Cinco interrogantes sobre renta fija que responden las filiales de BNY Mellon IM


¿En qué punto se encuentra actualmente la renta fija? ¿Sigue siendo atractiva para el inversor? ¿Se podrá seguir invirtiendo en activos tradicionales de renta fija en el entorno de subida de tipos que está por venir? BNY Mellon IM ha reunido a todas sus boutiques especializadas en renta fija –Alcentra, Standish, Newton, Insight y Meriten- para crear un debate en torno a estos y otros interrogantes.

Su punto de partida son algunas de las ideas expresadas en un informe publicado en mayo de 2013 por la firma de consultoría Casey Quirk, que se puede resumir así: aunque los bonos sigan siendo una parte esencial de las carteras de inversores europeos, el entorno de subida de tipos les resta recorrido. El informe también recoge otras dos observaciones: que los inversores no están preparados psicológicamente para asumir pérdidas en renta fija, y que muchos fondos no están bien estructurados para afrontar nuevos desafíos. La principal conclusión del informe es que se producirá un gran ajuste hacia estrategias de deuda de nueva generación. Los gestores recurrirán a cada vez más herramientas para invertir en este universo, como renta fija emergente, high yield, préstamos, coberturas contra tipos, bonos ligados a la inflación… contribuyendo a expandir el universo de la renta fija. También la regulación ha contribuido a ampliar este marco, con la introducción de los CoCos y la normativa UCITS, que ha dado pie al desarrollo de nuestras estrategias de retorno absoluto en renta fija. 

1. ¿Cómo será la subida de tipos?

Una de las primeras conclusiones de las gestoras que engloba BNY Mellon es que los tipos de interés subirán, pero no en el corto plazo. Sin embargo, esto no ha impedido que ya se esté poniendo en precio esta subida y esto está afectando a las curvas y, por tanto, a las oportunidades que pueda aprovechar el inversor. Thomas Higgins, economista jefe de Standish, indica que el error que cometió la Reserva Federal en mayo del año pasado al introducir antes de tiempo la posibilidad de una subida de tipos sigue cotizando en la renta fija. Ahora, con la llegada a la presidencia de la Fed de Janet Yellen, “hay un riesgo de que el mensaje del banco central se enturbie, lo que podría incrementar la volatilidad en los tipos”. “Una volatilidad más elevada podría dañar varios segmentos del mercado de renta fija”, concluye Higgins.

También se muestra cauto el responsable de tipos de Newton, Paul Brain. “A medida que avanza 2014 y repunta el crecimiento económico, las expectativas de tipos de corto plazo más elevados deberían empezar a reflejarse en los primeros tramos de la curva”, señala. Su expectativa es que el año termine con más volatilidad y más flujos de entrada y salida reflejados en la rentabilidad de los bonos.

La previsión de Insight es que habrá que esperar hasta mediados de 2015 para ver la primera subida de tipos, aunque constatan que ya está en precio. Isobel Lee, responsable de renta fija global de la firma, hace notar el dilema que afronta la Fed: le gustaría que los inversores dejasen de anticiparse a sus decisiones, pero éstos tienen razón en pensar que los tipos no podrán seguir en mínimos históricos a medida que la economía se recupera. Lee coincide con Brain al añadir que la parte cóncava de la curva infraponderará a medida que se acerca el ciclo de endurecimiento de las políticas monetarias. “Las ventas en vencimientos de larga duración debería ser silenciada ya que es probable que la inflación siga baja y la mejora de la balanza fiscal llevará a emisiones inferiores de treasuries”, indica.

Lo que apunta por su parte Paul Hatfield, director de inversiones de Alcentra, es que se ha producido un trasvase de dinero hacia préstamos “debido a las preocupaciones por la duración y la potencial subida de tipos”. De entrar en este entorno de tipos al alza, el impacto para Hatfield sería en términos de “valor relativo y demanda de bonos”.   

2. ¿Otro 1994?

