicalmente distinto al actual, sino que prefieren optar por calificativos como “ganadoras” y “seguidoras”, términos que vienen a resumir los dos destinos a los que se verán abocadas las firmas de gestión en función de su posicionamiento.

Según PwC, que presentó ayer junto a la Fundación de Estudios Financieros (FEF) el informe ‘El futuro de la Gestión de Activos’, referido al horizonte de 2020, a seis años vista habrá dos tipos de entidades “ganadoras”, a las cuales les auguran un buen porvenir: por un lado, grandes gestoras con volúmenes de activos bajo gestión muy elevados, una potente presencia de marca y un protagonismo relevante en el negocio institucional, para lo que deberán contar con amplitud de activos y de geografías, y por otro, boutiques muy especializadas con niveles de rentabilidad muy por encima de la media. Así, advierte Enrique Fernández-Albarracín, socio de PwC, “las que no sean ganadoras, sólo podrán ser seguidoras”.

En ese limbo los expertos de PwC incluyen a todas aquellas entidades de tamaño medio con rentabilidades “normales” o en la media y cuyo asset class es escaso.

A juicio de Juan Carlos Ureta, presidente de FEF, “la industria ya ha llegado al público de masas” y, por tanto, las gestoras han de dar retornos atractivos y reducir la volatilidad, ya que “si algo caracteriza a los mercados masivos es que no les gusta la volatilidad”, medida de riesgo de los fondos de inversión que cuando se dispara sólo son capaces de soportar algunos inversores de banca privada y los institucionales.

De acuerdo a las estimaciones realizadas globalmente por PwC, vincular el aumento de los activos bajo gestión a una cifra algo superior al crecimiento esperado del PIB mundial de aquí al 2020 es “razonable” y, por tanto, puede ser “factible” el incremento anual estimado del 6%.

En este nuevo entorno no sería raro tener que competir contra nuevos potenciales actores en la industria de gestión de activos, especialmente frente a grandes compañías tecnológicas como Google, Amazon, Facebook o Apple. “Tienen en el radar entrar en la industria de gestión de activos, no se sabe todavía el cómo -si como plataformas o gestoras de fondos-, pero sí su intención de desembarcar en el sector”, señala Fernández-Albarracín, sabedor de que “tienen que monetizar y aprovechar las grandes cantidades de datos que poseen”.