Cómo lograr una rentabilidad del 27% en tres años invirtiendo sólo en Europa


Europa sigue siendo un mercado con un gran potencial, si bien un inversor que quiera orientar su cartera hacia el Viejo Continente debe ser consciente de la necesidad de ser muy selectivo, centrándose preferentemente en buscar compañías defensivas, de elevada capitalización, con sólidos balances y que ofrezcan una alta rentabilidad por dividendo. Esa es la estrategia que lleva a cabo la gestora francesa Edmond de Rothschild AM a través de su fondo diversificado Europe Flexible, vehículo de inversión elaborado a partir de una minuciosa política de selección de valores y gestión dinámica del riesgo. Con unos activos gestionados por valor de 273,2 millones de euros, este fondo tiene entre sus principales inversores a entidades financieras, clientes institucionales y de banca privada.

 

“En el momento actual de elevada aversión al riesgo, muchos inversores buscan productos conservadores que les permita hacer crecer su dinero”, asegura Michaël Nizard, gestor principal del fondo. Y, por el momento, parece haberlo conseguido, ya que Europe Flexible ofrece una rentabilidad del 27,3% desde su lanzamiento en enero de 2009, un comportamiento que bate en ocho puntos al que registra el EuroTop 100 en este periodo. “Prueba de su resistencia lo refleja el comportamiento registrado por el fondo el día posterior a la crisis nuclear de Fukushima, cuando el mercado cayó un 4% en su conjunto mientras el valor de nuestro producto apenas se depreció un 0,4%”, señala el gestor francés.

 

Para lograr el objetivo de obtener la máxima rentabilidad, Nizard se ha servido de una estrategia de cobertura que le ha permitido gestionar la exposición a la renta variable de una forma activa, situándola entre un 20% y un 80%, en función del sentimiento y las condiciones del mercado, lo que le ha permitido al equipo gestor aprovechar los momentos alcistas de la bolsa y amortiguar los periodos bajistas, a la vez que reducir la volatilidad.

 

Por destino de la inversión, la cartera de Europe Flexible se centra fundamentalmente en compañías con sede en las mayores potencias económicas del continente –Alemania, Reino Unido y Francia- con un peso conjunto que roza el 50%. Con la inclusión de Suiza, el porcentaje aumenta hasta el 60%. Destacan empresas de corte defensivo como Deutsche Telekom, Metro, Royal Dutch Shell, GlaxoSmithKline, Novartis o Nestlé. También resulta llamativo la escasa exposición del fondo a los países periféricos: evita a España y apenas pasa de puntillas sobre Italia, a la que únicamente destina un 9% de la cartera total.
 

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