Casos de uso de blockchain: de la teoría a la práctica


La tecnología blockchain está llamada a ser la nueva revolución en materia de transparencia, eficiencia y productividad. Así lo demuestran el gran número de foros en los que se debate sobre ello. En todo caso, al igual que ocurrió con otras llamadas también tecnologías disruptivas, es necesario ir conociendo aplicaciones prácticas para que estas expectativas se cumplan.

En España nos gustaría destacar los casos de uso en dos sectores, como lo son el asegurador y la administración pública, que pueden encontrar en blockchain la manera de optimizar los procesos y situarse en la punta de lanza de la innovación.

1. Uso de blockchain en el sector asegurador

Tradicionalmente la industria del seguro ha exhibido una notable capacidad de adaptación al cambiante contexto de mercado. Partiendo de los primeros seguros, que se remontan a las antiguas civilizaciones para financiar las pérdidas derivadas de expediciones comerciales de ultramar, la innovación ha estado presente en el desarrollo histórico del sector asegurador. Ello incluye ámbitos que abarcan la cadena de valor del seguro en su integridad; desde la forma en que las compañías de seguros tarifican riesgos, acometen los procesos de reclamación de siniestros o ejecutan el pago de prestaciones.

En este contexto, la tecnología blockchain puede contribuir a determinar con precisión y total transparencia qué sucesos ocurren en cada momento, dónde se producen y qué daños ocasionan, reduciendo el margen de error a la hora de tramitar siniestros y dotando de mayor agilidad al proceso reclamación-indemnización.

Conscientes de estas ventajas, un grupo de las mayores aseguradoras y reaseguradoras del mundo (entre las que actualmente se encuentra la española Mapfre), se integraron en 2016 dentro del consorcio blockchain B3i (Blockchain Insurance Industry Initiative), que utiliza la tecnología de la cadena de bloques para intercambiar información sobre riesgos catastróficos y así dotar de mayor agilidad a los procesos ligados a su reclamación-indemnización.

Otra iniciativa reciente es Fizzy, desarrollada por la aseguradora AXA para proporcionar cobertura frente al retraso de vuelos. En este caso, gracias a la tecnología blockchain, el cliente es indemnizado automáticamente desde el momento en que el vuelo retrasado aterriza en su destino. Así, el contrato de seguro, instrumentado en un smart contract, se apoya en la comprobación instantánea de la hora de aterrizaje del vuelo (parámetro de comprobación), y si ésta se sitúa por encima del tiempo establecido en la póliza, da lugar al pago inmediato de la indemnización.

2. Uso de blockchain en la administración pública española:

La implementación de la tecnología blockchain en el sector público está liderada en España por el Gobierno de Aragón, pionero no solo en nuestro país sino también a nivel internacional, a través de dos líneas de trabajo: el registro de las ofertas de los contratistas mediante blockchain y la puesta en marcha de los contratos inteligentes (smart contracts). Ambos proyectos son prácticamente una realidad, ya que se espera que antes de finalizar 2019 se encuentren en funcionamiento.

Gracias al uso de blockchain, la contratación pública electrónica se realizará de manera automatizada, eliminando la intervención humana en gran parte, ganando así en eficiencia y minimizando las posibilidades de prácticas incorrectas o corrupción.

El funcionamiento de blockchain en la contratación pública permitirá, al ser una tecnología que opera de manera distribuida y descentralizada, que la información ya no esté solo en manos de la Administración. De este modo, y a diferencia del modelo actual en el que los contratistas deben acudir al registro general del Gobierno, ya no existirá un punto central, sino que la presentación de ofertas quedará registrada y validada mediante la cadena de bloques en diferentes nodos. Muchas máquinas tendrán constancia de cuándo ha sido presentada, porque al registro va asociado un sello temporal, de forma que desde puntos diferentes se podrá dar fe de que una oferta ha sido presentada en plazo, eliminando así los posibles litigios que pudiesen surgir por diferencias entre el licitador y la administración.

Además, la utilización de los contratos inteligentes para valorar las ofertas eliminará el actual proceso en el que un órgano colegiado compuesto por cinco personas se reúne varias veces en un mismo punto físico para evaluar aspectos como el precio o los plazos de ejecución respecto a la fórmula prevista en los pliegos.

Tampoco es desdeñable el ahorro que se producirá en costes. Según las estimaciones manejadas por el Director General de Contratación y Patrimonio del Ejecutivo autonómico, Miguel Ángel Bernal, el coste de registro de cada oferta será de diez céntimos más IVA, lo que comparado con el coste de otros sistemas de licitación electrónica o con el de mantener abierto un registro administrativo físico, presenta una gran diferencia.

Estos casos de uso en el sector público y asegurador ponen de manifiesto que las ventajas que ofrece el blockchain son claras, y perfectamente replicables como solución a los retos que afrontan otras industrias y gobiernos.

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