César Muro (Deutsche AM): “Uno de los efectos de MiFID II será la mayor proliferación de carteras modelo de ETF”


En un mundo de valoraciones infladas, alta dispersión entre sectores y tipos previsiblemente al alza, en el que muchos auguran el regreso del alfa, ¿qué papel puede desempeñar la gestión pasiva?. “Aunque haya subidas de tipos, lo que ofrece la gestión pasiva al inversor es el posicionamiento. Queremos que el inversor activo tenga herramientas para implementar su visión. Y si el gestor activo cree que los tipos de interés van a subir, la gestión pasiva ofrece ETF que siguen índices de corta duración, o con exposición a activos con baja sensibilidad al riesgo de tipos, o incluso con la duración cubierta”, afirma César Muro, especialista de inversión en gestión pasiva de Deutsche Asset Management

De hecho, buena parte del mercado optó en 2017 por un posicionamiento en renta fija defensivo, de baja duración. Y, sin embargo, “nos hemos encontrado con otro año en el que la renta fija corporativa en euros ha dado rentabilidades por encima del 2%. Incluso la renta fija corporativa americana, a pesar del riesgo de subidas de tipos, ha estado dando rentabilidades del 4%”, observa Muro. En cambio, los ETF que atrajeron altas suscripciones en 2017 fueron los de renta fija emergente y bonos corporativos americanos. Aunque en menor medida, también se incrementó el interés por ETF de bonos ligados a la inflación: “Estamos viendo que hay inversores que tienen deuda soberana en cartera porque están obligados a seguir un índice y que están cambiando bonos nominales por bonos reales”, explica el especialista.

La implementación de MiFID II en gestión pasiva

Éste prefiere centrarse en analizar otras fuentes estructurales de crecimiento para el mundo de la gestión pasiva, especialmente en Europa. Destaca en primer lugar la reciente entrada en vigor de MiFID II, pues cree que uno de sus efectos colaterales será “una mayor proliferación de carteras modelos de ETF” en España, en un contexto en el que prevé un crecimiento exponencial de la gestión discrecional de carteras. “Antes los ETF se mezclaban más en carteras de fondos o carteras híbridas. Creemos que ahora se está invirtiendo más en un modelo de asesoramiento que pueda ofrecer soluciones eficientes, de bajo coste y transparentes mediante ETF”, explica Muro.

Éste cree que los robo-asesores junto a la digitalización de los procesos en la gestión serán impulsores clave de este tipo de carteras: “Todo el mundo va a buscar más soluciones como gestión de carteras discrecionales a través de un entorno web/móvil". La estrategia de Deutsche AM en España se centra en ofrecer soluciones de inversión junto con un asesoramiento de inversión a través de un tercero, en este caso EBN Banco. La entidad ha lanzado EBN Securities, un bróker que venderá sólo a minoristas fondos con clases limpias, sin el cobro de retrocesiones. Ambas entidades han llegado a un acuerdo para ofrecer una gestión discrecional de carteras modelo que implementan la visión de mercado que Deutsche AM expresa en su informe trimestral CIO View, adaptándola a distintos perfiles de riesgo. “La clave del futuro de una cartera es la solidez en su construcción, y ahí tenemos bastante experiencia que aportar. El acuerdo con EBN establece que las carteras modelo se implementarán con ETF de Xtrackers, pero la selección de fondos de gestión activa puede ser propia o ajena, como quiera el cliente”, aclara Muro.

Éste cree además que la obligación de transparencia que introduce MiFID II beneficiará a la gestión pasiva: “En la implementación de soluciones vía web, el cliente que tiene una cartera de ETF está viendo en todo momento su composición, con un alto nivel de granularidad en los datos. El cliente puede sentir la transparencia total de poder mirar las cifras de forma muy sencilla, porque puede acceder de forma diaria a los datos del ETF, y puede ser capaz de agregar los ETF y toda su composición en un informe”.  

Muro afirma que en Deutsche AM han detectado en bancas privadas españolas, “un despertar del interés por los ETF que no habíamos visto hace un año, y que ahora es una realidad”. El experto interpreta que la banca privada “ya está pensando en soluciones de carteras de ETF para dar a sus clientes, para tener un mayor abanico y una profesionalización mayor en la selección de producto en la parte de gestión pasiva”. También afirma que, con la aplicación de MiFID II, “va a haber hueco para un nuevo tipo de clientes, en el que se van a cobrar unas comisiones por asesoramiento, y al final muchos van a querer diferenciarse de otros competidores con un asesoramiento sobre producto más amplio y diferente a lo que se había estado haciendo”.

¿Debe el ETF ser oficialmente traspasable?

Otra cuestión pendiente en este 2018 es la traspasabilidad de los ETF. Para Muro, la consulta vinculante es muy clara: afirma que los ETF son traspasables y, por ende, deberían recibir el mismo tratamiento fiscal que un fondo de inversión. “Creemos que puede ser una realidad en 2018, pero no está en nuestras manos. Está en manos de un distribuidor, o de plataformas que puedan ofrecer un servicio de compensación de fondos”, declara.

“Aquí en España, lo que ha faltado es la fiscalidad, pero también la implementación, el interés del distribuidor”, añade el experto. Éste comenta que en los últimos años se ha podido ver la comercialización masiva de productos fiscalmente menos eficientes,  como los depósitos, los productos estructurados o la venta directa de bonos. “En teoría, un institucional está bien informado, compra el ETF porque considera que es un vehículo eficiente. ¿Por qué, si lo hacen inversores más profesionales o institucionales, no lo hacen los segmentos de banca privada? Porque ahí intervienen los distintos modelos de negocio”, reflexiona el especialista.

Tendencias

En materia de tendencias para los próximos años, Muro lo tiene claro: “Creemos que la gran revolución en ETF, que será imparable en el futuro, es la renta fija”. El posicionamiento actual del mercado, vía inversiones directas, es del 70% en renta fija y 30% en renta variable. En cambio “el grado de penetración de los ETF dentro de los activos de renta fija aún es muy bajo”, y las ventajas, sustanciales: “El ETF está jugando un papel fundamental al proporcionar sencillez en la búsqueda de la diversificación; hablamos de una exposición a entre 1.500 y 2.000 bonos con un solo clic. Los costes totales soportados son muy bajos, algo relevante para conseguir rentabilidad en un entorno de tipos de interés excepcionalmente bajos y ofrecen alta liquidez, porque no es tan fácil ejecutar una cesta tan diversificada, así como la capacidad para ejecutar órdenes de gran tamaño. Estamos viendo transacciones en renta fija de 200 ó 300 millones de euros sin problema”.

También ha crecido la demanda de estrategias ESG y se espera que continúe en el futuro, añade Muro: “Todavía se implementa principalmente a nivel institucional, y cada inversor tiene un concepto muy diferente de lo que es ESG”. En la gestora han optado por trabajar en gestión pasiva por índices que ofrezcan una solución completa: índices que incorpore filtros de exclusión que refleje los tres factores (sociales, medioambientales y de gobierno corporativo) de forma equilibrada y que además, hagan hincapié en bajas emisiones de carbono.

Los otros dos grandes campos donde observan más potencial en la firma son en la incorporación del strategic beta en los procesos de inversión (incluyendo estrategias en renta fija), y en la inversión sectorial. Dentro del strategic beta, Muro explica que la demanda se ha centrado sobre todo en estrategias de dividendo y en small caps; dentro de la renta fija, destaca las estrategias que buscan el carry. En cuanto a la inversión sectorial, destaca la oportunidad que representan estos instrumentos en un contexto en que continúa la dispersión de rentabilidad entre sectores.

 

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