Carteras para afrontar las elecciones americanas


Quedan menos de 15 días para las elecciones en EE.UU. Un buen momento para analizar los principales escenarios que manejan los gestores y cómo están posicionando las carteras ante lo que pueda pasar. Nos lo cuentan en un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por State Street Global Advisors. Lo primero que hay que analizar es el escenario de referencia. Las diferentes posibilidades las describe SSGA en esta ilustración.

Según José María Yraola, director de Multiactivos de BBVA AM, las dos opciones que se presentan con mayor probabilidad son una Presidencia y un Congreso demócrata y una Presidencia republicana y un Congreso dividido. Hay una tercera posibilidad que, a su juicio, tiene menos visos de producirse: una Presidencia demócrata y un Congreso dividido. Explica que cualquiera de los dos escenarios centrales no tendría un efecto muy significativo en la prima de riesgo, ya que, de alguna forma, están descontados. Solo hay un escenario que podría resultar negativo, “aquel en el que el resultado fuera tan ajustado que el voto por correo decidiera el ganador, lo que supondría varias semanas de escrutinio e impugnaciones. Es improbable pero no imposible y, en ese caso, podríamos terminar con una parálisis legislativa en un momento en el que los paquetes fiscales y los acuerdos políticos son más importantes que nunca”.

En Santander AM están en línea con las encuestas. Francisco Simón, cogestor de la gama de fondos Mi Fondo Santander, explica que el escenario central es la victoria de Joe Biden, y apunta la importancia del Senado para los mercados. En concreto, creen que una Presidencia demócrata y un Senado también demócrata podría no ser positivo, ya que sería más fácil sacar adelante algunas de las propuestas de Biden que podrían afectar negativamente a las compañías. Pero esta percepción negativa duraría poco, luego también se pondría en valor y se vería como positivo el hecho de que esas mismas políticas “generarán un incremento de la renta disponible en aquellos sectores con menos ingresos que tienen una mayor propensión al consumo, con lo que ello supondría de impulso a la actividad”. Coincide en que el escenario más negativo sería el de una elección muy reñida que generara recuentos y en el que el voto por correo fuera clave: “Esto sí que supondría un entorno de elevada volatilidad y ahí sí que recomendaríamos estar invertidos en instrumentos refugio, en Treasuries, en oro, en activos fuera de EE.UU. y tener estrategias en renta variable de baja volatilidad para tener unas carteras mucho más defensivas”.  

Dimas Cuevas, gestor de Carteras en SabadellUrquijo Gestión, pone sobre la mesa otra cuestión: “En estos momentos, la posibilidad de una Presidencia demócrata sigue siendo muy alta. Pero haría falta saber cómo se configuraría el Senado y el Congreso, y qué parte de su agenda podría cumplir Biden, ya que fue elaborada antes de la pandemia”. Por este motivo, considera que su prioridad en caso de llegar a ser presidente va a estar más relacionada con la recuperación económica, con lo que se podría ver una suavización, e incluso una supresión, de las políticas anunciadas, como las subidas de impuestos. Asegura que “los mercados no deben temer una victoria de Biden. Creemos que los efectos negativos iniciales por las subidas de impuestos y una mayor regulación se podrían ver neutralizados por un menor ruido político, menos unilateralismo y menos proteccionismo”. No obstante, advierte que estamos en un escenario totalmente nuevo para los mercados y la incertidumbre sigue siendo máxima.

Daniel Ung, responsable de Quantitative Research and Analysis, ETF Model Portfolio Solutions en SPDR EMEA & APAC, la unidad de ETF de State Street Global Advisors y coautor del estudio US Elections-Investing amid political risk, explica que tienen dos escenarios centrales. El más probable es una victoria de Biden con un Senado también demócrata, “por lo que el presidente va a tener suficiente respaldo para sacar adelante sus políticas”. En este entorno considera que el enfoque en infraestructuras verdes va a ser una opción interesante para los inversores. También destaca otro asunto, las reticencias del candidato demócrata a la recompra de acciones por parte de las empresas: “Por ejemplo, Biden dijo que las empresas que obtuvieran ayudas por el impacto de la pandemia no deben implementar políticas de recompra sino enfocarse en el pago de dividendos; y eso es importante que lo tengan en cuenta los inversores que buscan rentas”. A este primer escenario le dan una probabilidad del 40%, y hay un segundo con una probabilidad del 35%, el de un resultado reñido, durante el cual se verá bastante volatilidad e incertidumbre, especialmente si la decisión se alargase y se tuviera que decidir en el Tribunal Superior.

Preparando las carteras

Estos son los escenarios, ¿y cómo se están preparando las carteras para abordarlos? Francisco Simón (Santander AM) insiste en que las carteras tienen que estar diversificadas, sobre todo en el caso de un escenario en el que el resultado no sea claro. Explica que, desde el punto de vista del asset allocation, están en un posicionamiento prorriesgo porque nos encontramos en una fase de salida de la recesión. Ese posicionamiento no lo están cambiando por encontrarse en un contexto de elecciones, “un escenario que puede ser muy volátil, que puede traer riesgo y también oportunidades, y ante el cual sí que podemos ser más defensivos a través de divisas que nos diversifiquen en caso de eventos negativos”. En concreto, explica que podrían tener posición en yen contra el dólar australiano y añade que también el dólar está actuando como refugio en los últimos meses.

