Carmignac aumenta su exposición a recursos naturales, activos emergentes y crédito


De cara al cuarto trimestre del año, Carmignac Gestión ha decidido acompañar consideraciones tácticas a su estrategia de inversión a largo plazo, para cubrirse ante la cada vez mayor dependencia de los mercados de iniciativas políticas imprevisibles e inciertas. Para ello ha tomado dos medidas clave: la protección de los activos de sus fondos frente a la continua depreciación del dólar, cubriendo la totalidad de dólares y monedas satélite del fondo Carmignac Investissement, y la adopción de una política de inversión más dinámica que en los últimos meses ha derivado en el refuerzo de la exposición a emergentes, recursos naturales y también deuda corporativa y pública.

Para la gestora, el contexto favorece más que nunca el consumo interno de los países en desarrollo y por ello las posiciones a la temática del aumento del nivel de vida ha pasado del 30% al 35,1% del fondo Carmignac Investissement. La exposición a China ha sido incrementada en un 4%, a través de una posición en el banco ICBC y la compra de futuros por un importe del 4% del fondo. El incremento se completa con una participación en el banco turco Turkiye Garanti Bankasi.

Con respecto a la deuda pública en estos países, la posición es del 8,25% del Carmignac Patrimoine, del cual el 7% se invierte en títulos de divisas locales, que se benefician por partida doble del cambio de política de la Fed. Por un lado, el descenso del dólar tiene como contrapartida la apreciación de las divisas emergenes, que en su conjunto, según cree Carmignac, evolucionarán al alza, lo que reforzará el consumo interno emergente y el reequilibrio económico mundial. Por otro, la apreciación difiere, o incluso anula, las previsiones de subida de los tipos.

Carmignac también ha aumentado posiones en recursos naturales: así, el sector de minas y materiales ha pasado del 6,6% al 9,7% del Carmignac Investissement, una temática que ofrece también una cobertura contra el riesgo de inflación. De ahí que haya aumentado las posiciones en firmas como Antofagasta, Freeport, Xstrata y Hudbay Minerals. También el sector energético ha crecido en cartera, desde el 11,6% al 14%, pues el descenso de títulos como Anadarko Petroleum o Transocean tras la debacle de BP en el Golfo de México ha sido aprovechado para llevar a cabo compras complementarias. Las minas de oro por su parte, han experimentado una ligera reducción de su ponderación en el Carmignac Investissement, con el 13,6% de los activos en la actualidad. “La aceleración del descenso del dólar ante el anuncio de una nueva etapa de política monetaria no convencional resulta especialmente favorable para este metal”, dice la gestora, gracias a su papel de refugio frente al riesgo de devaluación de las monedas y la deuda pública.

Con respecto a los bonos corporativos, el Carmignac Patrimoine se ha reforzado, pasando del 33% al 35%, y en los próximos meses venderá los títulos de mayor riesgo para concentarse en los segmentos que más se beneficiarán de la polítia de la Fed: la deuda corporativa emergente (que supone el 23% del crédito), la de los sectores de materias primas y bonos de algo rendimiento. También la deuda pública del fondo ha avanzado en la cartera, hasta el 8,6% de los activos. Si en los últimos meses el entorno favoreció a los bonos estadounidenses y alemanes a 10 años, en detrimento de la deuda de estados periféricos europeos, para los próximos Carmignac sigue apostando por un mayor rendimiento de los bonos de EEUU, si bien se mantiene alerta ante una posible corrección.

España, Francia e Italia: en riesgo

Y es que Carmignac cree que la zona euro sigue en una situación delicada, dividida entre una Alemania que aprovecha al máximo la recuperación del comercio mundial y la fortaleza del euro ante la resistencia del BCE a seguir los pasos de la Fed, y los países del sur, que necesitarían un apoyo monetario "a la americana". Una situación que podría intensificar las presiones deflacionistas en la zona y "complicar aún más la situación de los países exportadores menos aptos para compensar con incrementos de productividad el encarecimiento del euro".

Así, Francia, Italia y España podrían pasar a formar parte del grupo de países con riesgo elevado en los que se han puesto en práctica poíticas austeras. “El rigor presupuestario y las presiones deflacionistas no hacen buena pareja”, dice Carmignac, que cree que Portugal e Irlanda corren el riesgo de verse empujados a recurrir al FMI como ya hizo Grecia. Según la gestora, la degradación del crédito continuará en los estados más frágiles de la zona euro.

Con respecto a la guerra de divisas impuesta por EEUU, cree que hará flaquear la actividad europea y activará la estadounidense, mientras el universo emergente verá su actividad presionada por los límites de sus capacidades disponibles.

 

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