Cómo jugar la historia del crecimiento del consumo en Asia


Asia es un mercado que está atrayendo el interés. Sin embargo, a veces al inversor le surge la duda de cómo jugarlo. Justin Wells, gestor de renta variable emergente de UBS Global Asset Management, tiene clara la fórmula que eleva el potencial de la renta variable asiática (ex Japón). “Población joven, cada vez más adinerada, que vive en una región poco endeudada, con escasa penetración de bienes de consumo y cuyos gobernantes están poniendo en marcha políticas que favorecen el incremento de la demanda interna es igual a mayor consumo y, por consiguiente, a oportunidades para los inversores que sigan una rigurosa selección de valores”, afirma.

En una presentación realizada en Madrid, Wells asegura que el incremento del consumo en Asia es un proceso lento, pero que ha llegado para quedarse. “Estoy absolutamente convencido de ello”, asegura. La tendencia, en su opinión, es clara. “La clase media en la región está aumentando a un ritmo muy rápido. El hecho de que la población sea cada vez más rica incrementa los hábitos y los patrones de consumo, lo cual genera interesantes oportunidades en aquellas empresas que se beneficien de esta tendencia”. El momento de aprovecharlas, en su opinión, es ahora, ya que “las valoraciones son atractivas tanto en términos absolutos como históricos. De eso no hay ninguna duda”.

Según explica, las economías emergentes gozan de buena salud y no tienen que hacer frente a los problemas de endeudamiento y déficit que afrontan los desarrollados. Esto también sería extrapolable al ámbito corporativo y los hogares. A excepción de India, la menor presión inflacionista deja espacio para una política monetaria más acomodaticia en la región que beneficiará al consumo. También la laxitud de los bancos centrales de las economías desarrolladas estaría sirviendo de apoyo. “No obstante, el potencial de crecimiento económico de estos países se cimenta sobre bases más sólidas, como factores demográficos, productividad, incremento del consumo y urbanización”, indica.

Este último punto es, a juicio de Wells, muy importante. “La urbanización crea la mayor actividad económica y, en este sentido, el potencial de la región es tremendo”, señala. Existen datos curiosos que evidencian las enormes oportunidades de inversión que ofrece la región. El experto pone varios ejemplos: actualmente, solo el 2% de los hogares en India dispone de aire acondicionado; en Indonesia, únicamente el 8% de las familias tiene un ordenador personal en su domicilio; dentro de siete años el 44% de las ventas globales de bienes de lujo las absorberá China cuando hoy los emergentes ya acaparan el 60% del total…

La estrategia que siguen en el UBS Asian Consumption Equity pasa por centrarse en empresas con altos niveles de flujo de caja, atractivo dividendo y buena gobernanza corporativa. “No buscamos compañías de rápido crecimiento, sino aquellas con un perfil defensivo que crezcan de manera orgánica. Algunas pueden parecer historias aburridas, pero los resultados demuestran que esta estrategia nos ha permitido ganar cuando el mercado sube y limitar las pérdidas en periodos de corrección”. Los datos así lo corroboran. En 2012, el fondo logró la misma rentabilidad que el MSCI Asia Ex Japan (22%), si bien un año antes el fondo perdió un 6,6%, frente a la caída del 17,3% del índice.

En líneas generales, los gestores del UBS Asian Consumption Equity buscan sacar partido de compañías cuya actividad se vea envuelta en proveer de bienes y servicios a los consumidores asiáticos a partir de una cartera concentrada, formada por entre 30 y 60 valores. Wells afirma que en la gestora helvética siguen un proceso de selección basado en los fundamentales que se apoya en un equipo de gran experiencia, con una trayectoria media de 15 años, muy consolidado y que habla el idioma local. “Su trabajo es analizar acciones específicas y riesgos específicos, buscando empresas de calidad que coticen por debajo de su valor intrínseco con el objetivo de crear valor a largo plazo”, revela.

Pese a su apuesta por el consumo asiático es una alta convicción, Wells se muestra convencido de que este año habrá volatilidad. De hecho, pese a la mayor tranquilidad vivida en los últimos meses, el experto reconoce que ésta no ha desaparecido. En este punto, Wells reconoce que un aumento de la tensión en Europa o EE. UU. podría disparar la aversión al riesgo, lastrando la evolución del mercado asiático. “Es uno de los principales riesgos a los que nos enfrentamos”, indica. Un incremento de la intervención regulatoria, insuficiente crecimiento económico o aumento de los costes laborales en la región serían otros aspectos que podrían afectar a los beneficios empresariales de determinados sectores.

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