Carlos Cerezo (Belgravia Capital): “La gestión activa está de capa caída”


La fase en la que se encuentra el ciclo económico no es para Carlos Cerezo, director de inversiones de Belgravia Capital, el mejor contexto para la inversión. “La gestión activa está de capa caída”, ha asegurado el experto, que opina que ahora no es difícil encontrar compañías value, pero sí que el mercado te de la razón y lo que compramos barato suba de precio”.

El motivo es que la dinámica de mercado actual está marcada, por una parte, por el auge de la gestión pasiva, lo que favorece según Cerezo las estrategias momentum que se benefician de la tendencia y van subiendo su peso en el índice; y, por otra, por los reembolsos de dinero en los fondos de gestión activa. Por este motivo las estrategias value no están funcionando actualmente.

Un ejemplo de valores momentum son las compañías de métodos de pago. “La mayoría de las compañías están cotizando a niveles muy altos. Están quitando cuota de mercado a los métodos tradicionales y tienen unas expectativas de crecimiento muy altas. Dentro de métodos de pago, nosotros hemos visto que puedes encontrar compañías con valor intrínseco superior al precio de mercado, como Ingenico”, cuenta José Palma, cogestor de la entidad.

¿Qué es value?

Para Belgravia Capital, se trata de buscar si una empresa está o no cotizando con descuento sobre su valor intrínseco. “Se tiende a asociar el estilo value con compañías con múltiplos baratos, pero es una correlación, no una causalidad”, alerta Cerezo.

A medio y largo plazo, hacer inversiones value en base a un análisis fundamental es para ellos el método de trabajo más recurrente en cuanto a resultados. Ahora bien, estas compañías value pueden ser también compañías growth o income. “En su día lo fue Endesa o las automovilísticas”, ha explicado el experto.

Uno de los ejemplos más recientes ha sido su inversión en la empresa MIPS, que tiene un sistema de seguridad para los casos de esquí, motos o incluso para las fuerzas armadas indsutriales, entre otros. “Cuando la metimos en cartera era una compañía de crecimiento que cotizaba a múltiplos bajos porque tenía un litigio sobre su patente para poner la seguridad en los cascos. El litigio salió favorable hacia MIPS, así que hemos multiplicado por tres veces la inversión y seguimos manteniéndola en cartera porque el valor intrínseco es superior al precio de mercado actual. Seguimos pensando que es una buena inversión”, comenta Palma.

Con respecto a la tecnología, consideran que se entiende mejor que la de antes. “Es tan extensa y dominante que acaba siendo un producto más que de consumidor. Internet se puede ver como un medio de comunicación”.

Por su parte, creen que el sector bancario europeo está muy barato pero porque las dos variables que lo afectan son negativas: No hay crecimiento en volumen con los bajos tipos de interés y, por prima de riesgo, están afectados por la poca calidad crediticia que han tenido en balance y el aumento de los requisitos de capital. “Tenemos en cartera bancos europeos como BNP, ABN o ING que cotizan en línea o por debajo del sector y, dentro de estas variables, los bancos holandeses crecen más que los europeos y en términos de calidad crediticia están mejor”, justifican.

Tampoco son optimistas con el sector automovilístico. “No vemos ni crecimiento en ventas y la prima de riesgo es alta. Es el sector más vulnerable a los aranceles”, rematan.

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