Desde el punto de vista de la renta variable, mantienen sus posiciones en acciones americanas a pesar de las elecciones “porque tienen buenas perspectivas a largo plazo, e incluso, en caso de que haya correcciones, sería interesante tomar más riesgo”. Además, conforme se vaya acercando la fecha de los comicios explica que adoptarán un posicionamiento más defensivo en equities a través de low volatility o de sectores más defensivos como utilities.

En cuanto al posicionamiento de las carteras, Dimas Cuevas (SabadellUrquijo Gestión) comenta que este año se han beneficiado de tres tendencias de fondo en las que creen de manera estructural: más EE.UU. frente a Europa; más tecnología y sostenibilidad frente a los sectores de la vieja economía; y más grandes compañías que pequeñas. Estos tres pilares los mantienen como la línea estratégica de las carteras a medio plazo. Ahora bien, “tácticamente hemos empezado a reducir recientemente nuestras posiciones en EE.UU. incrementando el peso hacia regiones que se han quedado atrás, como la europea, donde creemos que el Fondo de Recuperación puede ayudar a que la reactivación económica se acelere respecto a lo esperado”.

Este cambio táctico se debe a que, “más allá de nuestra opinión sobre quién ganará las elecciones, pensamos que puede haber volatilidad en el mercado americano por la incertidumbre del resultado, por lo que rotamos hacia Europa, región que tiene un margen de recuperación mayor y con más peso de sectores ligados al ciclo que han quedado muy rezagados en la recuperación de los mercados desde abril”. Por sectores, cree que la tecnología y las energías renovables están bien posicionados  para navegar la mayoría de los escenarios o transiciones políticas que podrían verse en EE.UU.

José María Yraola (BBVA AM) no cree que el resultado de las elecciones vaya a afectar en exceso a la fase del ciclo económico, que es de cierta recuperación cíclica, porque los dos candidatos llevan en su programa como prioridad número uno la economía: “Ningún candidato va a querer que la economía desacelere, sino todo lo contrario”. Ahora bien, explica que dentro del proceso de inversión disponen de un presupuesto de coberturas para este tipo de eventos, “y hemos gastado una parte de ese presupuesto implementando coberturas sobre bolsa americana por si hubiera algún imprevisto”.

No obstante, aunque desde el punto de vista del ciclo no espera un efecto importante, otra cosa es desde el punto de vista sectorial, donde sí pueden producirse reacciones diferentes debido a los distintos planes que tienen cada uno de los candidatos. Por ejemplo, considera que el plan de infraestructuras de Biden puede ser positivo para las compañías de construcción domésticas. En el sector tecnológico, el candidato demócrata propone desarrollar una legislación antimonopolios que vigile prácticas de competencia desleal, “pero tampoco pensamos que vaya a ir contra el sector. Aunque, evidentemente, si hay más legislación probablemente sería relativamente negativo”. Lo mismo que en el caso del sector financiero, para el que Biden apoya un impuesto a las transacciones financieras. En el sector energético, explica que el candidato demócrata pretende limitar las concesiones para perforaciones petrolíferas marítimas, planea implantar una tasa al carbón, acabar con los subsidios de los combustibles fósiles y sacar adelante un programa para que el país tenga un 100% de energía limpia para 2050; mientras que Trump propone todo lo contrario: aumentar las concesiones a perforaciones marítimas y, sobre todo, promover la energía estadounidense, aumentando las sanciones al petróleo de Irán y Venezuela.

En su escenario central, Daniel Ung (State Street Global Advisors) cree que saldrán beneficiadas las compañías de infraestructura y utilities, sobre todo en el sector eléctrico. Si hay una victoria de Biden también considera interesante las empresas que reparten dividendos. En cambio, asegura que “el efecto podría ser nefasto en ciertos sectores como los servicios de comunicación, donde vamos a ver más regulación de monopolios o sobre la neutralidad de la red de internet”.

Dedica una especial atención al sector de servicios sanitarios, donde distingue dos segmentos. Por un lado, la parte de equipo sanitario y, por otro, la de productos farmacéuticos y biotecnológica. “Según nuestro análisis, en la parte de equipo sanitario los inversores están pagando una prima debido al COVID para tener acceso al crecimiento de ganancias. Por el contrario, en la parte de biotecnología están pagando un descuento respecto al crecimiento del próximo año”. Considera que esas dos dinámicas se beneficiarían de las reformas de fijación de precios que Biden quiere implementar al estar ya descontado, por lo que tal vez se produzca una reducción de la prima de riesgo. Explica, además, que en la primera parte del año solo se han visto subidas en la parte de equipo sanitario debido a la necesidad de pruebas y diagnósticos en todo el mundo para combatir la pandemia, pero pronostica que veremos también alzas en la parte de productos farmacéuticos y biotecnología.

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