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Cómo los ETF han revolucionado el mercado de bonos


TRIBUNA de Andre Themudo, desarrollo de negocio BlackRock Iberia. Comentario patrocinado por BlackRock.

El primer ETF de renta fija debutó hace quince años en el mercado bursátil, revolucionando la manera en la que los inversores podían acceder al mercado de bonos. Por aquellos años, iShares solo disponía de cuatro productos de renta fija, con una pequeña cantidad de activos gestionados y un acceso bastante limitado a los bonos del Tesoro y la deuda corporativa de EE.UU. con grado de inversión. En el 2017, el inversor actual cuenta con más de 1.000 ETF de renta fija con un total de más de 750.000 millones de dólares de activos gestionados y una amplia y diversa oferta que permite al inversor acceder a todos los sectores del mercado de deuda.

¿Cómo ha afectado el crecimiento de los ETF al mercado de bonos? En pocas palabras, podemos resumir que los productos cotizados han modernizado los mercados de renta fija, han ayudado a que los inversores, tanto minoristas como institucionales, puedan invertir más fácilmente en renta fija, obtener más liquidez y de esta forma, incorporar exposiciones específicas a sus carteras con el fin de diversificar y mitigar riesgos.

Fácil acceso al mercado de renta fija

Tradicionalmente, el carácter extrabursátil (OTC) del mercado de bonos ha favorecido a los inversores más sofisticados y de mayor envergadura: el tamaño y la escala eran importantes en todos los aspectos; desde la ejecución de órdenes hasta las compras en primario en el caso de nuevas emisiones. Con la llegada de los ETF de renta fija, las reglas del juego han cambiado, permitiendo a los inversores acceder de manera eficaz y más fácil a los mercados de renta fija. Mediante un solo ETF, un inversor puede ahora acceder a miles de bonos dentro de un sector específico sin necesidad de tener que buscar el inventario o analizar las diferentes ofertas de los brokers.

Facilidad para operar dentro del mercado de bonos

La liquidez ofrecida por los ETF de renta fija es otra de las razones por las que los productos cotizados han crecido tanto. La mayoría de los bonos se negocian en mercados extrabursátiles (OTC), mientras que los ETF de renta fija cotizan en bolsa, lo que genera liquidez y permite utilizarlos para gestionar el riesgo y ajustar la exposición al mercado. Según el informe de 2016 de Greenwich Associates1, el 71% de las instituciones encuestadas afirmaron que la negociación, la disponibilidad y la liquidez de los valores de renta fija se han vuelto más escasos en los últimos tres años. Un dato muy revelador: alrededor del 85% de las instituciones encuestadas reconocieron usar ETF debido a su liquidez y a sus bajos costes.

¿Por qué los ETF de renta fija son más líquidos que los bonos? El mercado extrabursátil de bonos puede ser muy ilíquido. Además, no todos los bonos cotizan cada día, y así lo refleja la comparación de los datos sobre la cotización a 30 días de TRACE con los índices generales de renta fija de Bloomberg o Markit (30/06/2017). Sin embargo, los ETF de renta fija añaden liquidez adicional a los mercados de renta fija, dado que permiten a los inversores operar con ellos de forma intradiaria en bolsa. Los inversores operan de manera eficiente carteraseficientes carteras de bonos a un precio visible en bolsa, y la mayoría de estas operaciones no implican la negociación de ningún bono en directo. Además, los fondos cotizados permiten a los inversores acceder al mercado de bonos de la misma forma en el que acceden al mercado bursátil.

Expresar la opinión con precisión

Antes de la aparición de los ETF, muchos inversores acudían a los fondos de inversión o los títulos individuales para poder acceder al mercado de renta fija. Para ello, debían de conocer los entresijos de la selección de valores (por ejemplo, investigación sobre deuda corporativa, análisis de emisores), o encontrar un gestor de fondos que tuviese la misma visión del mercado que ellos.

Sin embargo, ahora los inversores pueden usar los ETF de renta fija para construir sus carteras, implementar modelos de asignación de activos o expresar sus propias ideas tácticas, todo ello con unos costes reducidos. Indudablemente, este tipo de productos ha devuelto nuevamente el control al inversor. Ahora son ellos los que pueden decidir cuánto riesgo quieren asumir usando simplemente un ETF que busque replicar un índice. Por ejemplo, los inversores que deseen exponerse a los bonos con grado de inversión son conscientes de que este tipo de ETF solo contiene este tipo de bonos y de que no se exponen a títulos de alto rendimiento. Los inversores saben en qué tipo de activos invierten ahora y tienen la garantía de saber a los que no se expondrán a largo plazo.

Con apenas 15 años de historia, los ETF de renta fija han resistido la crisis financiera del 2008, la expansión cuantitativa de los bancos centrales y varias subidas en los tipos de interés. Incluso con los más de 750.000 millones de dólares en activos gestionados hoy en día, los ETF de bonos representan menos del 1% de los mercados de bonos globales (fuente: SIFMA y Bloomberg, al 30 de junio de 2017). Si el crecimiento de los ETF de renta variable fuera un indicador del buen comportamiento de los ETF de renta fija, éstos podrían alcanzar los 2 billones de dólares en los próximos 15 años.

1Estudio encargado por BlackRock a Greenwich Associates para conocer el comportamiento de inversión de 132 inversores institucionales europeos.

 

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