Carmignac no descarta un contagio de la crisis europea a España


En su carta mensual del mes de diciembre, Éric Le Coz, miembro del Comité de Inversión de Carmignac Gestion, dibuja un mundo a tres velocidades. Por un lado, la zona euro, donde la crisis aún no ha terminado y donde la “virtud de la disciplina alemana impone, en ocasiones con dolor, su marchamo en la economía de la zona euro pagando el precio de un crecimiento esperado débil y presiones deflacionistas que deberían mantener al euro bajo presión”. Por otro, EEUU, “el punto de salvación sin crecimiento, que es lo que nos dice la Fed “; y en tercer lugar, las economías emergentes, que “pisan con suavidad el freno pero conocerán la suerte envidiable de un crecimiento medio agregado superior al 6% en 2011”.

Con respecto a la zona euro, Le Coz cree que las ayudas de la UE y el FMI no sirven reflotar para las arcas del estado. Por eso tiene sus dudas de que el último respiro sea duradero. “Estamos a un paso del Fastnet en Portugal. ¿Y después? ¿La gripe española? No se puede descartar”, comenta. Con respecto a España, cree que son positivos los esfuerzos del gobierno de Zapatero, que ha conseguido reducir en casi un 47% el déficit presupuestario del país en los diez primeros meses de 2010 en relación al mismo periodo de 2009, pero apunta que podría ser insuficiente.

“España es un país en el que es difícil acometer reformas (y en Francia sabemos lo que ello quiere decir) debido a la relativa independencia de las 17 comunidades autónomas cuyas finanzas se han debilitado a causa de la crisis. Allí también, como en Irlanda, el problema proviene de un exceso de apalancamiento financiero del sector privado”, una situación que cree grave por la reticencia de Alemania y Francia a planes de rescate futuros. “España, con más del 10% del PIB europeo, y el 10,8% de los activos bancarios, es un caso serio. Y advierte: “Francia, que no ha registrado un superávit presupuestario desde 1973, no debería mostrarse demasiado orgullosa”.

De ahí que en sus carteras apuesten poco por la zona euro, además contando con el menor atractivo de la divisa única: “El crecimiento económico en la zona euro seguirá falto de vitalidad en 2011 y, en ausencia de una respuesta monetaria a la americana por parte del BCE, nuestro posicionamiento en la zona seguirá siendo prudente, incluida la renta variable, a pesar de niveles de valorización relativamente bajos”, comenta.

Así, sus fondos dan prioridad a las empresas que se beneficiarán del mejor crecimiento de Estados Unidos y de los países emergentes. En el primer caso, cree que la posible degradación futura de los bonos del Teroso no debería alcanzar demasiada envergadura, teniendo en cuenta la debilidad de la inflación y el pragmatismo de la Fed, pero no excluye trasvases hacia la renta variable. En los emergentes, cree que en Brasil los nombramientos en el gobierno son tranquilizadores y en la India, se han destapado casos de corrupción sin que ello haya desestabilizado el mercado, lo que “constituye un signo alentador de fortaleza”. Por su parte, China “continúa sufriendo de un mal que nos gustaría conocer: una economía demasiado fuerte”, y afirma no estar alarmado por la inflación.

En definitiva, en su carta mensual titulada “La historia es una pesadilla de la que intento despertar”, citando a James Joye en el Ulises y haciendo referencia a Irlanda, apunta que este contexto es “atractivo para la clase de activos más arriesgada, la renta variable, en conjunto razonablemente valorizada".

 

 

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