Cómo rediseñar la cartera para afrontar un posible escenario de más volatilidad


El pasado viernes, el índice de volatilidad VIX cayó a mínimos de julio de 2011 al situarse entre los 17 y los 18 puntos. En los niveles actuales, el indicador se sitúa ligeramente por debajo de la media histórica y muy lejos de los máximos alcanzados cuando superó los 50. “Sin duda, el VIX debe moverse en una escala inferior a la mostrada hace seis meses, si bien los niveles actuales parecen demasiado bajos teniendo en cuenta las dudas que todavía persisten sobre Europa y sobre la recuperación de la economía mundial”. 

 

Así lo asegura Russ Koesterich, jefe de inversión y estrategia de iShares, en un artículo titulado Current Market Volatility? Too Quiet, en el que señala que, suponiendo que el VIX avance, el inversor tenderá a reajustar sus carteras. En este sentido, el experto recuerda que en momentos en los que la volatilidad aumenta “los inversores reducen ligeramente su peso en segmentos de mercado más sensibles a las variaciones del índice y elevan la exposición a activos menos sensibles”, un rediseño que –en su opinión- sería modesto. 

 

Dentro del mercado de renta fija, “en la práctica, esto podría derivar en un cierto trasvase desde el high yield hacia los bonos con grado de inversión”. Del mismo modo,  en el mercado de renta variable “los inversores también podrían considerar aumentar su exposición a compañías de gran capitalización”, un tipo de acciones que –a su juicio- cotizan con un descuento significativo y que son menos sensibles que otras a los cambios de la volatilidad.  

 

Puede leer el artículo completo de Russ Koesterich a través del siguiente enlace.

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