Commodities: potencial de crecimiento, protección y diversificación


Las commodities se están consolidando como una clase de activo más, diferencial y que está teniendo cada vez mejor acogida entre los inversores, como así lo refleja el fuerte incremento en volumen que ha experimentado en la última década. En el año 2000, había menos de 50.000 millones de dólares invertidos, frente a los más de 400.000 millones de dólares actuales.

El interés inversor proviene del atractivo de sus fundamentales a largo plazo, con un incremento de demanda creciente, principalmente proveniente de los mercados emergentes, pero con dificultades por el lado de la oferta debido a ciertas restricciones. Como ejemplos, tenemos la dificultad tanto de obtención de nuevos pozos petrolíferos como de la puesta en marcha de nuevas minas y el incremento de la productividad agraria cada vez menor. Sin embargo, conviene destacar también otras dos propiedades importantes: la protección ante ciertos eventos negativos y su correlación con la inflación sirviendo de potencial cobertura frente a ésta.

Las commodities pueden proporcionar protección al inversor ante ciertos eventos negativos que suelen, por lo general, no ser positivos para otras clases de activos como la renta variable. Esto es especialmente relevante en el petróleo, consecuencia de los riesgos geopolíticos, donde cualquier problema de suministro en Oriente Medio puede hacer que su precio se incremente notablemente. Sin embargo, esta característica no es exclusiva del petróleo, sino que también se da en otras commodities como las materias primas agrícolas, ante condiciones meteorológicas adversas, o en los metales preciosos, ante aumentos significativos en la masa monetaria como el que se está dando en la actualidad con las medidas de flexibilización monetaria.  

Igualmente, debido a que las commodities son un activo real y no un activo financiero, muestra un mejor comportamiento histórico frente a la inflación, ayudando a diversificar carteras compuestas por renta variable y renta fija que muestran una peor correlación con la inflación. Con datos anuales y respecto a la inflación de EE.UU., la correlación en los últimos 20 años del índice Dow Jones UBS, referencia en los fondos UCITS por su diversificación y liquidez, es de 0,68, que contrasta con 0,30 y -0,09 con la renta variable y renta fija, respectivamente. La inflación será una de las variables importantes a tener en cuenta en el largo plazo, debido a las extraordinarias medidas de flexibilización monetaria que se están aplicando en las economías desarrolladas y especialmente en EE.UU., donde recientemente se ha anunciado la tercera ronda de flexibilización monetaria (Quantitative Easing 3) desde la crisis financiera de 2008.

El perfil de rentabilidad/riesgo de las commodities es a nivel agregado similar a la renta variable, si bien su comportamiento ha sido mucho mejor que ésta en el presente siglo. A lo largo de su historia, las commodities han vivido distintos regímenes. Con anterioridad al año 2000, vivieron una tendencia secular bajista. Tras una fuerte reducción en el exceso de capacidad existente y el incremento de demanda por parte de los países emergentes, especialmente en China, las commodities están viviendo una tendencia alcista que podría continuar en el futuro.

¿Cómo obtener exposición?

Con estos atractivos fundamentales, ¿cómo podemos obtener exposición? Dos de las vías más populares son los ETP (Exchange Traded Products) y los fondos de inversión. Los ETP se utilizan principalmente para invertir en una commodity particular como en el caso del oro, donde son muy populares. A través de los fondos de inversión, se consigue una exposición diversificada y gestionada activamente en la mayoría de los casos. Los fondos de inversión obtienen sus rentabilidades principalmente a través de los rendimientos de los futuros de las commodities subyacentes.

En cualquier caso, la inversión en commodities requiere unos altos conocimientos técnicos y  cuenta con muchas especificidades, destacando el roll yield que es el coste o beneficio de cambiar el vencimiento del contrato de futuro. Si el precio futuro está por encima del precio actual, se dice que la curva está en contango y el inversor obtiene una rentabilidad negativa por el cambio. Por el contrario, si el precio futuro está por debajo del precio actual, la curva se encuentra en backwardation y el inversor obtiene una rentabilidad positiva al cambiar de contrato. Este tecnicismo es un gran desconocido si no se está familiarizado con la clase de activo, pero es de gran importancia para entender bien la inversión y suele ser la principal fuente de alfa por parte de los fondos.

En consecuencia, es importante saber analizar y seleccionar el mejor vehículo que pueda generar valor a través de una doble vía: asignación activa en peso a los activos subyacentes, discriminando aquellos con los peores fundamentales, y elección del vencimiento más adecuado, optimizando los efectos del cambio del contrato de futuro.

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