Cómo seleccionamos fondos en Quality Funds


La experiencia nos dice que no hay una única gestora de inversión directa que haya sido capaz de concentrar en sus equipos a los mejores gestores de fondos en todos y cada uno de los activos que gestionan. Sin embargo, los inversores siguen teniendo como principal interés a la hora de realizar sus inversiones hacerlo siempre de la mano del mejor equipo gestor en el activo del que se trate. Facilitar la consecución de este objetivo es la principal tarea de Quality Funds y la meta final a la que dirigimos todos nuestros esfuerzos diarios. Se trata de poner a disposición de nuestros clientes los mejores fondos para cada tipo de inversión, es decir, seleccionar de entre todos los fondos disponibles en mercado aquellos que en los próximos años vayan a tener un comportamiento consistentemente mejor que el resto de sus “peers” (o comparables).

Ahora bien, ¿cómo conseguir este objetivo? Aunque el proceso para lograrlo puede dar la impresión de ser bastante estándar en la industria, los que nos dedicamos a la selección de fondos sabemos que es un trabajo costoso y difícil al que hay que dedicar muchos recursos, conocimientos y experiencia para conseguir resultados satisfactorios. Se trata de implementar un proceso no sólo disciplinado y metodológicamente consistente sino al mismo tiempo flexible y dinámico donde la monitorización continua y el seguimiento tienen tanto o más peso que la selección inicial, y donde la dedicación especializada y el continuo afán de perfeccionamiento son claves indiscutibles para el éxito del proceso.

En QF contamos con todos y cada uno de los ingredientes mencionados, lo que nos permite presentar una historia de éxito en el mundo de la selección y distribución de fondos de terceros construida a lo largo ya de muchos años y mantenida a base de constancia y dedicación a nuestros clientes y avalada con los resultados de nuestra selección.

El proceso de selección y monitorización de fondos que llevamos a cabo en QF está basado en tres pilares fundamentales, que son complementarios entre sí y son llevados a cabo por equipos especializados: un sólido proceso de análisis cuantitativo, un exhaustivo análisis cualitativo y un profundo análisis de riesgo operacional.

En el análisis cuantitativo, a través de un modelo interno creado “en la casa”,  identificamos los fondos cuya rentabilidad presenta una mayor consistencia en el largo plazo respecto a sus respectivos comparables, es decir, buscamos identificar a “los mejores” desde un punto de vista cuantitativo para proceder a su posterior estudio en mayor profundidad.

En el análisis cualitativo, interpretamos los resultados estudiando en profundidad las fuentes de la rentabilidad pasada con el objetivo de determinar si existen fundamentos para esperar que esta consistencia se mantenga en el futuro.
En este modelo, analizamos al equipo gestor (quién toma la decisión final de inversión, años de experiencia del equipo, rotación…), el “performance”, su estrategia de inversión (análisis de la cartera, claridad en el proceso inversor...) y el servicio. Este último factor es especialmente considerado en la valoración de las gestoras y en la monitorización de los fondos ya que necesitamos gestoras que sean transparentes y accesibles. Tanto en los momentos de buen comportamiento de sus fondos como especialmente en los momentos de mayor debilidad del mercado o de peor funcionamiento de sus estrategias precisamos de equipos gestores que sean capaces de explicarnos el porqué de los comportamientos y de las medidas adoptadas para poder transmitírselo con confianza a nuestros clientes.

Por último, el proceso de análisis de riesgo operacional actúa como requisito imprescindible a la aprobación previa de cualquier fondo. Se trata de un análisis exhaustivo, exigente y multidisciplinar de toda la “cadena de confianza” desde la entidad gestora hasta cada uno de los fondos pasando por administrador y custodio, y que otorga derecho de veto al equipo de Riesgo Operacional ante cualquier estructura que no cuente con nuestra total confianza.

Así, en base a estos tres pilares, desde QF elaboramos un catálogo de productos recomendados con distinto nivel de recomendación (QQQ, QQ) en función de nuestra confianza en la consistencia del producto a largo. Además, incluimos en nuestras recomendaciones fondos con sesgos estructurales (Q) que consideramos muy destacados y que pueden servir al inversor para implementar diferentes ideas de inversión dentro de una categoría de activo con un tipo particular de gestión (fondos que se beneficien de M&A, fondos con sesgo al crecimiento del consumo en Asia…)

En definitiva, en la selección de fondos de inversión, al igual que en la gestión de los fondos, es importante tener un proceso de análisis bien estructurado, pero esto no basta. Lo más importante es el conocimiento, la experiencia y la dedicación de un equipo de profesionales que trabaja día a día con las herramientas más adecuadas para desgranar el cómo se han logrado unos resultados en el pasado para ser así capaces de pronosticar, con un alto grado de confianza, si estos se van a mantener en el futuro.

Lo más leído