Cinco factores que impulsarán la economía china en el segundo semestre


¿Es hora de dar una segunda oportunidad a China? Grace Tam, experta del equipo de estrategia global de mercado de J.P.Morgan Asset Management, sí lo cree: “Parece que está dando resultado un buen escenario a medida que avanzamos en el segundo semestre del año, al ralentizarse el crecimiento del crédito mientras que la actividad económica real, liderada por ambas demandas doméstica y externa, está repuntando”.

Desde la gestora señalan la presencia perceptible del Gobierno detrás de la disminución de la concesión de crédito, “en un intento de mejorar la eficiencia de crédito y reducir los riesgos sistémicos del sistema financiero”. Sin embargo, para Tam la noticia positiva es que las nuevas hipotecas concedidas en yuanes han supuesto un apoyo relativo a la economía, al dar un dato mejor de lo esperado (700.000 millones de renmimbis). “Esto compensará el hundimiento de las actividades de crédito no bancarias o shadow banking”, afirma.

La responsable de la gestora americana señala cinco puntos que pueden explicar la recuperación que detectan en la economía del gigante asiático. El primero es “un efecto retrasado” del fuerte crecimiento de las concesiones de crédito registradas en el primer semestre de 2013.

El segundo factor es el repunte de la construcción, con el incremento de nueva obra del 14% en julio con respecto al mes anterior. También alimentan al sector las ventas de propiedad y la demanda de adquisición de tierras.

Vinculado al punto anterior está el tercer factor positivo que detectan en J.P.Morgan AM; se trata de los planes del Gobierno para incrementar la construcción de infraestructuras. “La inversión en infraestructuras, en particular aquellas relacionadas con el tema clave de la urbanización en Pekín, como agua, electricidad y ferrocarril, vieron escalar al crecimiento de la inversión hasta el 24,8% interanual registrado en julio frente al 22,4% de junio”, expone la analista.

El cuarto punto se refiere a la mejora de la demanda externa; las exportaciones todavía siguen siendo uno de los principales motores de un modelo chino que está en plena transición hacia el consumo interno. “Los datos de comercio de China de los meses recientes parecen razonables al ser comparados con las estadísticas de comercio de sus competidores”, señala Tam.

Finalmente está la cuestión de la reforma fiscal. Entre las que planean ejecutar las autoridades chinas para generar un crecimiento del PIB de mayor calidad – aunque ya no alcance las cotas del pasado- figuran la rebaja de los impuestos a las pequeñas y medianas empresas y a algunos sectores de servicios. “Esto ha ayudado a impulsar de forma general el sentimiento de los negocios, que a su vez ha guiado a los primeros signos de reabastecimiento de algunas empresas industriales”.

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