Clinton Comeaux (Muzinich): “El ciclo económico en EE.UU. está en el minuto 80 del partido y vamos para prórroga”


El Muzinich Americayield Fund es el primer producto que lanzó Muzinich, en 1990. Es un fondo que invierte en deuda estadounidense de alto rendimiento – principalmente en el espectro BB/B-, con una duración típica de tres a cuatro años, un límite por emisor del 2% y tres restricciones importantes: no invierte en deuda con cupón cero, ni en deuda de entidades bancarias, ni en productos estructurados o derivados.

Clinton Comeaux lleva al frente de la gestión del producto – calificado como Blockbuster Funds People- desde hace nueve años. En una conferencia de inversión realizada recientemente por la firma en Madrid, Comeaux detalló cuál es la situación actual de su clase de activo. Éste admite, para empezar, que el inversor de high yield en 2017 se encuentra en un entorno muy diferente al visto al comienzo del año pasado: “Las valoraciones han cambiado mucho, y por eso estamos cautos con el high yield estadounidense. Ciertamente, podemos observar que la liquidez de los bancos centrales está llegando a todas partes en el mercado de renta fija”, declara.

Mejores fundamentales…

Dicho esto, el gestor afirma – en línea con las declaraciones de George Muzinich- que los fundamentales del high yield están en mejor forma que la deuda con grado de inversión. Son varias las razones que le llevan a hacer esa afirmación. En primer lugar, porque observa que “las compañías high yield están siendo, a estas alturas del ciclo, menos agresivas con sus balances y están siendo en términos relativos  más conservadoras que las compañías con grado de inversión”.

En segundo lugar, el activo no se enfrenta a una pared de vencimientos importante en el corto plazo, sino que “sólo se prevé que lleguen a vencimiento el año que viene un 2% de los bonos, y un 15% a tres años vista” por lo que el riesgo de refinanciación en los próximos años es bajo. Finalmente, Comeaux argumenta en tercer lugar que el high yield americano está ofreciendo un cupón medio del 6,5%, por lo que “en los dos próximos años puedes obtener un 13% de ingresos sólo por cupón”, lo que realza el atractivo de la clase frente a otros segmentos del universo de renta fija.

A todos estos factores, el experto añade una observación importante sobre la menor agresividad en la actividad emisora. El hecho de que el rating medio en high yield ha mejorado estos últimos años y el segmento de menor calidad y mayor riesgo dentro del universo se está reduciendo: "Hoy en día, tan solo una de cada seis emisiones tienen rating CCC o inferior (mientras que en 2007 representaban un 54% del mercado). Además, a diferencia con ciclos pasados, las emisiones dedicadas LBOs no se han disparado y se  mantienen en niveles estables".

El inversor comenta que una pregunta que le suelen hacer los clientes es por la conveniencia de seguir invirtiendo en deuda high yield, estando EE.UU. en la fase final del ciclo. El experto no está de acuerdo con esta percepción: “Lo que estamos viviendo no es el mismo tipo de parte final del ciclo que hemos visto en el pasado. Por hacer un símil con el fútbol, yo diría que estamos en el minuto 70 u 80 y que vamos a prórroga”. Además, destaca que al tener habitualmente el high yield una menor duración que otros bonos, junto con lo atractivo del diferencial, “es una clase de activo mejor posicionada para absorber las subidas de tipos”.

... apoyo por técnicos

Aunque el gestor reconoce que las valoraciones en los mercados en general no son especialmente atractivas, destaca que está clase de activo además de los buenos fundamentales cuenta con el fuerte apoyo de los factores técnicos: “Observamos que los inversores están infrainvertidos. Todavía hay mucho efectivo que lleva aparcado desde 2014- 2015. Además, se está reduciendo el tamaño del mercado de high yield”, comenta.

Son varias las circunstancias que explican esta reducción de la oferta: “Ha caído el volumen de emisiones desde el año pasado; las compañías están buscando fuentes alternativas de financiación o tratando de mejorar su nota para alcanzar el grado de inversión, porque en EE.UU. la financiación para compañías con grado de inversión es muy barata. Otras compañías están aprovechando que los tipos están más bajos para emitir bonos en Europa, o para refinanciar su deuda con préstamos bancarios en vez de con nuevas emisiones”.

El análisis de todos estos factores llevan al representante de Muzinich a afirmar que “los niveles actuales de la deuda high yield americana recuerdan a los vistos entre 2004 y 2005”. “Estamos en un mercado en donde no es tan importante buscar la apreciación de capital como evitar un error de selección”, concluye.

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