Claves para entender las oportunidades de inversión que ofrece la industria minera


En la última década han tenido lugar muchos acontecimientos en la industria minera. Diez años atrás, el precio de los metales despertó de un largo letargo y creció en espiral. Después llegaron los efectos colaterales, como los crecientes costes laborales y una acusada subida del precio de los equipos de extracción. Algunos de los países ricos en materias primas han protagonizado una vuelta al nacionalismo y, finalmente, la crisis económica ha golpeado la demanda mientras que la economía china se ralentiza. La cuestión ahora es: ¿se han convertido las estrellas del pasado en supernovas?

Según indica el BlackRock Investment Institute en su informe Mind your Mine!, en el que se recogen las impresiones de BlackRock sobre el estado actual del sector minero, la respuesta simplificada a esta pregunta es que no. En su versión más desarrollada, requiere de un diagnóstico en mayor profundidad sobre la salud de las compañías y la industria minera. En el informe, los expertos de la gestora consideran que la demanda proveniente de China será un factor clave para la industria minera, al representar casi el 50% del consumo total de un importante número de metales a nivel mundial. En este sentido, opinan que el crecimiento de China se estabilizará en 2013.

“El traspaso de poder en China –que sólo se produce una vez cada década– a finales de este año tiene que ver con esta predicción: Los nuevos dirigentes chinos querrán demostrar su valía económica, lo que hace más probable un programa de estímulos presupuestarios. Por otro lado, la inflación está disminuyendo, lo que confiere a los nuevos líderes mayor margen de maniobra para impulsar la economía. El PIB de China podría caer a un nivel del 5%-6% en 2015 a medida que la economía del país vaya avanzando hacia una sociedad de consumo, dejando atrás la economía planificada más centrada en la inversión en infraestructuras y las exportaciones”, indican. 

Los factores que frenan a la industria

Para BlackRock, “las compañías mineras corren el riesgo de acabar con su propia industria”. Actualmente, existen algunos factores que frenan y seguirán entorpeciendo en el futuro la oferta de metales. Entre ellos, cita los altos costes de producción (salarios, huelgas, equipos de extracción, necesidad de nueva tecnología), la falta de crédito (los bancos se están retirando de los activos de mayor riesgo para cumplir los nuevos requisitos de capital, lo que incluye el abandono de la financiación de proyectos), los nacionalismos controvertidos (muchos gobiernos están ávidos de ingresos y las mineras extranjeras son un blanco fácil) y la creciente regulación del mercado laboral.

También lastran su desarrollo el bajo nivel de mantenimiento, lo que aumenta el riesgo de cortes en el suministro, los escasos descubrimientos (el último descubrimiento minero de relevancia fue Escondida, en Chile, en 1981) y la volatilidad de los precios (los precios de las materias primas a granel se calculan diariamente en los mercados al contado, lo que puede crear una desconexión entre la planificación del suministro a largo plazo y la demanda, y resultar en una producción menor de lo esperado. Sin embargo, la industria minera tiene una tendencia a seguir produciendo de forma constante, lo que podría conducir a un exceso de oferta).

La amenaza de la escasez de suministro a largo plazo constituye –según la gestora- un potente argumento a favor del desarrollo de nuevos proyectos. Sin embargo, los accionistas reclaman dividendos y recompra de acciones antes que un aumento del gasto de capital de las mineras. Esta situación genera tensiones entre los intereses a corto plazo de los accionistas y los requisitos de la planificación a largo plazo. “Nuestras compañías favoritas cuentan con activos y equipos de gestión capaces de resolver ambas cuestiones. En términos generales, creemos que es mejor reactivar una mina existente que empezar de cero en una nueva. Los nuevos proyectos conllevan más riesgos y además suelen localizarse en países políticamente inestables y con poca infraestructura”, apuntan.

Valoraciones y visión por países

Para la gestora, las compañías mineras ofrecen valoraciones atractivas. “Esperamos un buen comportamiento de los productores de cobre, así como de los de mineral de hierro”, indican. Canadá, Australia y Estados Unidos encabezan la lista de mejores países para la industria, mientras que Argentina, Sudáfrica e Indonesia presentan riesgos asociados a sus gobiernos y sus políticas nacionalistas de recursos naturales. Los países frontera como Sierra Leona son prometedores dada su inversión en infraestructura. En este entorno, BlackRock favorece mineras globales y diversificadas y evita exploradores puros. “Algunas mineras de mediana capitalización pueden ofrecen interesantes oportunidades”, afirman.

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