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Cómo les cambiará la vida esta crisis a los que trabajan en la industria de gestión de activos


El mundo, tras el paso del coronavirus, será distinto. Es algo que parece bastante claro. Adoptaremos conductas diferentes en muchos ámbitos, que afectarán al modo en el que trabajamos y nos relacionamos. Estos cambios también afectarán a la industria de gestión de activos, donde las cosas tampoco serán iguales. La tecnología jugará un papel más importante. De eso no hay duda. Eso obligará a muchas entidades a invertir en ella. Y no solo para evitar el riesgo de interrupciones de gestión y servicio en caso de futuras pandemias o crisis que amenacen el negocio. También para ahorrar costes porque el sector, no lo olvidemos, se enfrenta a un entorno de crecimiento de los ingresos más débiles y contracción de márgenes. ¿Cómo les cambiará la vida esta crisis a los que trabajan en la industria de gestión de activos?

En primer lugar, es importante reseñar que el sector no será ajeno a las tendencias que imperarán en la sociedad. Tal y como explica Sebastián Velasco, “muchas de las cosas que hacíamos offline las pasaremos a realizar online y, más específicamente, desde el teléfono móvil. Trabajaremos, veremos cine desde casa, asistiremos a clases, nos relacionaremos con familiares y amigos y haremos la compra de manera digital gracias a una conectividad que ha mejorado, que hoy es 4G y en breve será 5G. El COVID-19 será un catalizador que nos llevará a adoptar comportamientos que, si no hubiese existido el virus, hubiésemos tardado años en adoptar. Esta nueva sociedad basada en el distanciamiento social va a favorecer la conectividad a través de la tecnología”, afirma el director general de Fidelity International para España y Portugal.

Aunque en estos momentos resulta todavía difícil evaluar todos los cambios que se van a producir en la industria, Gonzalo Rengifo destaca que hay una cosa clara, que corroboran los hechos: las gestoras han sido capaces de poner en tiempo récord a la mayor parte de sus empleados a trabajar en remoto, lo que en el mundo anglófono responde al acrónimo WFH (Working From Home). Y, además, de una forma muy eficiente.

“No solo estamos hablando de gestores de fondos y ventas, sino también de equipos de trading, departamentos de operaciones, gestión de riesgo, cumplimiento normativo… Esta nueva forma de trabajo no va a ser pasajera y el WFH va a ser una realidad a partir de ahora. Pensemos en lo que no contaminamos si no nos desplazamos todos los días a la oficina, en lo que ahorramos en costes, en tiempo... Esto no quiere decir que no sigamos yendo a la oficina, pero seguro que iremos menos”, augura el director general de Pictet AM en Iberia y Latinoamérica. Ese podría ser el primer gran cambio.

Como consecuencia de la mayor instauración del teletrabajo, la segunda gran transformación podría venir por el mayor peso de los dispositivos tecnológicos en el día a día de los profesionales que trabajan en la industria. “Estamos viviendo en un entorno de teletrabajo, pero en donde la calidad y el servicio siguen exactamente igual. Esto es muy importante y hará que muchas entidades se replanteen la forma de trabajar, reduciendo los desplazamientos y dando más peso a herramientas tecnológicas que hagan más eficiente la operativa”, asevera Sophie del Campo, directora general de Natixis IM para Iberia, Latinoamérica y EE.UU. Offshore. En el caso de la gestora, el volumen de meetings y conexiones con sus clientes que se han multiplicado por cuatro

En consecuencia, si la digitalización y el teletrabajo van a ser, casi con toda seguridad, las grandes transformaciones que experimente el sector, la cuestión es qué tipo de dispositivos serán los ganadores. Lucía Catalán lo tiene muy claro. “El siguiente paso en esta transformación será tener la posibilidad de poder hacer todo tu trabajo a través de tu teléfono móvil”, asegura la directora general de Goldman Sachs AM para Iberia y Latinoamérica.

Y… ¿desde el punto de vista estrictamente de la gestión? ¿Habrá un antes y un después? Amadeo Alentorn, gestor de Merian Global Investors, concretamente del Merian Global Equity Absolute Return, no tiene ninguna duda de que sí, sobre todo después de haber comprobado en primera persona cómo el  cambio de trabajar desde la oficina a hacerlo a tiempo completo desde casa ha sido más sencillo de lo que imaginaban.

“Hemos continuado haciendo tanto trading diario, introduciendo mejoras en la parte de análisis y sistemas, todo en remoto, conectándonos por Zoom cada día, y con constantes llamadas de equipo. Está funcionando, y estamos al 100% operando con normalidad, a pesar de la fatiga que provoca el Zoom y que comentan los expertos. Gracias a esta experiencia, se tendrá que replantear el rol de los planes de recuperación tras un desastre, que en casos de pandemia, como el actual, no serían tan útiles. Tener una estructura operativa robusta descentralizada, donde cada empleado pueda operar remotamente son las fortalezas que cualquier empresa necesita de cara a futuros eventos de este calibre”, reconoce este gestor español afincado en Londres.

De cara a futuro, Alentorn cree que, lo que está sucediendo abre puertas para una flexibilidad laboral que antes no se contemplaba a pesar de tener siempre todas las herramientas tecnológicas al alcance. “No pensamos que trabajar en remoto a tiempo completo con reuniones de video-llamadas o contacto virtual con tus compañeros vaya a sustituir la interacción humana al completo, ya que al final y al cabo, vivimos en sociedad, pero sí cambiara la forma de plantearse la jornada laboral. Eso de ir a la oficina todos los empleados de ocho de la mañana a seis de la tarde cada día será cosa del pasado”, augura.

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