Carta anual de Warren Buffett: su sucesión, el interés compuesto y el futuro de los tipos de interés


La carta a inversores más esperada del año llega en fin de semana, con el mercado cerrado. Los seguidores de Berkshire Hathaway, cuna de la filosofía value, ansiaban de la misiva anual de Warren Buffett alguna pista sobre su visión de las bolsas, de los riesgos o de la geopolítica actual, pero el legendario inversor ha optado por dedicar su reflexión anual a materias más del largo plazo.

Ni su co gestor Charlie Munger ni él afirmarán tener idea de lo que pasará con los tipos de interés el próximo año, o 10 o 30. “Nuestra opinión avinagrada es que los expertos que opinan sobre estos temas revelan, precisamente con ese comportamiento, mucho más de sí mismos que sobre el futuro”, afirma. “Lo que sí podemos defender es que si (con énfasis en la probabilidad) algo cerca de los tipos actuales prevalecen en las próximas décadas y si los tipos fiscales que pagan las empresas se mantienen a los niveles bajos actuales, es casi seguro que la renta variable con el tiempo lo hará mucho mejor que los instrumentos de renta fija”. 

Pero ese mensaje optimista viene acompañado de una alerta. Cualquier cosa puede pasar en los mercados el día de mañana. “Ocasionalmente habrá caídas grandes en el mercado, quizás del 50% o incluso más”, recuerda Buffett.

Por eso el afamado inversor siempre recurre a una visión más larga de las inversiones. Si el año pasado dedicó su carta a hablar del gran viento de cola americano, este año opta por recordar las maravillas del interés compuesto.

Curiosamente Buffett cita para su ejemplo la obra de Edgar Lawrence Smith, Common Stocks as Long Term Investments (1924); un libro que se centra en una máxima errónea: que la bolsa lo hace mejor que los bonos en periodos de inflación y al revés en tiempos de deflación. Pero Buffett, como John Maynard Keynes, rescata una lección muy valiosa de la obra de Smith. Que las empresas mejor gestionadas, como norma general, no distribuyen a sus accionistas todos sus beneficios. En años buenos, si es que no todos, retienen parte de las ganancias y las reinvierten en sus negocios. Y ahí reside el elemento del interés compuesto. Que con el tiempo supera en valor a los dividendos pagados.

“El difícil entender por qué hasta que se publicó el libro de Smith se despreciaba los beneficios retenidos. Pre-Smith los comprados de acciones pensaban en ellas como una apuesta a corto plazo. Los verdaderos caballeros preferían los bonos”, cuenta.

Su sucesión y futuro de Berkshire Hathaway

Buffett también ha dedicado un espacio a hablar de un tema espinoso: su sucesión. “Charlie (Munger) y yo hace tiempo que entramos en la zona de urgencia. No es exactamente una buena noticia para ambos, pero los accionistas de Berkshire no deberían preocuparse. Su compañía está 100% preparada para nuestra marcha”, asevera. Aunque de momento no soltarán las riendas por completo, hace años que han dejado brillar al talento futuro. “Tenemos a gestores leales y hábiles para quienes llevar Berkshire es mucho más que simplemente tener un trabajo prestigioso o que paga bien”, afirma Buffet. De hecho, en la próxima reunión de accionistas que se celebrará en mayo Ajit Jain y Greg Abel, sus dos co gestores, tendrán un papel más relevante y mayor exposición.

La carta anual se puede leer aquí.

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