Claves para invertir en bonos convertibles


En 2008 vivieron un infierno. Todo lo malo que podía suceder, pasó. Los convertibles son bonos emitidos por una compañía que incluyen la posibilidad futura de convertirse en acciones, normalmente de esa empresa, a un precio prefijado. Una opción de conversión por la que el inversor paga un sobreprecio en el bono.



Esta estructura, en principio muy atractiva, saltó en pedazos el pasado año. Al ser renta fija privada, sufrieron el descalabro de este mercado. Y al estar vinculados a la evolución de la bolsa, padecieron también la caída de ésta. El inversor vio como el desplome bursátil alejaba la posibilidad de una conversión al precio prefijado, por lo que perdían el atractivo de la conversión, lo que les dejaba como un bono normal. Todo esto llevó a que los fondos en convertibles fueran los más castigados en 2008 dentro del universo de la renta fija, con una caída media del 27,46% y del 21% en los tres últimos años.



Pero lo que fue un infierno, se convierte ahora en oportunidad. Encuentre cuatro razones para invertir en fondos en bonos convertibles en 2009.



Buen binomio rentabilidad/riesgo. «En la situación actual, ofrecen niveles de rentabilidad superior al del mercado de crédito, con una mejor calidad crediticia en promedio y con el añadido de poder aprovechar un rally de las bolsas sin tener una verdadera exposición directa a ellas», afirma Jean Luc Hivert, gestor de LFP. Gerardo Duplat, responsable comercial para España de LFP, es de la misma opinión.



Si se compara la volatilidad de la acción que cotiza en bolsa con la volatilidad de la opción sobre ese mismo valor incluida en el bono, hoy en día, la volatilidad de los convertibles está a niveles históricamente bajos. Además, ofrecen una mejor rentabilidad que el índice de renta fija corporativa Itraxx, con una calidad de crédito muy superior.



Entrar en bolsa a precio de saldo. ¿Compraría acciones de Santander a 15 euros? Estando ahora a 5,8, no. ¿Pero si le regalaran una opción para poder hacerlo si en los próximos años vuelve a superar los 15? Es lo que pasa ahora en los convertibles.



La fuerte caída de los precios de estos bonos hace que ahora se puedan adquirir en un momento en que la opción de conversión ha perdido todo su valor, ante el pesimismo del mercado. La clave ahora es acertar en las empresas y ver qué acciones sí pueden recuperar los precios antes de que llegue el momento de la conversión. El mejor camino es diversificar a través de un fondo con una cartera de, al menos, 25 emisiones.



Los hedge funds pueden ayudar. Los convertibles se han visto castigados por la necesidad de los grandes bancos y hedge funds (principales inversores en estos bonos) de reducir su endeudamiento. Las ventas masivas arrastraron a todos los fondos en convertibles en una espiral bajista. Una vez que terminen estas ventas, los bonos deberán recuperarse. Incluso, los hedge funds les pueden ayudar.



Las estrategias de arbitraje con convertibles (las que más sufrieron en 2008) están recuperando parte del interés perdido. Harcourt Investments, la gestora alternativa del grupo suizo Vontobel, cree que las perspectivas son positivas en el corto y medio plazo.



Una perla oculta. En 2008 se castigó a todos los bonos privados, lo que arrastró a los convertibles, sin estar en la misma situación que otras emisiones. Para John Lupton, gestor de Fortis Investments, el castigo del mercado de renta fija en 2008 fue indiscriminado. «Que un bono tenga grado de inversión o sea de alta rentabilidad depende de la opinión de las agencias de ráting. Debemos entender los límites de estas etiquetas y categorías. La rentabilidad que se puede conseguir radica en analizar la capacidad de cada empresa para hacer frente a sus obligaciones». En este punto, los convertibles están en mejor situación que otras emisiones.



Por todo ello, 2009 ha traído un gran interés por los fondos de bonos convertibles. Los flujos hacia estos productos son positivos en varios países europeos. Las gestoras están lanzando fondos nuevos y aprovechan para revitalizar los ya existentes. Es el caso del Aviva Investors y Acropole.



Otras gestoras como DWS Investments y Lombard Odier están potenciándolos. Las entidades se esfuerzan por ofrecer productos transparentes, diversificados y con un vencimiento concreto para intentar proteger la rentabilidad de los partícipes. Los fondos Convertibles 2010 y Convertibles 2015, de LFP, siguen este modelo, con la posibilidad de que los inversores puedan entrar o salir del producto con liquidez diaria.



Esta entidad, que gestiona casi 8.000 millones de euros, ha traído recientemente sus fondos de convertibles a España. Entre los productos que mejor se comportaron en 2008 destacan el LFP Convertibles 2010, de LFP, que perdió un 2,77%, y el Dexia Bond Euro Convertibles, de Dexia AM, con una caída del 7,84%.



Hay mucho interés entre los inversores por los convertibles, pero las entradas están siendo paulatinas. «El problema ahora es psicológico. El año pasado fue tan malo que la gente necesita ahora un grado de certidumbre mayor antes de tomar sus decisiones de inversión. Es algo perfectamente normal», señala Lupton.

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