¿Cómo influirán las novedades regulatorias en el sector de la inversión colectiva?


La consultora KPMG acaba de publicar un estudio a nivel global con la participación de 17 firmas de gestión de inversiones de EEUU, Europa y Asia titulado: Keeping ahead of the curve: Investment Management in the new regulatory landscape. En el estudio, que la consultora ha trasladado a Fundspeople.com en exclusiva, se analiza la profundidad del impacto de los nuevos requerimientos regulatorios sobre la liquidez, la innovación de productos, los procesos de consolidación y adquisiciones, la disyuntiva entre centros onshore versus offshore y la retención del talento, entre otros aspectos de la industria.

La actitud de los responsables de las entidades respecto a las novedades regulatorias es positiva y optimista. Consideran que serán beneficiosas en el largo plazo ya que fortalecerán el conjunto del mercado financiero.

Los ejecutivos encuestados consideran que las novedades regulatorias propuestas no van a impactar negativamente en su estrategia de negocio y afirman, incluso, que generarán nuevas oportunidades de negocio, incluyendo la adquisición de otras firmas, la racionalización del actual modelo operativo y un mayor fortalecimiento de la renovada confianza del inversor. No obstante, surgen dos grandes retos estratégicos: el potencial incremento de los requerimientos de capital y las normas restrictivas en el mercado de inversiones alternativas.

En términos de modelo de negocio, aunque varias de las iniciativas regulatorias podrían conducir potencialmente a separar el mercado minorista del institucional, los responsables de las gestoras no creen que vayan a tener que verse obligados a elegir entre ambos mercados. A este respecto las entidades más pequeñas consideran que el mercado institucional podría encontrarse más a su alcance, aunque en el caso del retail, el tamaño de la entidad continúa siendo decisivo.

Aunque la regulación incrementará los costes –probablemente de forma significativa- la mayoría de los ejecutivos piensan que la agenda de reforma a nivel global no tendrá un gran impacto en las comisiones.

La innovación de los productos permanecerá siendo un rasgo característico de la industria. La mayor protección del inversor y la transparencia requerida por las nuevas normas regulatorias podrían ralentizar el ciclo de renovación de productos, lo que en sí mismo puede suponer una ventaja para los inversores ya que asegura que las entidades sólo ofrecerán “los productos insignia que generen un alfa consistente”.

La mayoría de los consejeros delegados entrevistados piensan que los fondos emigrarán de centros offshore a jurisdicciones onshore. No obstante, esta tendencia no se limitaría sólo al territorio europeo, ya que algunos centros, como los del sudeste asiático, que están ganando actualmente atractivo, se asegurarán de que el modelo offshore continúe siendo una pieza clave en la industria.

Como las gestoras tendrán que absorber los costes de cumplimiento normativo, esto les conducirá a buscar una mayor eficiencia para ayudar a compensar los costes, lo que llevará a un modelo operativo más racionalizado.

Finalmente, los cambios en los sistemas de tributación en diferentes ámbitos geográficos supondrán una presión añadida y podrían resultar en la migración del capital intelectual a domicilios con un estilo de vida y una fiscalidad más favorables.

El estudio de KPMG se basa en una serie de entrevistas en profundidad realizadas a altos ejecutivos de la industria en todo el mundo, con un volumen de activos bajo gestión cercano a los 6,5 billones de dólares.

 

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