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Cara a cara en Londres entre Edouard Carmignac y Edward Bonham Carter


En “Historia de dos ciudades”, Charles Dickens contrapone la situación de París y Londres en los albores de la Revolución francesa. Su comienzo, uno de los más célebres de la historia, tiene lo que hace grande a la literatura: es universal y parece tener vigencia siempre. “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”. Ya no es tiempo de revoluciones, pero siempre hay lugar para la incertidumbre y para la oportunidad de ponerle nombre.

Esta vez, la visión desde ambos lados del canal de la Mancha nos llega de la mano de dos pesos pesados de la gestión activa en formato boutique: Edouard Carmignac, fundador de la gestora que lleva su nombre, y Edward Bonham Carter, vice-chairman de Jupiter AM. Ambos mantuvieron un encuentro el pasado viernes en Londres para debatir sobre la situación de los mercados y sobre el futuro de la industria de la gestión de activos.

QE, CHINA Y DEMOGRAFÍA

Edouard Carmignac fue el primero en abrir el fuego con lo que en su opinión son las dos cuestiones que más pesan sobre la evolución de los mercados en la actualidad. “Por una lado, tenemos el protagonismo de los bancos centrales y de sus políticas de expansión monetaria, que están aliviando el coste de la deuda y, por otra, el crecimiento de la economía china, en situación crítica, para la que a veces se toman medidas artificiales que a veces pueden agravar más que arreglar la situación. Otros mercados emergentes están en mejor situación pero la clave sigue siendo China”, explicó el fundador de Carmignac.

Para Bonham Carter, algo menos pesimista respecto al gigante asiático, los principales desafíos son las políticas de expansión monetaria, “un experimento del que nadie sabe como salir”, y la evolución de la demografía en el mundo desarrollado. En su opinión, el envejecimiento de la población supone “un enorme reto para unos estados que han estado ampliando sus competencias desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que corren el riesgo de no poder hacer frente a lo que sus votantes les van a demandar. Los ahorradores no van a tener más remedio que aceptar más volatilidad, si el crecimiento y la inflación siguen siendo bajos”. En su opinión “la industria va a tener que afrontar el reto de educar a los ahorradores” en un entorno complicado por las políticas de QE que “son como la metadona y distorsionan precios y valoraciones”. Para entender cómo este escenario está afectando a la falta de confianza en Europa, Bonham Carter apunta a que los márgenes son altos, el coste de la deuda bajo, pero las inversiones no repuntan. “Hay algo extraño en esa combinación”.

Para Carmignac, ese entorno de bajo crecimiento “puede ser muy frustrante para mucha gente, es un problema político mundial”. En otro nivel, esa falta de confianza se ve reflejada en la escasa apetencia por el riesgo en su base de inversores “algo evidente cuando analizamos los flujos y vemos que las entradas van destinadas fundamentalmente a renta fija o a mixtos”. En su opinión, que en la actual situación demográfica los inversores sean más aversos al riesgo “es una grave contradicción. Hay que vencer la aversión al riesgo”.

El FUTURO DE LA INDUSTRIA DE LA GESTIÓN

La gestión pasiva está ganando terreno a paso firme, aunque para Bonham Carter, lo natural es que conviva con la gestión activa. Pueden responder a necesidades y a momentos distintos. En su opinión “los ETF pueden funcionar bien en mercados alcistas, pero ¿qué ocurre cuando hay más volatilidad? Ahí es donde la gestión activa puede ofrecer más valor. Lo fundamental es que cada compañía pueda identificar lo que hace bien, así como animar a la gente a que tenga ideas diferentes que puedan aportar ese valor”.

Para Edouard Carmignac es importante tener en cuenta el impacto que el auge de la gestión pasiva puede tener eventualmente a la hora de distorsionar las valoraciones. El gestor galo defiende el modelo que combina la visión macro con la selección de valores por sus fundamentales. “Intentar cubrir todo el mundo de forma bottom up es imposible. Lo que tratamos es identificar una serie de temas seculares, con recorrido de largo como el crecimiento en las economías emergentes, la demografía, el auge de China, y dar apoyo a esas convicciones con compañías concretas, por lo que también es importante haber hecho los deberes en el análisis y el conocimiento de las compañías”, explica.

Sobre qué hace que una gestora pueda ser exitosa, para Bonham Carter la receta tiene varios ingredientes: “Lo fundamental es el talento de las personas y crear un ambiente que atraiga a ese tipo de gente, a los que hay que dar responsabilidad sobre sus decisiones. No creemos en la toma de decisiones en comités, el alfa es el resultado de darle responsabilidad a los gestores. Además, es importante alcanzar un equilibrio entre el crecimiento y la preservación del alfa, es importante reconocer cuándo has alcanzado el máximo de tu capacidad”.

Para Carmignac la independencia es un elemento esencial. No tener conflictos de intereses. En su opinión gestionar el crecimiento puede ser complicado por lo que hay que tener clara cuál es la cultura de la firma. Otra cuestión compleja es decidir cuándo llega el momento de cambiar un gestor. “Es complicado gestionar los egos cuando los gestores no están teniendo un buen momento o cuando lo hacen demasiado bien…”, apunta.

FINTECH Y BREXIT

Sobre la irrupción de la tecnología en la industria, en opinión de Carmignac, la digitalización y la desintermediación son tendencias imparables, y puede ser que grandes compañías tecnológicas quieran tomar parte en el negocio de la gestión y el asesoramiento, aunque su duda es que puedan ofrecer lo mismo. “Es importante tener una marca que transmite confianza y transparencia, y siempre hay que estar preparado para hacerlo mejor”, apunta. Para Bonham Carter, fenómenos como Fintech o Roboadvice, son la señal de que la industria de la gestión es un sector vibrante y garantizan que sea un ecosistema variado, aunque considera que “siempre habrá boutiques, porque siempre habrá gente que quiera gestionar a su manera sin trabajar para otros”.

La incertidumbre sobre el Brexit puso el cierre al encuentro. Bonham Carter, que todavía no ha decidido su voto, considera que Bremain ganará por un margen estrecho, a no ser que las cifras económicas apunten a un escenario distinto del actual o a que haya algún evento relacionado con la inmigración. Por su parte, Edouard Carmignac señaló que esperaba que los británicos se queden; “me gusta su pragmatismo y su sentido del humor”.

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