¿Cómo se llama mi gestor?


Lo que está pasando en la industria de gestión de activos en España es fantástico.

No descubro nada cuando digo que Paramés es un excepcional gestor. Pero no es el único, el universo de la gestión activa en España está lleno de un talento interminable y eso nos llevó hace tres años a crear el Universo Smart-ISH, la lista de gestores españoles que desean identificar su nombre con el vehículo que gestionan y someterse a un proceso de due dilligence. Esa lista cuenta hoy con 106 nombres, 106 #fondosdeautor.

Ricardo Cañete es también excepcional. Tristán Pasqüal de Pobil, Ángel Fresnillo y Pedro Pablo García son un equipo potentísimo. Iván Martín es un fuera de serie. Alfonso de Gregorio, Gonzalo Lardiés o Javier Ruiz son profesionales absolutamente contrastados. Otros nombres ya muy consolidados son el “triplete” de Cartesio, Carlos Cerezo en Belgravia y J.J. Fernández y Marc Batlle en Elcano. También tenemos figuras emergentes interesantísimas, como Javier Rillo, que está haciendo una labor increíble en Ibercaja o Pablo Cano en Bankinter. 

La concentración de talento en Barcelona es muy significativa, con nombres como Juan Grau de EDM, Kai Torrella de Gesinter o Marc Garrigasait de Koala. Y tenemos múltiples ejemplos fuera de la renta variable, como Miguel Jiménez de Renta 4 o los equipos de Attitude y Alpha Plus, más volcados en retorno absoluto.

Todos ellos, profesionales que soportan en sus carnes el a veces muy ingrato valor liquidativo diario y que procuran por todos los medios rentabilizar el ahorro de sus partícipes. Que no es otra cosa que su jubilación futura, la casa de sus sueños, unas merecidas vacaciones o la educación de sus hijos…

Por eso, estoy convencido de que esta lista se va a ampliar y de que en poco más de un año tendremos registrados más de 200 nombres. Porque la demanda de este tipo de gestores va a surgir por parte de los propios partícipes. Éstos van a querer saber QUIÉN gestiona realmente sus ahorros, qué historial tiene, qué formación posee, cómo de alineado está en la consecución de los objetivos planteados y qué piensa del mundo que nos rodea.

Más allá de la lógica convulsión que se produce en cada una de las entidades afectadas por estos movimientos, por fin, empieza a vislumbrarse el protagonismo del GESTOR (o equipo gestor) del fondo de inversión; del profesional que con su formación, habilidad y acierto tiene que ser capaz de ofrecer retornos ajustados al mandato que cada uno tenga. El ruido en medios y redes sociales que ha generado este baile de sillas alimentará este proceso.

Por ello, nos agrada muchísimo ver cómo tanto gestoras de primera línea como boutiques están también dando el paso de empaquetar este talento a través de fondos de fondos. Ejemplos como Bankia Gestión de Autor, PBP Fondos de Autor Selección Global, ATL Best Managers, Banco Madrid Sicav Selección, Gesconsult Talento o el propio fondo Smart-ISH, son muy buenas muestras de esta tendencia que creo que tiene muchísimo recorrido. Las complejidades regulatorias que nos aguardan propiciarán, a buen seguro, la proliferación de esta figura. El selector de fondos se transforma en un gestor de gestores con la misión de combinar estilos y fuentes de rentabilidad.

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