Paul Brain (Newton) descarta que en 2014 se viva otra “masacre de los bonos” como la perpetrada bajo la batuta de Alan Greenspan en 1994. El experto detecta diferencias con la situación que vivía la renta fija hace 20 años; la principal, la fragilidad de la recuperación económica, incluyendo la de Estados Unidos. Brain pide mantener la cabeza fría, al recordar que “incluso en el peor periodo del mercado de renta fija en 1994 era posible hacer dinero”. April LaRusse, especialista de producto de renta fija sénior en Insight, también incide sobre la idea de debilidad: “La recuperación ha sido increíblemente débil. Es una de las recuperaciones más débiles por unidad de estímulos de todas las registradas. No obstante, se está produciendo una recuperación”.

Dicho esto, la previsión de Brain es que se fortalecerá el crecimiento económico en el mundo desarrollado, especialmente en Estados Unidos. Y si realmente hay indicios de mejora a lo largo de año, entonces el mercado podría empezar a pensar que el crecimiento podrá absorber una subida de tipos… pero si se toma una decisión precipitada, se volverá al punto de partida. El pronóstico de Brain es que el crecimiento global se incremente desde el 3% al 3,6%. 

3. ¿Continuará el ritmo de emisiones corporativas visto hasta ahora?

Otro factor que analizan los expertos de las gestoras que engloba BNY Mellon tiene que ver con la financiación. Aunque la intención inicial de los bancos centrales era que el crédito fluyese hacia la economía real, en particular hacia las familias, las que más se han beneficiado han sido las empresas, aprovechando esta ventana de oportunidad para realizar nuevas emisiones. Para muestra, las cifras de 2013; en noviembre del año pasado, las emisiones corporativas con grado de inversión sólo en Estados Unidos superaron el billón de dólares.

Por su parte Alexis Renault, responsable de high yield de Meriten, recuerda que el entorno de tipos bajos ha llevado a muchos inversores a asumir más riesgo, y esto a su vez ha tenido como efecto que las emisiones de deuda con grado especulativo alcanzasen una cifra récord de 66.000 millones de euros el año pasado. Asimismo, se espera que contribuyan positivamente al mercado primario de renta fija las emisiones de CoCos por parte de bancos.

LaRusse (Insight) muestra una actitud más precavida, pues no cree que las emisiones corporativas suban tanto como lo que insinúan las estadísticas. “Esto es debido de hecho a que muchos bonos están alcanzando su vencimiento, especialmente este año”. Los expertos de Standish estiman que 2014 será un año de máximos para vencimientos de deuda corporativa denominada en euros, dado que se cumplen 5 años del récord de emisiones de 2009 y las emisiones a 5 años suelen ser las más comunes.

4. ¿La inflación es un problema?

Higgins (Standish) vaticina un entorno estable con un incremento gradual de la inflación a lo largo del tiempo, con la excepción de la zona euro, donde las presiones deflacionarias son mayores y de hecho la inflación ya está por debajo del 1%. “También anticipamos algo de divergencia en la política monetaria entre mercados desarrollados con la Fed reduciendo sus políticas poco convencionales, mientras que el BCE y el Banco de Japón continuarán siendo laxos”, añade. Higgins cree que, de continuar el riesgo de deflación, “la Fed se vería obligada a revertir el curso de la retirada del QE y los treasuries podrían subir exageradamente, dado que muchos inversores están posicionados para tipos más elevados en Estados Unidos”.

Paul Brain (Newton) considera clave la inflación procedente de los salarios. “No estamos preocupados para nada por la inflación en estos momentos al estar el crecimiento de salarios todavía retraído, pero con la mejora del empleo que llevará al aumento de los sueldos finalmente alimentará una inflación mayor”, explica. Brain puntualiza no obstante que esto no está sucediendo ni en Reino Unido ni en Europa (donde hay deflación salarial) pero sí está mejorando el empleo en Estados Unidos.

5. ¿Cuáles son los peligros?

Para LaRusse (Insight), la liquidez sigue siendo la clave. Los expertos de la gestora alertan de que se ha reducido a una cuarta parte la profundidad del mercado de renta fija con respecto a los niveles anteriores a la crisis como resultado de las regulaciones sobre el sector de la banca: “Nos preocupa que si hay desorden en los mercados y los inversores empiezan a vender, no estamos seguros de que el mercado tenga la profundidad suficiente para absorber el ‘papel’. Dado lo tensos que están los diferenciales, hay algo de preocupación de que los inversores no estén siendo recompensados con una prima extra por una liquidez más baja en los mercados de renta fija”. 

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