¿Cómo determina Morningstar si un fondo es growth o value?


Definir el estilo de inversión es un aspecto determinante. Aunque las diferencias entre growth y value parecen muy claras a nivel teórico, en la práctica no siempre resulta tan sencillo distinguir entre qué es qué. Ni siquiera existe unanimidad entre los gestores a la hora de determinar qué compañías son growth y cuáles son value. Lo demostró un reciente estudio realizado por Funds People, en el que quedó patente el hecho de que, en muchos casos, los gestores no se ponen de acuerdo en saber si una empresa entraba dentro de la categoría growth o encasillaba mejor dentro del estilo value. El motivo: los métodos de análisis utilizados por los gestores no siempre son los mismos.

Hasta hace pocos años Morningstar calculaba el estilo de inversión de un fondo en función de dos criterios fundamentales: el precio sobre flujos de caja (más estable que el precio sobre beneficios) y el precio sobre valor contable. El nuevo modelo, implantado en el año 2004, toma en cuenta diez factores fundamentales, cinco que miden las características de valor de cada título (el precio sobre beneficios estimados, el precio sobre valor contable, el precio sobre ventas, el precio sobre flujo de caja y la rentabilidad por dividendo) y cinco que miden las características de crecimiento de cada empresa (el crecimiento futuro de los beneficios, el crecimiento histórico de los beneficios, el crecimiento de las ventas, el crecimiento del flujo de caja y el crecimiento del valor contable). Lo interesante de este nuevo método es que analiza tanto medidas históricas como medidas prospectivas, otorgando el mismo peso a cada una de ellas. Estos diez ratios fundamentales se calculan para cada uno de los valores de la cartera basándose en el consenso del mercado.

Buscando el centro de gravedad…

Una vez posicionado cada valor en función de su estilo de inversión (pero también de su tamaño), se presenta una nube de puntos que representan una imagen de la cartera del fondo. A continuación, Morningstar calcula el centro de gravedad de esta nube de puntos para obtener el estilo del fondo. El que un fondo esté posicionado en una de las casillas de lo que Morningstar denomina el Style Box no significa que todos los valores de su cartera tienen ese mismo estilo.

Tal y como señala Fernando Luque, editor financiero de Morningstar España, el Style Box es el tablero que aparece en la ficha del fondo y que se subdivide en nueve casillas, cada una representativas de un estilo de gestión. Mirando el tablero verticalmente todos los fondos que se sitúan en las tres casillas de la derecha serán aquellos que invierten preferentemente en valores de crecimiento; los que se sitúan en las casillas de la izquierda son fondos que invierten sus carteras principalmente en acciones denominadas de valor y, finalmente, las que se sitúan en las casillas centrales serán de estilo mixto (también llamado blend).

Morningstar se basa exclusivamente en la cartera real del fondo. No sólo mira una cartera en un determinado momento para decidir que ‘x’ fondo tiene ‘x’ estilo de gestión sino que examina diferentes carteras en el tiempo para comprobar que efectivamente el gestor se ha atenido a un mismo estilo de gestión durante ese periodo. En caso de que el gestor salte continuamente de un estilo a otro, el fondo no es catalogado y, en consecuencia, no aparece su caja de estilo. Puede darse también el caso de que el estilo de gestión indicado en el ‘style box’ no coincida con el estilo anunciado por la entidad gestora ni tampoco con lo que puede dar a entender el propio nombre del fondo.

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