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Carmignac Investissement: El claro ejemplo de que la gestión activa de una cartera de renta variable aporta valor


El fondo Carmignac Investissent es un fondo de renta variable internacional, muy dinámico, ya que llevan en su filosofía los principios más elementales de la gestión activa con el objetivo de maximizar la rentabilidad.

No siguen ningún benchmark, por lo que no tienen limitaciones a priori a la hora de establecer la cartera del fondo por zonas geográficas, sectores o tamaño de compañías.

Que un fondo de renta variable aporte valor quiere decir que es capaz de hacerlo mejor que los mercados en cualquier entorno. Y así lo han demostrado los gestores del Carmignac Investissement a lo largo de sus casi 20 años de historia.

Consiguieron ofrecer a los partícipes un retorno del 19.32% en el difícil 2007, en que el índice mundial no logró zafarse de las pérdidas, y les ahorraron un 10% de pérdidas en el desastroso 2008 (-29.88%).

Combinan de manera muy disciplinada el enfoque Top-Down, ya que el análisis macroeconómico global les sirve de guía a la hora de determinar los distintos temas de inversión a incluir en la cartera, y el Bottom-up, ya que están convencidos de que sólo el profundo conocimiento de los valores les permite complementar ese enfoque global para invertir consecuentemente y reaccionar ante las evoluciones del mercado.

Sólo así consiguen la “materia prima” suficiente para gozar de absoluta libertad a la hora de posicionar su cartera. Aunque la vocación del fondo es claramente la de invertir en mercados de renta variable, los gestores tienen un cierto margen para “bajarse del carro” si no ven las cosas suficientemente claras y refugiar una parte de su cartera en liquidez o utilizar coberturas, lo que, en años como el que acabamos de despedir y tal como pinta el que estamos comenzando, está resultando fundamental para dotar de cierto colchón a las carteras más agresivas. En cualquier caso, la exposición a renta variable del fondo no podrá ser inferior al 60%.

Han comenzado el año con una exposición del 73,6%, pero, como no podía ser de otra manera, también en este aspecto son absolutamente flexibles.

Su posición geográfica más importante es Estados Unidos y Canadá, con un peso de casi el 33%, seguidos de Europa (16.4) y Asia (15%). Están claramente infraponderados en Japón (1.3%).

Por sectores, confían en el potencial del sector Materiales, muy atractivo a los precios actuales. La infraponderación del sector financiero durante 2008, y en especial, su nula exposición a los valores financieros de los países desarrollados, les ha beneficiado. Sus apuestas tanto geográficas como sectoriales se caracterizan por ser de elevada convicción, no obstante, existe la voluntad de diversificar los valores dentro un mismo sector o un área.

Realizan una gestión muy activa, a su vez, de las divisas a las que tienen exposición en cartera, realizando coberturas cuando consideran que el comportamiento de las monedas les puede jugar en contra. En el comienzo del año, les ha resultado muy bien su cobertura en yenes frente al euro, y las posiciones en oro contrarrestaron durante el año pasado el flojo comportamiento del dólar.

A pesar de que no tienen restricción alguna en cuanto al tamaño de las compañías, en estos momentos presentan un claro sesgo hacia valores de gran capitalización, ya que en un entorno como el que estamos viviendo la liquidez se ha convertido en uno de los factores más importantes para los gestores.

El fondo ha estado gestionado desde su inicio, en 1989, por Edouard Carmignac, quien se apoya en los amplios conocimientos geográficos y sectoriales de todo su equipo de gestión. El fondo tiene un patrimonio superior a los 2.260 millones de euros y se sitúa en primer cuartil respecto a sus competidores en cualquiera de los plazos (a 1, 3 y 10 años).

Conclusión: En nuestra opinión, el fondo Carmignac Investissement es un fondo de perfil agresivo, apto para aquellos inversores que “entienden” el riesgo de los mercados de renta variable. El mayor atractivo del fondo radica en la absoluta libertad y flexibilidad de su equipo de gestión a la hora de realizar sus apuestas, gestionar la liquidez o utilizar coberturas, lo que les permite dotar de una cierta protección al capital invertido.
Existe, por tanto, un cierto “riesgo gestor”, claramente asumible una vez comprobada la estabilidad del equipo, la consistencia de sus resultados a lo largo de muchos años y muy distintas situaciones de mercado, y la disciplina de su modelo de gestión. Lo que más nos gusta de este fondo es su flexibilidad y capacidad (y rapidez) de reacción tan necesarias en unos mercados tan volátiles e ingratos como los que estamos viviendo.