¿Cómo están afectando las primeras decisiones de Modi a la renta fija india?


Narendra Modi y su partido, el nacionalista BJP, llegaron al poder el pasado 26 de mayo tras ganar las elecciones más populosas de la historia. Sólo tres meses después, los expertos ya ven signos de fuerte voluntad reformista que desde BNP Paribas IP valoran positivamente en su último informe trimestral sobre la India, “Mumbai Monitor”. El primero que citan es la lucha del nuevo gabinete contra la excesiva burocracia, una de las causas de la parálisis de la India en los últimos años. Para reducirla se ha optado por abolir todos los grupos de ministros, disolver los comités de gabinetes y unificar ministerios.

También ha sido crucial la aprobación de los nuevos presupuestos, que salió adelante en el mes de junio. El déficit fiscal para 2015 no se modificó, pero sí el déficit provisional para 2014, hasta el 4,1% frente a la expectativa del 4,3 ó 4,5%. El nuevo gobierno se ha fijado como meta recaudar un 18% más (interanual) a través de ingresos fiscales para 2015, frente al 13% en 2014, “lo que podría resultar difícil, por lo que las liquidaciones podrían jugar un rol clave para mantener el déficit fiscal bajo control”, observan desde la gestora. También consideran excesivamente optimista la decisión de no cambiar el presupuesto para subsidios, que supone el 2% del PIB; creen que podría resultar en “una caída del gasto presupuestario o, de otra manera, requeriría recortes en los subsidios para conseguir el ambicioso objetivo gubernamental de recortar el déficit fiscal”.

Entre los movimientos que mejor valoran los analistas de BNP Paribas IP figuran en primer lugar el compromiso del ejecutivo de Modi para conseguir la consolidación fiscal en el medio plazo: se han puesto como objetivo alcanzar un déficit fiscal del 3,6% del PIB en 2016 y del 3% en 2017. “Esta disciplina fiscal debería ser posible a través de una racionalización del sistema de subsidios y unos ingresos por impuestos más elevados”, exponen desde la firma. En la parte de las ayudas gubernamentales, se pretende acotar más los subsidios sobre alimentos y fertilizantes y formular toda una nueva política rural. En la parte de los ingresos, será necesario implementar el IVA, aunque no se ha fijado un calendario de ejecución. “Un resurgimiento del crecimiento del PIB debería ayudar a incrementar los ingresos fiscales, atrayendo a inversores extranjeros”, aseveran los autores del informe.

También se han tomado medidas en este campo. La más destacada ha sido el incremento del límite de inversión en los sectores de defensa y seguros, desde el 26% hasta el 49%. Arun Jaitley, el ministro de Economía y Finanzas, ha lanzado mensajes apaciguadores sobre posibles impuestos retroactivos declarando que todos los casos posteriores a 2012 serán sometidos al escrutinio de un comité de primer nivel antes de tomar ninguna decisión.

Las infraestructuras es otro de los vectores de crecimiento en los que se están fijando analistas y economistas de todo el mundo. El nuevo gabinete ha anunciado la inversión de 500.000 millones de rupias (6.197 millones de euros) en proyectos con los que expandir y mejorar la red de carreteras, puertos e infraestructura eléctrica, así como exenciones fiscales para promover la inversión en fábricas de tamaño pequeño y mediano. Adicionalmente, se han presupuestado en torno a 900 millones de euros para desarrollar “cien ciudades de tamaño pequeño”. Los autores del informe también se hacen eco del mensaje del ministro de Economía y Finanzas, que ha enfatizado el rol esencial que necesita jugar el sector privado, en particular a través de la creación de 'trusts' de infraestructuras. Asimismo, se permitirá a los bancos recaudar fondos de largo plazo (a través de emisiones de bonos) para financiar infraestructuras.

“La agenda económica delineada en el anuncio del presupuesto es crítica para ayudar a mantener el sentimiento positivo del inversor, especialmente dados los riesgos de monzones potencialmente débiles y precios del crudo relativamente elevados por las tensiones en Irak”, explican desde BNP Paribas IP. “Mientras que las valoraciones de la renta variable ahora parecen justas, la toma de medidas económicas decisivas durante los próximos meses serán esenciales para elevar las expectativas de crecimiento de beneficios y respaldar a la bolsa”, añaden. 

El caso de la renta fija india

“El plan del mercado de préstamos a largo plazo para el año fiscal de 2015 está en línea con el plan previsto en el presupuesto interino de 6 billones de rupias o el 6,4% del año fiscal de 2014. Sin embargo, dado que esta cantidad es similar a la de las primeras estimaciones del presupuesto interno, no se espera presión para introducir liquidez en el sistema”, constatan desde la gestora francesa. Se hacen eco del cálculo que pronostica un crecimiento del 19,6% de los préstamos brutos (en forma de asistencia externa); también se prevé un ligero crecimiento de los préstamos netos para el mercado interno de deuda, desde los 4.539 billones de rupias del año fiscal 2014 hasta los 4.612 billones para 2015. Asimismo, pronostican un crecimiento del 5,4% para los préstamos netos en forma de asistencia externa, hasta los 57.000 millones de rupias en 2015.

El tipo de interés implícito para el año fiscal 2015 parece haber caído hasta el 6,9% desde el 7,13% de 2014, lo que sugiere que el Gobierno anticipa una caída de los tipos de interés. Es más, parece que los tipos de interés seguirán guiados por la inflación y por tanto fuera del contexto presupuestario”, comentan los autores del informe.

Se espera que la deuda del gobierno indio se incremente un 11,9% durante el próximo año fiscal hasta alcanzar los 49,6 billones de rupias. La cuestión es que la deuda interna supone hasta el 96% de todo el endeudamiento gubernamental y todavía se espera que se incremente esta proporción otro 12,3%, superando los 47 billones de rupias. En cambio, las previsiones apuntan a que la deuda externa crecerá un 3,1% hasta los 1,884 billones de rupias, así como a un incremento del 11% en otras obligaciones del gobierno para 2015. “La extensión del impuesto del 5% sobre emisiones de deuda corporativa que las empresas indias que operan en el extranjero deben pagar al gobierno aportaría una muy necesitada uniformidad en el tratamiento fiscal a los inversores”, observan desde BNP Paribas IP.

Consideran que “este movimiento podría ayudar a atraer inversores extranjeros a la deuda corporativa india, añadiendo profundidad al mercado de bonos. También ayudaría a las compañías a acudir a los mercados de deuda para financiarse”. Se trata de una de las prioridades del nuevo gobierno, que reiteró recientemente la importancia de profundizar el mercado de renta fija y los mercados de derivados de divisas en el país, mientras que los reguladores han urgido a reducir las restricciones que permitan alcanzar esta meta.

Así pues, es obvia la intención del nuevo ejecutivo de atraer a inversores extranjeros que apuesten por las empresas indias. La cuestión es que éstos han alcanzado el límite legal de inversión de 20.000 millones de dólares, informan desde la gestora. De hecho, en este año natural ya han comprado 916.000 millones de rupias indias, de los cuales 442.000 millones han sido en deuda gubernamental. La llegada de Modi al poder ha sido un incentivo innegable para las arcas indias: desde su victoria, han entrado 5.000 millones de dólares en deuda soberana de la República de la India.

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