CNMV: la reclasificación de inversores en fondos clónicos o clases de acciones es optativa


La CNMV ha revisado los criterios de reclasificación automatizada de partícipes de fondos de inversión entre clases de participaciones y en fondos clónicos, de manera que establece que estos procedimientos de reclasificación por las gestoras son voluntarios. De llevarse a cabo, el supervisor distingue entre dos supuestos: que los partícipes sean reclasificados exclusivamente hacia clases de acciones con menor comisión de gestión o que sean reclasificados tanto hacia clases más baratas como comás caras pero, en ningún caso, permite que se reclasifique a los partícipes exclusivamente hacia clases más caras. En todo caso, cuando la gestora decida traspasar al partícipe hacia un producto con mayor comisión, éste tendrá derecho de separación.

 

Desde CNMV apuntan en su comunicación que "se considera una buena práctica que las gestoras se doten de procedimientos de control para identificar periódicamente inversores que cumplan los requisitos para acceder a clases de participaciones más beneficiosas en términos de comisiones que las que tienen suscritas y, en su caso, proceder a la reclasificación de participaciones". Por el contrario, para reclasificar a un inversor hacia una clase más cara se establece que no se puede realizar este proceso cuando las condiciones del partícipe hayan cambiado no por una decisión personal (como pueda ser que reembolse parte de su inversión en el fondo), sino por movimiento del valor liquidativo del fondo.

 

Estas reclasificaciones, en la mayoría de casos, se articulan a través de traspasos, y éstos sólo son de aplicación a los inversores sujetos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (es decir, personas físicas residentes en España). La CNMV admite, recogiendo la propuesta de Inverco, que las gestoras que opten por establecer estos procedimientos de reclasificación excluyan automáticamente de su aplicación a los inversores que no se benefician del citado mecanismo de los traspasos (es decir, las personas jurídicas y los no residentes).

 

La CNMV establece dos supuestos para la reclasificación. Si el cambio de clasificación se debe a un reembolso llevado a cabo por el partícipe, la gestora puede optar por establecer que se lleve a cabo un reembolso total, que se reclasifique al partícipe directamente a la clase más cara o que se ejecute la orden y se consulte al partícipe qué desea hacer. Por el contrario, cuando el partícipe pueda acceder a una clase más beneficiosa, bien por una suscripción de nuevo patrimonio, bien por aumento del valor liquidativo, la gestora está obligada a llevar a cabo esa reclasificación. En todo caso, los procesos de reclasificación automática tan sólo podrán llevarse a cabo en fechas concretas predeterminadas, aplicando el valor liquidativo que corresponda a tales fechas.

 

Estas medidas son de aplicación para estructuras de fondos como principal-subordinado, fondos con clases de acciones o fondos clónicos.

 

Consulta aquí la comunicación de CNMV.

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