Comentario sobre la emisión de España de bonos ligados a la inflación


España se convirtió, ayer, en el último país en entrar en el mercado global de bonos ligados a la inflación con la emisión de 5.000 millones de euros en un bono a 10 años. Esto aumenta un mercado que ha estado creciendo en tamaño en los últimos años con las emisiones de India y Japón en 2013 (después de 5 años fuera del mercado), Dinamarca en 2012 y Tailandia en 2011. Hasta la fecha, en Europa, sólo Francia, Italia, Alemania, y, ahora, España, emitían bonos ligados a la inflación. Por tanto, este paso de España es una buena noticia en términos de liquidez y para el continuo crecimiento de un mercado que es mucho más joven que el mercado de renta fija nominal.

Los bonos ligados a la inflación han tenido un rendimiento bajo en los últimos dos años dado que inflación ha sido baja, especialmente en Europa. Sin embargo, las condiciones de mercado parecen más favorables para estos activos este año, con una inflación que ya no cae más, aunque sigue siendo baja. Los bonos ligados a la inflación son uno de los pocos productos que no se han beneficiado del pre-compromiso del Banco Central Europeo (BCE), en lo que llevamos de año.

Los bonos ligados a la inflación no han descontado nada en términos de flexibilización cuantitativa o del impacto sobre los recortes en las tasas de depósito y han caído desde principios de mes, a pesar del tono prudente del BCE. La inflación es baja, pero probablemente haya tocado fondo. El BCE no debería obtener ningún consuelo de ello ya que el riesgo derivado de una baja inflación es ver cómo las expectativas de inflación a largo plazo caen lentamente. Es un momento crucial para el BCE.

El bono a 10 años ha sido bien recibido porque los compradores a largo plazo quieren rendimiento; y a 5 años, los rendimientos son muy bajos desde una perspectiva de rendimiento total, para estos compradores. La elección de noviembre como el mes del vencimiento de estos bonos, hace que el breakeven de inflación sea visto como algo bueno debido a la vinculación a un mes positivo, en términos estacionales; pero esto es sólo una ilusión óptica y proporciona a los inversores un mes de vencimiento que es complementario a la oferta existente (julio para Francia, abril para Alemania, septiembre para Italia). Los breakevens de los bonos a 10 años están cerca del 1%, lo que sigue siendo interesante a pesar de la baja inflación. Dado que la curva de rendimiento real sigue siendo muy escarpada creemos que el recorrido hacia abajo es también una característica atractiva.

Esperábamos una fuerte demanda de este nuevo bono, ya que los fondos de pensiones y las compañías de seguros están muy interesados en el rendimiento relativamente más alto y el en breakeven más bajo. Estamos ante una semana con una gran oferta; Francia y Alemania también emitirán bonos ligados a la inflación, y pensamos que esta nueva oferta será bien recibida. Creemos que los gestores de carteras de bonos ligados a la inflación están deseosos de diversificar sus bonos ligados a la inflación del sur de Europa, que hasta ahora se habían limitado a Italia. Esperamos que una buena parte de la operación se realice en swaps de activos, por parte de bancos y empresas de seguros.

Es un signo muy positivo que haya tanto interés en esta primera emisión con una demanda en línea con los éxitos del  BTP de Italia y BTPei 2024 a principios de este año.

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