Cazadores de gangas: los cuatro catalizadores de un rally potencial en el mercado nipón


Después del regreso hace dos años de los inversores internacionales al mercado nipón, confiando en la recuperación bursátil de la mano de las Abenomics, ahora la estratega global de inversiones de BlackRock Heidi Richardson se pregunta si siguen quedando gangas en este mercado. 

La experta observa que, en líneas generales, tras el estallido de la burbuja de los precios de consumo que vivió el país en la década de los 90 ahora los precios están en línea con los de otras grandes economías... con una excepción, las valoraciones de las acciones niponas. “En muchos de los mercados desarrollados están valorados desde en su precio justo hasta caras, incluso a pesar de la mala racha de septiembre. En cambio el mercado japonés ha visto recientemente un impulso y las acciones cotizan a precios atractivos, con un valor en libros inferior en más de la mitad a los de EE.UU”, explica la experta. Esto le lleva a afirmar que “es un descuento muy acentuado como para pasarlo por alto”.

Asimismo, Richardson detecta hasta cuatro catalizadores presentes en el mercado nipón que pueden garantizar la sostenibilidad del rally. El primero de ellos es el momento de ganancias. A pesar de la preocupación por el incremento del IVA ejecutado este año, que llevó a muchas compañías a publicar resultados inferiores a lo esperado, la estratega observa que ahora se están reportando resultados mejores de lo esperado que están provocando una revalorización del mercado.

El segundo gran catalizador es el cambio en las políticas de inversión del fondo de pensiones soberano de Japón, el de mayor tamaño del mundo. Parte del esfuerzo de las Abenomics se está concentrando en una reasignación de activos, rotando desde la renta fija hasta la renta variable. De hecho, el fondo ha incrementado sus inversiones en acciones de compañías domésticas desde el 12% hasta el 25%. Según los cálculos de Richardson, cada incremento del 1% en la asignación a renta variable se traduciría en flujos por valor de 12.000 millones de dólares. 

El tercer catalizador es el respaldo del Banco de Japón, que recientemente ha anunciado un incremento de sus políticas de estímulo. La representante de BlackRock opina que este último comunicado ha enviado “un signo claro y positivo al mercado”. 

Finalmente, el cuarto elemento que puede sustentar las subidas es el incremento de las recompras de acciones. “Las compañías japonesas se están volviendo más amistosas con sus accionistas, al empujarlas el gobierno a reforzar sus políticas de buen gobierno, constata la estratega. Gracias a este cambio de mentalidad, las recompras de acciones han alcanzado máximos de seis años. 

La recuperación japonesa es una de las temáticas que más han apoyado desde BlackRock a lo largo de este año y se han encargado de recordarlo en varias ocasiones. La última fue a finales de octubre, cuando Russ Koesterich, responsable de estrategias de inversión para BlackRock y responsable global de inversiones para iShares, declaró que la firma a la que representa sigue estando positiva en acciones niponas.

Heidi Richardson aporta dos ideas para el inversor que busque exposición en el mercado. Las dos son a través de ETF, ya que considera que “es una forma sencilla de invertir en Japón”. Una de ellas es el iShares MSCI Japan ETF, que invierte en acciones de mediana y gran capitalización como o Honda o Toyota ; la otra es el iShares Currency Hedged MSCI Japan ETF, que ofrece la posibilidad de invertir con la divisa cubierta. 

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